miércoles, 20 de febrero de 2019

REFORMA DEL SISTEMA DE SALUD EN EL PERÚ


REFORMA DEL SISTEMA DE SALUD EN EL PERÚ
Jorge E. Uceda del Campo
Setiembre 2018

AUTOR
Graduado médico por San Marcos 1966.
Entrenamiento de postgrado en Cirugía General (Clínica Mayo, Rochester, Minnesota) y Cirugía Pediátrica (Children´s Hospital of Michigan, Detroit, Michigan).
Diplomado por los Boards Americanos de Cirugía General y Cirugía Pediátrica. Licencia Médica por los State Boards de Michigan, Maryland, Colorado, Texas y Arizona.
Otros certificados: American College of Surgeons, Surgical Section of the American Academy of Pediatrics, American Pediatric Surgical Association, Academia Peruana de Cirugía.
Regresó al Perú 3 veces: 1974-1981, 2002-2009 y 2011. Operó niños 22 años en USA y 22 años en Perú. Ha propuesto una reforma de la salud en el Perú desde 2005.

INTRODUCCIÓN AL TEMA
La reforma de la salud ha sido mencionada en el Perú por décadas. Hace ya 30 años que se hablaba de los sistemas de salud como el conjunto de organizaciones, instituciones y recursos encaminados a mejorar la salud de las personas; también se identificaban sus tres componentes, financiamiento, gestión y atención.
En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio de los sistemas de salud de 191 países: El Perú se encontraba en el tercio inferior.1
En 2002 se promulgó la Ley 27813 que creó el Sistema Nacional Coordinado y Descentralizado de Salud.2 La ley tenía por finalidad coordinar el proceso de aplicación de la política nacional de salud en forma descentralizada. Se asignó la rectoría al Ministerio de Salud (MINSA). Empero, la norma nunca se aplicó pues las instituciones componentes del sistema continúan tan fragmentadas como antes.
La reforma de salud es un proceso largo y costoso que abarca al Estado, las instituciones, los gremios y los profesionales del sector salud. Los beneficiados deben ser todos los peruanos, sin distingo de sexo, raza o condición socio-económica. Ello hace imperativo que el plan de reforma debe ser integral y conocido por la población. Asimismo, el proceso debe incluir no solo a las instituciones médicas, sino también a las ramas paramédicas, es decir, Enfermería, Obstetricia, Odontología, Tecnologías radiológica y de laboratorios, Farmacología y, en especial, a los organismos encargados del agua y saneamiento que, naturalmente, incluye a la Ingeniería Sanitaria.3
No cabe duda que el financiamiento de tamaña empresa tiene que involucrar a profesionales economistas del más alto nivel, para lograr una planificación de salud realmente factible. Asimismo, la maraña legal que acompaña al status quo del sector salud tiene que ser revisada por expertos y ajustada a los cambios que una verdadera reforma requiere.
Los médicos debemos sentirnos responsables de liderar el cambio con nuestro ejemplo, por lo que este trabajo representa la reforma de salud relacionada en primer lugar con las ciencias médicas.

