viernes, 30 de octubre de 2020

PREPAREMONOS PARA ELEGIR BIEN

 Luis Garcia Miró Elguera   30 octubre 2020   Diario Expreso

 

Edición revisada para completar la idea.

Este corto editorial de Luis García Miró me he permitido acortarlo aún más para destacar su acertada crítica a las Encuestas Pre-electorales luego de un párrafo introductorio en el que solicita a la ciudadanía prepararse para elegir bien, que ya anuncia en el título.

El segundo párrafo explica que en 1968, el dictador Velasco Alvarado se dedicó a destruir los partidos políticos al presentarlos como un cártel de maleantes, para luego crear su partido único, el SINAMOS, infame maquinaria al servicio del poder de turno. Consecuentemente, capturó y deformó las instituciones del Estado y políticamente destruyó al país.

Cuando, una vez más, la revolución militar fracasó, los partidos renacieron pero, dice Luis García “ya no lograrían mantener su capacidad de convocatoria, su empatía entre sus prosélitos, su sólida formación partidaria, ni esa preparación ideológica que antes solían exhibir. Como resultado, en adelante la sociedad no volvería a validar la importancia de los partidos como base de toda democracia y del Estado de Derecho. En adelante permanecerían semi-momificados, sobreviviendo de dádivas que ni siquiera cubrirían el cuidado de sus vetustos locales partidarios”.

Finalmente, criollas reformas electorales han permitido la inscripción de partidos que son en, verdad, vientres de alquiler para usufructuar en tiempos electorales, sin que importe la más elemental ideología partidaria y menos, virtudes cívicas y morales. Este es el origen de la multitud de candidatos para tentar la silla presidencial o una curul congresal.

Y termina Luis García escribiendo:

“¡Mientras aporten al partido, por más diletantes, incapaces, atrabiliarios e impresentables que sean los candidatos, mejor! Esto implica que la gente ya no analice a sus candidatos. Ahora se limita a darles el voto porque ‘las encuestas los muestran arriba’, ‘tienen buena pinta’, o porque hablan bonito, bailan bien y/o aparecen en los programas faranduleros. Es decir ‘méritos’ válidos para generaciones de peruanos despistados, pero quienes en sus votos hoy tienen los destinos del país. Gente que hasta ayer no pensaba con la cabeza votará impulsada por una prensa canallesca que la mantuvo desinformada publicando encuestas amañadas, abusando de su inexperiencia y su ímpetu juvenil. Esperemos que esta vez los peruanos analicen mejor a sus candidatos y comprendan que con sus votos están dándole licencia -a quien escojan- para administrar su vida y hacienda durante largos años.”

Bien por el señor periodista, alertando a la población acerca de las perniciosas encuestas, pero el consejo a los electores de analizar mejor a los candidatos y comprender la tremenda importancia de su próxima votación se pierde en medio de una espectral y angustiante pregunta: ¿Cómo?

Aquí no cabe una mejor opción que hacer hablar a los candidatos presidenciales. Un primer paso sería a través de presentaciones personales televisivas, desde luego en medios independientes. Luego, en el mundo civilizado de hoy los Debates Pre-electorales, son los que, debido al elevado número de candidatos, deben multiplicarse hasta que la población pueda separar los preparados de los farsantes. Así, la primera vuelta sería una única Encuesta seria y definitiva, no solo señalando las dos mejores fórmulas presidenciales, sino también eligiendo a los más idóneos congresistas.

Finalmente, si la segunda vuelta es necesaria, otro par de Debates televisivos a nivel nacional enfrentará a los dos mejores candidatos presidenciales y los electores tendrán información precisa y veraz para encontrar la mejor opción que nos lleve por la senda de la recuperación y el progreso nacional.

martes, 13 de octubre de 2020

CANDIDATURAS PRESIDENCIALES

 

El pasado sábado 10 de octubre, ya El Comercio y Gestión estaban publicando o comentando encuestas de imaginados candidatos presidenciales. La primera pregunta de mi ocasional lector podría ser: ¿Para qué te molestas en escribir esto si ya medio Perú está comentando dichas encuestas? La respuesta, bien pensada, es para que al menos yo no viva engañado, para contentarme en ser minoría, porque las mayorías nunca produjeron buenos cambios, progreso o modernidad, pero sí revoluciones, anarquía e inseguridad.