¿POR QUÉ SE DEBE REFORMAR EL SISTEMA DE SALUD EN EL PERÚ?
Las declaraciones y escritos de muchas de nuestras autoridades sanitarias y gremiales nos harían  pensar que vivimos en el mejor de los mundos. Sin embargo, el reporte 2000 de la Organización Mundial de Salud parece haber sido ignorado por completo.
Luego de 20 años en los Estados Unidos, el autor regresó al Perú por segunda vez en 2002 y pudo apreciar las deficiencias institucionales locales comparadas con el alto rendimiento de las del gran país del norte. Fue así que surgió el deseo de promover cambios reformistas.
La calidad de la atención en salud no ha sido muy evidente para la población, a tal punto que un Grupo de Opinión de la Universidad de Lima se convirtió en un barómetro social, realizando  tres sucesivas Encuestas Anuales en Lima y Callao, evaluando la mencionada calidad en un estudio publicado en Abril 2009.4 Este trabajo fue seguido ese mismo año por un documento elaborado por MINSA sobre Política Nacional de Calidad en Salud, en el que se afirma que “el nivel de calidad dista mucho de ser satisfactorio” y “la población percibe la baja calidad de atención que recibe, según se concluye en los estudios realizados anualmente por la Universidad de Lima”.5
Hay que precisar que la percepción ciudadana solo incluyó a la Capital y no al resto del país.
En Diciembre 2016, apareció la obra “El Sistema de Salud en el Perú”, bajo el auspicio del Colegio Médico y la Universidad Cayetano Heredia. En el párrafo sobre la percepción de los usuarios sobre la calidad de la atención a la salud se lee “Es de lamentar que la calidad de la atención no haya logrado ingresar en la agenda político-sanitaria en el país, pese a ser tema recurrente en los discursos oficiales”.6
Ineficiencias en el sector salud están afectando a millones de peruanos es el título de un artículo de prensa aparecido el 17 de Febrero del presente año, donde se lee “La grave crisis que afecta al sector salud no es una novedad para los peruanos. Casi a diario se escuchan denuncias de hospitales desabastecidos de medicamentos y que no cuentan con servicios básicos de agua potable, además de la existencia de establecimientos hacinados que carecen de equipos para atender emergencias y con pacientes que duermen en sillas de ruedas y hasta en el piso”. “Una investigación de la asociación Contribuyentes por respeto –que reúne y compara información del Ministerio de Salud, EsSalud, la Organización Mundial de la Salud y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- revela también cómo la falta de inversión y la mala gestión de los recursos disponibles generan la ineficiencia de los servicios y la afectación de la salud y economía de millones de peruanos”.7
Cada año, el Foro Económico Mundial publica su Índice de Competitividad Global. En el 4º pilar (Salud y Educación Primaria) de su reporte 2018 aparecemos en el puesto 93 de 137 países.8 Esta información es importante, pues salud y educación primaria tienen una íntima relación en la competitividad de un país, especialmente si se le relaciona con sus instituciones.9
Las instituciones del sector, por arcaicas y burocráticas, merecen reformas puntuales o desaparecer del todo, dando lugar a entes modernos como los de países adelantados, pero ajustados a nuestra realidad. MINSA, como el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, debe concentrarse en proteger la salud de toda la población y en la prestación de servicios sociales esenciales. Ya es hora de corregir la segmentación del sistema de salud, tal vez siguiendo el ingenioso modelo colombiano. Un mayor aporte presupuestario es necesario para que la salud llegue a la gente pobre en los confines del país, que es lo que debe entenderse por descentralización, no burocratización. En cuanto a los recursos humanos del sector, esto debe recaer en nuevas instituciones que se discutirán más adelante.
El Colegio Médico es una importante institución gremial creada en 1964 y que, por falta de instituciones ad-hoc, participa en funciones que han sobrepasado su capacidad de gestión, tales como la organización de la educación médica y el control del ejercicio profesional.
Las escuelas de medicina se han multiplicado sin control como resultado de desafortunadas leyes dadas durante los gobiernos de Belaúnde (1983) y Fujimori (1995), sin mediar los más elementales estudios de planificación de los recursos humanos en salud. Hace 11 años que habíamos encontrado en países avanzados una relación de 1 escuela médica por cada dos millones de habitantes.10 La misma cifra ha sido recientemente corroborada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).11 Lo sorprendente es que ya contamos con 58 facultades de medicina para nuestros 32 millones de habitantes. Esta situación señala el fracaso de nuestro obsoleto sistema de acreditación.
Financiamiento de la salud. El Banco Mundial publicó en 2014 el gasto en salud global.12 El Perú gastó 359 dólares per cápita en salud, lo cual nos colocaba en puesto 13 de 21 países latinoamericanos. El promedio de gasto en Latinoamérica fue 714 dólares per cápita. El año 2017, la PAHO (Pan American Health Organization) publicó sobre Financiamiento de la salud en las Américas, en donde se reporta que el Perú incrementó su gasto a 656 dólares per cápita; sin embargo, comparándolo con los mismos 21 países latinoamericanos, permanece en el puesto 13, siendo ahora el promedio del gasto 981 dólares per cápita.13
Indicadores de salud. Nada más transparente para conocer el estado de la salud de un país que los reportes actualizados de sus indicadores de salud, comparados regionalmente. El año 2017, la PAHO y la OMS reportaron sus indicadores de salud.14 Presentamos los Indicadores del Perú en relación con 21 países latinoamericanos:
   Mortalidad materna           68/100,000 recién nacidos vivos          puesto 12/21
   Mortalidad infantil <5 a        18/1,000 nacidos vivos                 puesto 14/21
   Incidencia de TBC                95.1/100,000 habitantes                    puesto 20/21
   Retardo en crecimiento <5 a     14.3% de la población                     puesto 11/18
   Servicio de agua potable       86% de la población                       puesto 18/21
   Servicio de saneamiento       76% de la población                       puesto 17/21
    Cuidados prenatales          88.9% de la población                      puesto 10/19
    Gasto en salud  % de PBI        3.3% (público)                              puesto 14/20
    Gasto en salud  % de PBI        2.2 % (privado)                             puesto 14/20
Al 2016, 30% de peruanos no tienen cobertura de salud.15
Los recursos humanos en salud están fuertemente concentrados en Lima y urgen de una moderna capacitación.16

¿CÓMO LOGRAR UNA REFORMA DEL SISTEMA DE SALUD EN EL PERÚ?
Ninguna reforma se podrá lograr en el país sin el concurso de una población informada. La prensa, desafortunadamente, no ha respaldado este razonamiento por el escaso tiempo o espacio que asignan al tema y la ciudadanía solo recibe retazos de información. Los políticos tampoco tienen tiempo para recibir propuestas que compitan con sus múltiples intereses. Los gremios son proclives al status quo.
Desde luego, hay demasiadas instituciones incómodas al cambio, ¡qué duda cabe! Sin embargo, confiamos en que la juventud estudiosa y la renovación natural de directivas institucionales claves, tomarán esta modesta contribución, la mejorarán y la echarán a andar. Mientras tanto, presentamos  los siete pilares que consideramos fundamentales para responder a la pregunta formulada arriba.

I - Adecuación legal
En Agosto 2002 se promulgó la Ley 27813 que creó el Sistema Nacional Coordinado y Descentralizado de Salud.2 Su reglamento se aprobó por Decreto Supremo al año siguiente. La ley pretendía aplicar una política nacional de salud, coordinando en forma descentralizada los programas de todas las instituciones de salud y la rectoría fue asignada al Ministerio de Salud. Sin embargo, la coordinación nunca se llevó a cabo y las instituciones componentes del sistema se encuentran tan fragmentadas como siempre. EsSalud sigue perteneciendo al Ministerio de Trabajo, las sanidades militares dependen del Ministerio de Defensa, el sector privado tiene sus asociaciones público-privadas. El nivel local se ha multiplicado enormemente en cuanto a organización y dependen ahora de los gobiernos regionales.
En medio de tanta confusión e inacción, sería fundamental revisar cómo los colombianos han coordinado sus instituciones de salud.17 

II - Plan Nacional de Agua y Saneamiento
Sin agua y saneamiento no se puede tener salud. Esto ya lo tenía claro el Dr. Maxime Kuczynski en 1944. Se ha estimado en diez mil millones de dólares la inversión necesaria para solucionar este problema durante la próxima década. A pesar de nuestro atraso en este importante rubro, es evidente que estamos lejos de logros impactantes, si bien esperamos que este plan nacional se inicie lo antes posible.
El cambio de gobiernos es un factor determinante en la debilidad institucional y financiera del Sector. Como hay falta de incentivos, ineficiencia y corrupción en las empresas públicas, habría que decidir entre privatización o concesiones a largo plazo (20-30 años). Se deben conservar las cuencas, promoviendo la forestación en zonas alto-andinas. La planificación de los cauces de los ríos es necesaria para recargar las napas freáticas.18,19