Zanjada la primera pregunta de este examen de conciencia, viene otra muy fácil de responder. El país registra records mundiales del peor manejo sanitario y económico de la pandemia que azota al globo terráqueo, con 60 mil fallecidos, 6.7 millones de desempleados y muchas más cifras de espanto, todo gracias a un gobierno golpista, ideologizado y corrupto. Adicionalmente, tenemos una miserable prensa comprada por el cantinflesco y mentiroso dictador de turno…y una población inculta y carente de la más elemental cultura cívica. En medio de este despelote aparecen 23 figuras presidenciables para nuestras elecciones generales dentro de 6 meses, con la firme convicción de creerse capaces de tomar las riendas de un país desbocado, la mayoría de ellos exhibiendo una caparazón acústica más grande que la que tuvo Miraflores en épocas pasadas. La pregunta es: ¿Es esto posible? Respondo: claro, todo esto es típico del Perú actual y de siempre.

Para seguir, no me queda más remedio que idear como luce el escenario nacional:

Nada mejor que el genio de Salvador Dalí para describir nuestra actual desolación. Ahora mi examen consta de un comentario sobre “los presidenciables”. Lo primero es confesar mi incapacidad para entender que un César Acuña pretenda ser presidente del Perú que viviremos el 2021. Y así seguiría con una lista de varios otros impresentables, como “Yor Forsay”, Urresti, Lescano, “el corredorcito” Guzmán, Ataucusi, “Luz verde” Cateriano, “Popy”Olivera, Salaverry, Vega, “Frijolito”, Gálvez y Arce.

Queda un corto comentario sobre algunos más. Dos rojos se disputan 5% de electores desubicados: Verónica y el cura Arana. Los de Acción Popular creen que con el dinero de uno y el ego de otro ya es suficiente; ese partiducho languidece. San Román no despierta. Belmont fue buen alcalde hace tiempo.

Keiko no tiene chance esta vez. Ella y PPK fueron igualmente responsables del descalabro que hoy sufren los peruanos. Ahora tiene más rechazo que nunca. Su oportunidad para preservar su familia vendrá cuando los corruptos fiscales sean dados de baja, lo cual debe suceder más temprano que tarde; debería regresar entonces a la tierra de su esposo.

Fernando Cillóniz es un buen político, honesto, empresario exitoso. No se conoce a su equipo y las estúpidas encuestas ni siquiera le asignan 1% de intención de voto. Su participación en debates electorales posibilitaría ser mejor conocido por la población.

Hernando de Soto tiene el potencial de reducir la informalidad y promover el desarrollo nacional, pero se presenta con grandes incógnitas. Su incuestionable ego lo traiciona. No parece tener equipo pues toda la promoción de sus ideas son sus libros, su trabajo en el mundo, sus amistades internacionales en varias décadas pasadas, su trabajo, sus logros. Bien por él. Sin embargo, gobernar el Perú no es tarea unipersonal sino de un equipo de personas expertas en muchas disciplinas. Las épocas del “Rey Sol” y del “Estado soy yo” pertenecen a siglos pretéritos. Nuevamente, los debates presidenciales nos permitirían ver la película completa.

Rafael López Aliaga, empresario exitoso y preparado aparece con fuerza y una hoja de vida impecable. Se jacta de no ser político pero sus muchas empresas dan empleo a diez mil personas. Trabaja en sectores de Finanzas, Transportes, Energía Hidráulica y Solar, Turismo, Inmobiliario y Transformación Digital. Su lenguaje es rápido y proactivo. Este es otro candidato que necesita participar en debates. La situación que enfrenta el país no se puede arriesgar con encuestas que, una vez más, le niegan al electorado la información que requiere para encontrar las escaleras del progreso y evitar el sendero del despeñadero.

El país no puede caer en manos de los improvisados de siempre, los populistas mentirosos, todos ellos envueltos en la despreciable corrupción, aquella que caracteriza a las democracias débiles y los regímenes autocráticos.

Necesitamos líderes preparados, honestos, que encabecen equipos de profesionales al más alto nivel, con el fervor patriótico de un Miguel Grau, donde el honor, la dignidad y la honradez adornen una nueva familia nacional. Y, sobre todo, necesitamos líderes que velen por los desposeídos de la fortuna, los que no recibieron una mejor educación, salud, seguridad y, especialmente, justicia. Todo ello se obtiene con una democracia moderna, una democracia plena, como aquellas que ofrecen a sus pobladores un mundo diferente y ejemplar.