III - Reforma de la educación médica
Consideramos éste como el paso inicial a seguir, como lo hicieron los norteamericanos hace un siglo. La educación superior, con honrosas excepciones, se ha convertido en un negociado que funciona a espaldas de la población. Hay una irresponsable proliferación de escuelas médicas, cuyo número actual ha llegado a 58, según el Colegio Médico.
¿Cuántas escuelas médicas requiere el país? En 1981 teníamos 7 escuelas para 17.8 millones de habitantes20 (1 escuela por cada 2.5 millones de población). Hoy, Estados Unidos tiene 145 escuelas21 para 327 millones22 (1 escuela para cada 2.2 millones de población), mientras que en el Perú, con las 58 escuelas para nuestros 32 millones, tenemos 1 escuela por cada 551000  habitantes. En 2004, 210 escuelas médicas en 22 países europeos mantenía una relación de 1 escuela por cada 2.1 millones de población.10
La información del párrafo precedente nos permite concluir que deberíamos tener una escuela médica por cada dos millones de habitantes, es decir, solo necesitamos 16 facultades de medicina en todo el país. La misma cifra ha sido recientemente corroborada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).11
La Universidad es juez y parte: enseña Medicina y confiere el título a nombre de la Nación.23 El graduado se colegia y el carnet respectivo es su licencia para ejercer la profesión. No hay indicadores de competencias.
Los países avanzados administran exigentes exámenes de licenciatura a sus graduados para obtener un certificado que acredite capacitación para ejercer la medicina. La nota de aprobación en los Estados Unidos es 75 sobre 100.24 Desde el año 2003, la Asociación de Escuelas de Medicina (ASPEFAM) administra un "examen nacional de graduación" que se mantuvo en reserva al principio, pero ahora se sabe que entre 2011 y 2015, los promedios globales han alcanzado la vergonzosa cifra de 10.868 (sobre 20).25
El problema, como en la mayoría de universidades peruanas, es un deficiente y obsoleto sistema de acreditación. En Medicina, es necesario conformar un Directorio Corporativo de Acreditación, independiente de las escuelas y del Estado, compuesto por pedagogos y administradores médicos, especialistas en resultados basados en evidencias e informática, y contratados con el apoyo de prestigiosas fundaciones internacionales. Este organismo tendrá funciones fiscalizadoras y de control de calidad. Estará reconocido y recibirá el apoyo de los Ministerios de Salud y Educación, la Asociación de Facultades de Medicina y el Colegio Médico pero, como se dijo, debe permanecer absolutamente independiente.26,27 Sería el equivalente al LCME (Liaison Committee for Medical Education) americano, creado en 1943 y compuesto en la actualidad por 17 miembros.28
Los graduados de las escuelas acreditadas se someterán a un Examen Nacional de Licenciatura Médica, administrado por un Directorio Nacional de Examinadores Médicos.  Este Directorio estará conformado por eminentes líderes en Medicina, especialistas en Informática y delegados del Ministerio de Salud, Congreso de la República, Colegio Médico y Escuelas Médicas debidamente acreditadas. El Directorio sería equivalente al USMLE (United States Medical Licensure Examination, creado en 1992 y compuesto por 80 miembros.27,29 Este examen sería obligatorio para las últimas diez promociones y opcional pero encarecida para el resto de los médicos.
Tan pronto podamos modernizar nuestras aprobadas Facultades de Medicina, es de suma importancia seleccionar docentes idóneos y de preferencia a tiempo completo, elegidos por sus méritos, conocimiento y experiencia. Solo de este modo podremos desarrollar nuestra investigación científica. Finalmente, es imperativo impulsar la  enseñanza de Medicina Familiar y Medicina Comunitaria, que tanto necesitamos para que la atención al primer nivel llegue a los confines del país.26

IV - Reforma del ejercicio profesional
A los médicos con licencia para ejercer, debemos sumar especialistas con el debido entrenamiento y certificación. Es indispensable la creación de un Directorio Nacional de Especialidades Médicas, lo cual también hicieron los norteamericanos hace un siglo. Cada especialidad tendrá su Directorio, que se convertirá en el ente rector que asegure atención de calidad a la población. Esto solo se puede lograr con la aprobación de cada programa de entrenamiento por su respectivo Directorio de Especialistas. El Conareme debe desaparecer. Al finalizar su entrenamiento, los candidatos se someterán a un exigente examen administrado por su Directorio. Las asociaciones de especialistas y sub-especialistas podrán también formar sus respectivos Directorios.3,27
Las especialidades de Medicina Familiar y Medicina Comunitaria prácticamente no existen, a pesar de estar en funciones en varios países latinoamericanos por más de tres décadas. En Brasil funcionan desde 1970. En Estados Unidos el Directorio de Medicina Familiar se creó en 1969 y la Medicina Comunitaria empezó a aplicarse hace ya 20 años.3
La atención en hospitales debe tener también su ente rector para ejercer un control especializado. Se debe crear un Comité Interdisciplinario de Acreditación de Hospitales, formado por ejecutivos con amplia experiencia en salud pública, manejo financiero, calidad de atención médica, seguridad del paciente, resultados basados en evidencias e informática. Debe contar con el apoyo del Colegio Médico, el Ministerio de Salud, el Instituto Peruano de Seguridad Social, los hospitales de las fuerzas armadas y las diversas asociaciones de hospitales en el país. Las Clínicas o Empresas Prestadoras de Salud también deben ser acreditadas mediante este mecanismo.3,27
El gobierno considera que inversiones millonarias en hospitales es hacer reforma. Sorprendentemente, esta ruta es elogiada por cierta prensa de circulación nacional. La actividad hospitalaria es generalmente mediocre. Las Historias Clínicas, Reportes Operatorios, etc, dejan mucho que desear. No hay seguimiento ni reportes a corto o mediano y largo plazos. La población es a menudo tratada despectivamente y las quejas y desaprobación son cotidianas. Una documentación seria de morbilidad y mortalidad no es conocida por las autoridades de salud. Lejos estamos del Programa Nacional Para Mejorar la Calidad de la Cirugía del Colegio Americano de Cirujanos (ACS-NSQIP por sus siglas en inglés) que comenzó en 1991 y que desde 2005 se ha extendido a más de 400 instituciones, incluyendo a 29 hospitales de niños desde 2008. Como consecuencia de estos innovadores programas hoy se estima que, anualmente, cada hospital previene 250-500 complicaciones, salva 12-36 vidas y reduce sus costos en millones de dólares.30,31
Solo cuando el ejercicio profesional médico se organice alrededor de los Directorios mencionados, el público en general podrá recibir una verdadera atención de calidad.

V - Atención al Primer Nivel de Salud
Aquí no nos referimos a las atenciones de salud pública, que es una responsabilidad del Estado a nivel macro o poblacional. Nos ocupamos, en cambio, de ese 80% de afecciones que motivan una consulta médica inicial y que de ninguna manera se deben atender en hospitales, sino en Postas Médicas o Clínicas de Barrio. Idealmente, estas consultas iniciales deben ser atendidas por especialistas en Medicina Familiar o Medicina Comunitaria, cuya enseñanza en el Perú prácticamente no existe. Lo usual es que la universidad forma médicos para trabajar en hospitales.3
La Organización Mundial de la Salud se ha expresado claramente contra gobiernos que envían cuadros inexpertos a los pobres de sus países.32 El SERUM (Servicio Rural Marginal) que utiliza a médicos recién graduados, debe progresivamente dar paso a las especialidades mencionadas. La obligación del graduado de cumplir con el servicio rural antes de ingresar a estudios de post grado es obsoleta y tiene que eliminarse.
La mayor inversión inicial en Salud debería emplearse en promover y equipar los puestos de atención del primer nivel de salud en todo el país, dotándoles de los instrumentos y maquinaria indispensables para atender adecuadamente a los ciudadanos. Los especialistas que trabajen fuera de la capital deben ser incentivados con sueldos 30% mayores. Los médicos comunitarios pueden también encargarse de los albergues de enfermos por drogas, alcoholismo y niños abandonados. Estos enfermos sociales deben ser atendidos profesionalmente.3

VI - Aseguramiento universal
Al 2016 30% o más de los peruanos no tienen cobertura de salud, según encuesta reportada en el Tercer Congreso Anual de Innovación en el Sector Salud.15 A pesar de esta “vox populi”, SuSalud dice tener una cobertura del 80%.
En el año 2007, Chile y Colombia proveían aseguramiento a 96 y 88% de sus respectivas poblaciones.33
Un interesante estudio sobre el Financiamiento de la Salud en Las Américas fue recientemente discutido por la Panamerican Health Organization.34
Necesitamos un estudio financiero por un equipo de economistas peruanos al más alto nivel, ciertamente independiente de compromisos políticos o gubernamentales, para abordar esta difícil temática sin demagogia e improvisación. Creemos que el  gobierno debería activamente interesar a organismos o fundaciones internacionales para sufragar el costo del estudio propuesto, ya que ésta es una enorme tarea. Estudios basados en propuestas regionales solo consumen tiempo y dinero. No parece haber otro camino para lograr un aseguramiento universal en el Perú. Finalmente, es necesario reducir progresivamente nuestra agobiante informalidad.