Finalizo, pues, este examen de conciencia, en una mañana primaveral miraflorina. Lo enviaré a mis familiares, amigos y a la promo marista. Dependiendo del resultado, los espero con unas sabrosas y heladas manzanitas.

 

Kike Uceda

miércoles, 7 de octubre de 2020

SPORT BOYS ASSOCIATION

 

En horas de la noche de un 27 de julio de 1927, 23 jٕóvenes chalacos con edades entre 11 y 15 años –la mayoría alumnos del colegio marista San José- se reunieron en la casa de Ricardo Arbe (Sáenz Peña 724, Callao) con el fin de formar un club deportivo, idea original de uno de los muchachos, Gualberto Lizárraga. La animada conversación transcurría mantenida entre sorbos de chocolate caliente, hasta que llegada la medianoche, los asistentes se pusieron de pie y entonaron las sagradas estrofas de nuestro Himno Nacional.

Al finalizar el canto, la primera hora del 28 de julio fue testigo del nacimiento de un nuevo club deportivo, que recibió por unanimidad el nombre de Sport Boys Association, denominación derivada del “Old Boys”, club de natación muy popular por entonces, uno de cuyos nadadores era el joven Lizárraga, ahora elegido primer presidente de la nueva institución orientada a la práctica del balompié.

El uniforme adoptado consistió en una casaquilla con rayas verticales rojas y amarillas y pantalón negro, pero luego del primer campeonato infantil organizado por el Club Intelectual Raimondi de La Victoria, se cambió por el uniforme actual: casaquilla rosada y pantalón negro, los queridos colores que han cumplido ya 93 años de inolvidable existencia.

El neonato club creció a pasos agigantados. En 1929 debutó en la tercera división de la liga amateur de Lima y al final fue declarado campeón. Pasó entonces a segunda en 1930 y también campeonó. Ingresó a la división Intermedia en 1931 y campeonó otra vez. En esa época, el campeón de la Intermedia tenía que participar en un cuadrangular con el subcampeón de la división y los dos últimos de la primera categoría del Torneo Nacional. La contienda tuvo lugar en 1932 y el Boys triunfó nuevamente, ingresando a la primera división el año 1933. Jamás en la historia del fútbol peruano, un club había llegado tan alto en tan poco tiempo.

En 1933 jugaban 10 equipos y ese año el Sport Boys salió tercero. El gran público de la capital pudo apreciar a un nuevo jugador del puerto que competía con los admirados “Manguera” Villanueva del Alianza Lima y “Lolo” Fernández del Universitario de Deportes: se trataba del genial “Campolo” Jorge Alcalde.

En 1935, ya en su tercer año militando en primera, el SBA campeonó invicto, superando 2-1 al Alianza y 3-2 a la U. La prensa deportiva comentaba que la escuadra rosada conquistó merecidamente el título máximo con su juego técnico y de conjunto.

Al año siguiente, el campeonato nacional de fútbol no se disputó, debido a que el Perú se preparaba para participar en las Olimpiadas de Berlín de agosto de 1936. La selección peruana se había formado con jugadores del Alianza Lima y el Universitario, incluyendo solo a dos jugadores porteños, el cerebral volante “Titina” Castillo y el artillero “Campolo” Alcalde. La afición, la prensa deportiva e incluso hasta la Cámara de Diputados, abogaban al unísono para que el Boys fuera la base de la selección. Los dirigentes replicaron que los chalacos debían enfrentar al combinado U-Alianza, como prueba de suficiencia. El esperado encuentro se concretó y el Sport Boys derrotó a la selección peruana por un holgado 3-0.

Otros dos triunfos internacionales conquistó el Boys. En marzo jugó en Lima contra el club Velez Sarfield de Argentina, que venía de empatar 1-1 con la U y 3-3 con Alianza; el Boys le dio un gran baile y lo superó 6-1. Y en abril se enfrentó al Wanderers de Uruguay que venía de ganar 3-1 a la U y los porteños se impusieron 3-2. La dirigencia no tuvo más remedio que convocar a los once jugadores rosados a la selección nacional.

La historia de la selección peruana de fútbol en las Olimpiadas de Berlín es harto conocida. Ganamos a Finlandia 7-3 y a Austria 4-2, pero Hitler manipuló a Jules Rimet, presidente de la FIFA, para anular la derrota de su país natal, motivando el retiro del Perú.


En 1937 se volvió a disputar el campeonato nacional. Nuevamente, el Sport Boys del Callao se coronó campeón invicto. Los torneos nacionales continuaron hasta que en 1946 apareció Valeriano López con sus 22 golazos, muchos de ellos con sus inigualables golpes de cabeza.

Ese año de 1946, dos hermanos pateaban una pelota de trapo en su amplia casa de Barranco. Pablo, dos años mayor que Kike, le dijo: “Ya, yo soy la U y tú el Boys”. El menor, nacido tres meses antes del terremoto de 1940, preguntó a su hermano: “¿Quién soy yo?”. La respuesta no se hizo esperar: “El Sport Boys Association”. Hoy, muchas décadas después, el autor de esta nota sigue siendo del Sport Boys. En la fecha aludida ingresé al primer año de primaria del colegio marista San Luis de Barranco, fundado en 1923. El San Luis fue el segundo colegio marista en el Perú. En 1909, los Hermanos Maristas, congregación de pedagogos católicos fundada por el sacerdote francés Marcelino Champagnat en 1817, habían llegado al Callao para atender un colegio chalaco llamado English Commerce School y que pronto adquiriría el nombre de San José. Durante mi niñez y juventud, mis amigos deportistas creían que yo había nacido en el Callao puesto que mi devoción futbolística solo reconocía la gloriosa casaquilla rosada. Pero a mi mamita barranquina, mi padre la llevó a la Maternidad de Lima y luego nos trajo de vuelta al Barranco, su funicular y su Puente de los Suspiros.

En 1951 se llevó a cabo el primer campeonato profesional del fútbol peruano… y el Boys conquistó el título. Entre 1951 y 1966 se disputaron 15 campeonatos entre equipos de Lima y Callao y desde 1966 se juega el Descentralizado actual. Contando todos los torneos profesionales, la U y el Cristal obtuvieron el título 19 veces cada uno, el Alianza Lima 15 y el Sport Boys y la Universidad San Martín lo ganaron en 3 oportunidades cada uno.

En el fútbol profesional Sport Boys solo campeonó en 1951, 1958 y 1984. Cuando los torneos eran amateur, lo hizo en 1935, 1937 y 1942. La historia más reciente no ha sido tan exitosa como antaño. Nosotros, los verdaderos hinchas, hemos visto surgir excelentes futbolistas que pronto eran captados por los clubes económicamente más solventes, no solo dentro del territorio nacional sino hasta en el extranjero. En el país lograban títulos para la U, Cristal y Alianza y los que brillaban en el extranjero solo regresaban temporalmente a nuestra selección nacional. Mientras tanto, los entusiastas chalacos solo se consolaban con ser cantera de diamantes sin pulir.

La gran incógnita es ¿cómo es posible que el una vez glorioso Sport Boys Association fuera apodado “la Misilera” mientras sus dirigentes no supieron como avivar la leña que prendiera fuego a sus motores? ¿Cómo nunca se supo encauzar el aporte económico del primer puerto del país, donde diariamente se generan millones de dólares en importaciones y exportaciones? ¿Qué fue de los hijos y los nietos de esos 23 jóvenes maristas que crearon esa maravilla deportiva que registró tanto gol en su score y cuya hinchada despertaba ronca los lunes por tantos chimpunes que dio al Sport Boys?

Hoy nuestro querido club anda penúltimo y se enfrenta nuevamente al fantasma de la baja a Segunda. A mis 80, pienso que la comunidad marista, especialmente la chalaca, tiene que despertar y visitar las varias compañías de nuestro primer puerto para hablar inteligentemente con los gerentes, a fin de rescatar “la Academia Porteña” que una vez, a fuerza de empeño y desde calichín, llevó a todo un pueblo peruano a triunfar en Berlín.

 


miércoles, 23 de septiembre de 2020

DEBATES ELECTORALES POR LA PRENSA LIBRE

 

Una vez más los peruanos tendrán que elegir un nuevo presidente. La fecha es 11 de abril de 2021.