VII - Acceso universal a medicamentos genéricos de calidad.
Por ahora, los genéricos son prioridad. Las empresas farmacéuticas pueden y deben contribuir al abaratamiento de las medicinas. Las compras deben hacerse por una entidad especializada no gubernamental, con personal de probada honradez y eficiencia. La receta médica debe ser obligatoria para la venta de fármacos esenciales. Hay que continuar la lucha contra la mafia de medicamentos falsificados, que es un enorme problema en nuestro país. El control de calidad de medicinas importadas debe realizarse en el Perú.24

El autor de este planteamiento de reforma no tiene aspiraciones económicas o políticas. Su compromiso es con el Perú profundo y la juventud estudiosa. El sistema de  salud peruano deja mucho que desear. Nuestra brecha científica con el mundo desarrollado crece anualmente a pesar del esfuerzo de tantos buenos profesionales de la salud que laboran en el país. Un proceso de cambios requiere de profesionales del más alto nivel así como la fuerza propulsora de un pueblo escrupulosamente informado.

BIBLIOGRAFÍA
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2.       Diario Oficial El Peruano; 2002 13 de Agosto, p228133
3.       Uceda JE. Reforma del Sistema de Salud en el Perú. Rev Soc Peru Med Interna. 2015;28(2)34-38
4.       www.ulima.edu.pe  III Encuesta anual sobre salud en el Perú. Abril 2009
5.       MINSA. Documento Técnico: Política Nacional de Calidad en Salud. R.M.727, 34pp. 2009
6.       Lazo O, Alcalde J, Espinosa O. El Sistema de Salud en el Perú: Situación y Desafíos. Lima 2016, p68
7.       Mariella Sausa. Perú21 17-2-2018: Ineficiencias del sector salud están afectando a millones de peruanos
9.       Wong Valdiviezo L. Salud y educación primaria e instituciones; implicancias en el desarrollo de la competitividad del Perú en el período 2007-2011. Contabilidad y Negocios. 2013;8(15)57-76. PUCP, Lima
10.   Uceda JE. Salud y Educación Médica: Problemas y Soluciones. Rev Acad Peru Salud. 2007;14(2)64-72
11.   Schoenstein M. Marco conceptual y modelo de formación de recursos humanos para la salud: La experiencia de OCDE. En: Seminario Internacional sobre políticas de formación de médicos especialistas. Academia Nacional de Medicina. 2014, 21 de Abril, México
12.   Banco Mundial 2014. Wdi.worldbank.org/table/2.15
15.   Tercer Congreso Anual de Innovación en el Sector Salud-CAISS 2016
16.   Uceda JE. Insistiendo en la reforma de la educación médica en el Perú. jorgeuceda.blogspot.com, Marzo 2017
17.   Política de atención integral de salud. www.minsalud.gov.co 2016
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19.   Kuczynski PP. Agua y conflicto. Diario Correo, 4 Diciembre 2012
20.   www.inei.gob.pe Perú en cifras/población/evolución de población en el tiempo 1900-2002
21.   Barzansky B, Etzel I. Medical schools in the United States. JAMA.2017;318(23):2360-2367
23.   Casas J. Tendencias actuales de la educación médica en el Perú. Primera conferencia nacional de educación médica. Lima 1996
24.   Uceda JE. Libro digital “Reforma de la salud en el Perú: Cómo hacerla para la próxima generación”. Lima 2014. www.jorgeuceda.org
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26.   Uceda JE. Reforma de la educación médica en el Perú. Rev Soc Peru Med Interna. 2016;29(4)156-162
27.   Uceda JE. Nuevas instituciones en salud: Las independientes. jorgeuceda.blogspot.com Agosto 2017
28.   www.lcme.org
29.   www.usmle.org
30.   ACS NSQIP.org 2013
31.   Bruny JL & al. American College of Surgeons National Surgical Quality Improvement Program Pediatric: A beta base report. J Pediat Surg 2013;48:74-80
32.   www.who.int La atención primaria de salud, más necesaria que  nunca. 2008
33.   Alarcón Espinoza G. Financiamiento del aseguramiento universal en salud: Experiencias internacionales y elementos de decisión para el Perú. USAID, Agosto 2009
34.   www.paho.org Salud-en-las-americas-2017