El día de ayer, Ipsos publicó en El Comercio una nueva encuesta pagada por Vizcarra, que mantiene comprados a manipuladores poblacionales, a fin de promocionar confusos mentales ante un público que se nutre de la farándula y de seguir procesados por la justicia.

La poco numerosa pero cada vez más seguida prensa libre tiene que enfocarse ya en una campaña para combatir y denunciar las encuestas pre-electorales. No estamos en los Estados Unidos, donde las dos únicas candidaturas presidenciales, algo irrealizable en el Perú, son ahora frecuentemente evaluadas con miras a sus elecciones en noviembre y pronto ambos candidatos se enfrentarán varias veces en Debates Electorales televisados en vivo a nivel nacional. Este inmejorable ejercicio de madurez cívica permitirá al electorado aún indeciso tener la información que les permita formular un voto responsable.

Desafortunadamente, nuestra historia republicana pronta a cumplir doscientos años de vida, registra una lucha recurrente por controlar el poder para beneficio de los impresentables de siempre, con sus mezquindades y un condenable desprecio hacia la mayoría de los empobrecidos pobladores. No es de extrañar la indiferencia y el escaso desarrollo de las virtudes cívicas tan necesarias para que un pueblo crezca informado y responsable.

A pesar de los avances científicos y nuestra riqueza territorial, nuestros últimos gobernantes fracasaron en empoderar las mayorías a través de la educación, logro indispensable para sacudir esa indiferencia generacional que nos hace vulnerables a la manipulación, el conformismo y la falta de civismo. Por ello somos conscientes que es difícil pregonar contra las encuestas que medran ante nuestra somnolencia, especialmente en estos miserables tiempos de pandemia y pobreza material. Incluso, estas “encuestas” vienen ahora cargadas del virus de la prensa sometida que busca escudar al mentiroso patológico al final de su mandato.

¿Cuál es la solución? Solo una: La prensa libre tiene que darse cuenta que solo los Debates Presidenciales pueden educar a un electorado que se encuentra en una encrucijada histórica: O elegimos bien esta vez y pronto nos ponemos a la altura de Chile y Polonia, o nos convertimos en un país totalitario que destruye sus riquezas mineras como aquel que dispendió su riqueza petrolera y dejó pobres a sus grandes mayorías, mientras una camarilla vive como reyes del narcotráfico.

Los Debates Presidenciales, descubrirán las inmensas diferencias entre peruanos educados, inteligentes y honestos y los que no tienen la preparación para conducir un gobierno, ya sea por su escasa formación profesional, inexperiencia política o evidente bribonería. Basta que los social-confusos sepan que les espera un concienzudo examen oral en televisión nacional (no la comprada por el gobierno) en una serie de tres Debates, para que queden tres o cuatro candidatos responsables. Y, por qué no, tal vez lleguemos a marzo 2021 con solo dos candidaturas. Esta sería la antesala para tentar convertirnos en un país de primer mundo.

Tenemos un par de canales televisivos, unas tres publicaciones escritas y varios radios. Además, están nuestras redes sociales y programas que transmiten en vivo por Facebook, tweeter o youtube. Ojalá todos recojan el guante. El duelo es contra la corrupción, el autoritarismo y la mentira. El peruano tiene que despertar.

jueves, 17 de septiembre de 2020

VIZCARRA DEBE SER VACADO

 

Hoy, 17 de setiembre 2020, deseo dejar constancia de que estoy por la vacancia del presidente golpista.

Este aserto se origina con muchos meses de haber observado el errático proceder de un político provinciano que fortuitamente llegó al poder central, a pesar de tener una mochila cargada de problemas judiciales. Cuando su jefe defraudó lastimosamente a sus constituyentes, conspiró con sus enemigos políticos para que, lograda la renuncia presidencial, ocupara el cargo por sobre su compañera de fórmula.

Inició su mandato el 23/3/2018, pero cuando sus aliados trataron de controlarlo, cual moderno Judas Iscariote, cerró el ahora impopular Congreso apro-fujimorista valiéndose de un golpe constitucional, avalado por un ideologizado Tribunal Constitucional y el vergonzoso apoyo de las FFAA y Policiales. Esto ocurrió el 30/9/2019 y el autócrata convocó a elecciones de un nuevo congreso para enero 2020. El resultado trajo 9 grupos políticos, el primero obtuvo solo 10% de los votos y el último 6%; 16% de los votos eran nulos y se registró un 25% de ausentismo. “El congreso de Vizcarra” incluyó a politicastros, a un grupo de Antauro Humana (preso por asesinar policías) y a un grupúsculo de 9 comunistas.

A principios de 2020 era evidente que el gobierno marcaba un rumbo mediocre y estéril en obras. El escándalo de Odebrecht en el Perú que databa desde diciembre 2016 fue manejado con sospechosa complacencia por las autoridades judiciales, persiguiendo a opositores al régimen pero evitando molestar a los amigos. Los fiscales, adeptos al gobierno, no han logrado acusaciones formales pero si han encarcelado a algunos oponentes, especialmente a Keiko Fujimori, la otrora lideresa que no supo manejar su inesperado poder.

Pero al aparecer el nuevo coronavirus en el mundo, su llegada al Perú encontró un gobierno mediocre y pésimamente preparado a pesar de haber sido puntualmente advertido por la Organización Panamericana de Salud con 36 días de anticipación. Cientos de infectados que llegaron a nuestro aeropuerto a fines de febrero procedentes de Asia y Europa, no recibieron una prueba molecular, para esperar los resultados en las áreas VIP o en el hotel del aeropuerto, sino pasaron a sus casas porque “se sentían bien”. Asustado por la aparición de enfermos en distritos centrales de Lima, Vizcarra ordenó una cuarentena por 15 días y se ufanaba de lo temprano y oportuno de su acción, ocultando miserablemente que no había aprobado el informe de su ministerio de salud del 31 de enero y publicado en El Peruano al día siguiente. Esta gran mentira posibilitó que muchos peruanos elogiaran “la rápida respuesta del gobierno al Covid 19”.

A mediados de marzo el gobierno inicia una serie de desastrosas intervenciones, excluyendo el apoyo de respetados especialistas médicos o de los sectores privado, eclesiástico y la logística militar. Pedían lavarse las manos con frecuencia y no abarrotar los mercados, cuando grandes bolsones poblacionales carecen de agua potable o refrigeración en sus modestísimos hogares. Incluso ofrecían bonos, lo que originó más aglomeraciones y contagios. Pronto la Lima periférica y las provincias del norte y el oriente empezaron a experimentar crecientes números de fallecidos, lo cual se complicó por la falta de camas UCI y hasta el vital oxígeno. Seis meses después, el Perú lidera mundialmente en muertos por Covid-19 por millón de habitantes. Pero el encierro destrozó la economía, dirigida por una joven sin experiencia, e impedida por su jefe de recibir el auxilio de nuestros mejores economistas. A todo este desmadre no faltaron los usuales ejemplos de miserables corruptelas, que hoy conforman una creciente lista.

En junio se hizo evidente que Vizcarra y sus adláteres golpistas, criminalmente, estaban usando la pandemia para semi-inmovilizar al país y activar una infiltración comunista, apoyándose en una prensa comprada por millonario avisaje para ocultar errores y difundir mentirosas encuestas de aprobación. Era hora de pensar en las próximas elecciones de abril 2021. Todo hace suponer que “el Moqueguano” está maquinando como evadir a la justicia al final de su mandato.

Mientras tanto, el 10 de setiembre 2020 estalla el asunto de tres audios en el entorno de Palacio, autentificados por el propio Vizcarra y en el que participaban él y sus asistentes, Karem Roca (secretaria personal) y Mirian Morales (secretaria general del presidente). Los audios fueron escuchados en el Congreso. En ellos, se aprecia a Vizcarra coordinar con sus asistentes para que declaren ante el Parlamento y la Fiscalía que el polémico músico Richard Swing visitó solo dos veces Palacio de Gobierno y no cinco como ya habían declarado. Era sabido que Swing, apellidado Cisneros, era muy amigo de Vizcarra (al principio, negado por el presidente) y fue contratado en el Ministerio de Cultura bajo Salvador del Solar y después por Patricia Balbuena por un total de 155,400 soles. Se sabe que visitó a Vizcarra un total de ocho veces.