lunes, 18 de febrero de 2019

KUKIN



Yo tenía 6 años y con mi hermano mayor comenzábamos a jugar futbol en casa; me dijo una vez “yo soy la U y tú eres el Boys”. “¿El qué?” pregunté. “El Sport Boys del Callao” fue la respuesta que nunca olvidé. Poco después mi padre nos llevaba al viejo José Díaz y ahí aprendí lo que era el Sport Boys… ese equipazo porteño reza la canción, con toda razón. Vi hombres de tez oscura con camisetas rosadas y pantalones y medias negras que encendían las tribunas de madera cuando lograban otro gol en tu score…

Creciendo en mi Barranco de tan corta población (poeta Juan Ríos) estudiaba en el colegio marista y soñaba con vestir algún día la casaquilla de mi club chalaco. Después supe que jóvenes maristas del Callao fueron los fundadores del Sport Boys, el 28 de Julio de 1927.

Aún recuerdo el campeonato de 1951 y las hazañas deportivas del goleador Valeriano López. Es sabido que el Callao es cantera de exitosos jugadores peruanos, Sport Boys los formaba y la falta de apoyo económico los veía partir y triunfar en otros clubs.

Y entonces nació Kukín un 4 de Agosto de 1974. Un mes antes yo había regresado de mi postgrado en Estados Unidos. Carlos Flores se convirtió en futbolista a muy corta edad y el Club Cantolao recibió un diamante en bruto, de esos que abundan en el futbol peruano y que no tuvieron la suerte de nacer en Alemania o Inglaterra. Y sucedió lo inevitable. Kukín se mostró como el jugador diferente que siempre hemos admirado y alrededor de quien hemos tejido tantas ilusiones, durante su intermitente brillantez. El Callao lo considera su hijo pródigo: El siempre retornaba al terruño, regalaba alegría, pero luego reaparecían el desencanto y la frustración.

Los escribas de siempre opinan con su conocida mediocridad y punto. Así cumplen con su pobre recuento. ¿Quién nos dice que la historia del hombre que falleció ayer es el resultado de nuestras carencias político-sociales? Si hasta el nefasto recuerdo esta mañana, con video y todo, del cochino foul a otro jugador, es el tipo de comentario que merece una vida desperdiciada por la torpeza e ignorancia con que se maneja la cultura deportiva del país, ¿quién se pone a pensar qué hubiera pasado si Kukín hubiera nacido en el puerto de Lancaster, por ejemplo? ¿O incluso en el de Palermo, cuyo equipo profesional viste desde 1907 los colores rosa y negro?

La partida de Kukín Flores debería renovar el liderazgo de los que abogan por las reformas puntuales de nuestros sistemas educativos y de salud pública, así como la aplicación en el país de la metodología de instituciones que manejan el deporte en  países desarrollados. Basta ya de improvisaciones y desaciertos. Hay muchos Kukines en formación que dependen de nosotros, no del vecino.
De regreso a los Estados Unidos en la década de los 80, formé el Sport Boys de Dallas, Texas y competimos durante 15 años en futbol amateur sobre 30. Obtuvimos varios campeonatos. Yo vestía orgulloso la número 10… de Kukin.          

Jorge E. Uceda
Miraflores, 18 de Febrero 2019

lunes, 6 de agosto de 2018

EN DEFENSA DE LA JUVENTUD PERUANA QUE ASPIRA A ESTUDIAR MEDICINA


¿Qué ocurre con nuestros jóvenes que sueñan un día con graduarse de médicos? La oferta educativa debería ser la llamada a responder puntualmente la pregunta. Mientras tanto, es evidente que los estudiosos  ingresan y poco a poco se descubren inmersos en un sistema que no responde a sus expectativas. Deficientes profesores, restricción de oportunidades para prácticas clínicas, ausencia o deficiencia de bibliotecas, centros de salud pobremente gestionados, son problemas comunes salvo contadas excepciones.