Otros audios han seguido que revelan una probable organización criminal en Palacio de Gobierno, dirigido por un mentiroso patológico y una camarilla de adláteres con oscuros intereses y que ciertamente constituyen un peligro para la ciudadanía, engañada por una prensa cuya complicidad ha sido comprada por avisos valorados en 175 millones de soles.

El abogado Enrique Ghersi, reputado constitucionalista, encuentra los siguientes delitos que se derivan de los audios de Vizcarra: “Obstrucción a la justicia, manipulación de testigos y alteración de pruebas, en una probable organización criminal enquistada en Palacio de Gobierno”. Sostiene el Dr. Ghersi que “los audios revelan una incapacidad moral absoluta para gobernar. Corresponde al Congreso, con respeto absoluto por el debido proceso, que haga cumplir estrictamente la ley”.

El artículo 113, capítulo IV (Poder Ejecutivo) de la Constitución Política del Perú de 1993, indica que la incapacidad moral para gobernar es causal de vacancia por el Congreso de la República.

El Congreso ha citado a Vizcarra para mañana viernes 18 de setiembre, quien puede ser acompañado por su abogado defensor. Naturalmente, el gobierno y su prensa cautiva, así como sus aliados en el Tribunal Constitucional y la Fiscalía, han intentado por todos los poderosos medios a su alcance bloquear la acción punitiva correspondiente al Congreso, muchos de cuyos miembros han sido sometidos a toda clase de maniobras y “acomodos” para no vacar a nuestro patológicamente mentiroso presidente.

Algunos distinguidos constitucionalistas, periodistas y peruanos consideran que no es conveniente optar por una vacancia mientras el Perú confronta la pandemia y su severa situación económica. Sin embargo, yo pienso que cualquier peruano que tome las riendas del poder, tendrá la visión de convocar a un nuevo y decente equipo ministerial que nos lleve a buen puerto, a pesar de la tormenta que ya vivimos. Ya es hora que los peruanos aprendan a “tomar el toro por las astas” y no refugiarse en la indefinición de los débiles y los pusilánimes. No es suficiente enseñar a nuestros niños Somos Libres. Tenemos que mostrarles el camino. Se trata, compatriotas, de parar no solo al comunismo sino también a la corrupción, al engaño y a la incultura cívica.


viernes, 14 de agosto de 2020

PRESIDENTE SE BURLA DE LOS PERUANOS Y SUS MUERTOS

  

A pesar de las desastrosas consecuencias de su gobierno y obtenida la confianza de su gabinete ministerial por un congreso de mediocres, Vizcarra se atreve a repetir su fracasada y criminal política sanitaria, tercamente ignorando los consejos de los que saben y, en el colmo de su enfermizo pensamiento, se burla de los peruanos y sus más de 50,000 muertos contratando como consultor nada menos que a su ex ministro de salud, ejecutor político de la desgracia que sufre el país.

No le queda ninguna duda a este escriba que aunque miles de peruanos ya no pueden expresarse, sus dolidos familiares y las grandes mayorías nacionales, desean expresar su protesta y exigir un punto final ante tantos desaciertos e insultos.

La ciudadanía reclama:

1. Hacer pruebas moleculares para identificar a las personas infectadas por el coronavirus.

2. Hacer un cerco epidemiológico del virus, buscando los recientes contactos de las personas infectadas, aplicando a ellos una respectiva prueba molecular.

3.  Aislamientos de infectados y sus contagios positivos por 15 días, los menos graves en sus domicilios (darles medicamentos y comestibles) y los más graves en hospitales o carpas de campaña militares (darles medicamentos, oxígeno y cuidados especiales) hasta su total recuperación.

El ministerio de salud no es capaz por sí solo de llevar a cabo la estrategia señalada, sin el concurso de la empresa privada, las fuerzas armadas y la iglesia. Las fuerzas armadas y policiales, como importante fuerza tutelar de la nación, hace meses está preparada para activar su inmejorable organización logística para hacer posible una cruzada nacional acorde con la extensión y severidad de la pandemia. La iglesia cuenta con numerosos activistas con experiencia y una probada actuación en el campo. Finalmente, la empresa privada tiene la fuerza organizativa para adquirir respiradores, pruebas moleculares, oxígeno y los insumos necesarios para proteger a los enfermos y al personal sanitario.

La otra desesperada crisis nacional, la económica, tiene que ser liderada por expertos economistas que hace tiempo vienen expresando medidas acorde con la gravedad sistémica del caso, en contraposición con el manejo ineficaz e inexperto de un ministerio de economía que también ha mostrado gruesos fallos e incapacidad para manejar una informalidad y desocupación que siguen creciendo, sumadas a quiebras comerciales, endeudamiento general y una galopante recesión económica.

Por otro lado el pueblo no puede, como pretende el gobierno, desatender el proceso electoral de abril 2021, el cual nos hace recordar al peligroso iceberg que causó el hundimiento del Titanic en 1912. Hay que estar muy atentos. La tripulación debe estar muy unida, no con la aparición de varios grupos de social-confusos que nos lleven a naufragar y despertar luego en una isla donde se instale un dictador que reparta mendrugos a todos por igual, mientras su grupúsculo familiar dominante vivan como reyes por siempre jamás.

A la indignación expresada arriba, hemos insistido en aquello que los peruanos exigen, a pesar de la prensa comprada y sometida al gobierno. Sin embargo, es hora de que las fuerzas vivas de la nación entren a tallar ante tanta burla, ineptitud, arbitrariedad e injusticia. De no hacerlo, la errática mentalidad de este gobierno golpista producirá 100,000 fallecidos a fin de año. ¿Seguiremos pusilánimes o la juventud y la inteligencia de los confinados mayores de 65 nos harán despertar y nos llevarán por los caminos seguros para sobrevivir y retomar la libertad y la democracia?


miércoles, 1 de julio de 2020

DEBATES ELECTORALES





A diez meses de celebrarse nuevas elecciones presidenciales, los peruanos vivimos tiempos difíciles. La fatalidad real de la pandemia suma alrededor de treinta mil, la economía ha decrecido a -14% y el gobierno pretende convertirnos en otra Venezuela. La prensa comprada por el presidente mantiene desinformada a la población publicando mentirosas encuestas.

Precisamente anoche un encuestador fue entrevistado en un popular programa de nuestras redes sociales y a juzgar por la cada vez más numerosa audiencia, prácticamente no convenció a nadie. Sin embargo, la oportunidad fue propicia para demostrar cómo las encuestas manipulan a la ciudadanía, especialmente si son digitadas desde un gobierno autocrático, ideologizado, mediocre e inmoral.

Como es bien sabido, nuestros usuales procesos electorales dan cabida a una turba de social-confusos que aspiran a ser presidente del país sin otra preparación que la improvisación a que nos tienen acostumbrados. Entre estos individuos, aparecen candidatos merecedores de una seria evaluación la cual, desgraciadamente, no se realiza durante la campaña sino faltando pocos días u horas para depositar el voto. La falta de cultura cívica es un mal endémico de nuestro subdesarrollo y solo podrá adquirirse mediante una moderna reforma educativa.

Este preocupante panorama pre-electoral nos apremia a sugerir que los Debates Presidenciales surgen como una oportuna solución, mucho más provechosa que depender de corruptas encuestas. Idealmente, los debates son organizados por la autoridad electoral, la sociedad civil y la prensa televisiva independiente. Gracias a ellos, nuestra gran mayoría apolítica podrá ver y escuchar directamente a los más diversos candidatos, su posición respecto a los temas de campaña y apreciar sus cualidades personales. La tele-audiencia es muy superior a las encuestas arregladas, los indecisos podrán informarse y la discusión política se beneficiará grandemente.

Haciendo historia, los debates televisados ocurrían en unos 10 países en la década de 1970, pero veinte años después ya se llevaban a cabo en 35 países democráticos. Después del 2011 siguen en aumento. Por supuesto, el comunismo los tiene prohibidos. En Colombia y Chile son rutinarios.

Lo importante es que deben hacerse temprano. Por ejemplo, tan pronto como aparezcan las múltiples candidaturas, un buen debate descubrirá los que no tienen ninguna preparación y éstos procederán a retirarse. Con este sistema, los próximos debates descubrirán al candidato preparado y eficiente que necesitamos para reconstruir nuestro país. Esta es tarea de todos. La sociedad civil tiene que asumir su liderazgo y apoyar al ente electoral y a la televisión responsable. La población debe estar informada con la verdad para preservar su libertad y bienestar.