En 1981 funcionaban siete escuelas médicas en el Perú. En 1983, Belaúnde promulgó una ley permitiendo a las universidades la creación de nuevas facultades; ocho aparecieron. En 1995, Fujimori dio otra ley que originó 13 nuevas escuelas. Esta irresponsable sobre-oferta se llevó a cabo sin un previo estudio de fuerza laboral. El año 2000 teníamos ya 28 escuelas médicas.

Cinco años después, nuestro Instituto Nacional de Recursos Humanos publicó su “Informe al país” denunciando que la Dirección de Migraciones del Ministerio del Interior había registrado un promedio anual de 1251 médicos peruanos emigrantes definitivos entre 1994 y 2004. Este estudio carece de seguimiento. No se conoce dónde están o trabajan estos médicos. Se habla de migración a Latinoamérica o España, pero no hay cifras al respecto. Se ha dicho ingenuamente que el Perú produce médicos para el extranjero, pero ignoran que no es tan fácil insertarse en el ordenamiento legal de otros países, especialmente de aquellos avanzados. ¿Practican la medicina tantos jóvenes engañados que no podían encontrar puestos de trabajo en su tierra natal?

El año 2007 se publicó un análisis actual y prospectivo de la oferta, demanda y necesidad de médicos en el Perú (Carrasco y colaboradores). Por esa fecha teníamos 15.2 médicos por 10000 habitantes, 5.3 especialistas y 9.9 generalistas; el problema era que 60% de los médicos generales y 68% de los especialistas practicaban en Lima y Callao. Los autores señalaban que, para el año 2011, habría una sobreoferta de médicos generales y especialistas y la necesidad de médicos habría sido cubierta. Finalmente, afirman que “la planificación de recursos humanos en salud ha sido más una aspiración que realidad y su desarrollo teórico ha sido mucho mayor que sus posibilidades de aplicación práctica”.

Durante la última década la prensa ha publicado declaraciones de diversas personas que ocupan temporalmente cargos dirigenciales, indicando escasez de médicos y especialistas. Todo ello contribuye a confusión entre la población y alimenta la voracidad de las numerosas escuelas. Es curioso que usualmente se ignore a médicos familiares y comunitarios que, con sus colegas de salud pública, son los llamados a atender las necesidades básicas de las provincias y distritos olvidados del Perú. La gran mayoría de las escuelas preparan jóvenes para trabajar en hospitales, no para atender a las comunidades. Finalmente, los entrevistados exigen cantidad más no calidad.

Las autoridades gremiales y educativas han seguido con estupor la incontrolable aparición de “escuelas comerciales”, como las que Abraham Flexner encontró hace un siglo en Norteamérica. Aquí trataron de  imitarlo pero en lugar de realizar una Acreditación Externa  (dirigida por pedagogos no médicos) lo “adaptaron a la realidad nacional” utilizando “maestros de la medicina” y fracasaron estrepitosamente. Ahora ensayan un nuevo método desde 2014, aplicando “acreditaciones universitarias” ideadas por congresistas ni médicos ni pedagogos. Las instituciones médicas comerciales siguen multiplicándose y ya suman 58. Es hora que el Perú comprenda que los estándares internacionales de acreditación no son foráneos nunca más en este mundo globalizado. Los estándares empleados por Canadá y los Estados Unidos se publican anualmente; el del 2018-2019 tiene 42 páginas, sólo hay que traducirlas al español. En cuanto a Profesores, se lee: “Deben demostrar su compromiso con una institución dedicada al progreso del conocimiento. Pueden aspirar a ser nombrados. La escuela médica debe ofrecer  oportunidades a los profesores para su desarrollo profesional (áreas de aspectos disciplinarios, diseño curricular, evaluación de programas, métodos para evaluar alumnos, metodología instructiva e investigación científica)”.  Referente a la Escuela: “Debe tener suficiente personal, recursos financieros, campus adecuado y equipos, así como facilidades clínicas, pedagógicas e informativas. Con respecto a presiones para autofinanciamiento, una escuela solo admite los postulantes calificados que pueda atender y no debe permitir presiones financieras o de otra índole que comprometa su función educativa” (www.lcme.org).

Los jóvenes también deben conocer una reciente publicación del Ministerio de Salud (Educación Médica en el Perú: Informe final de la Comisión Ministerial de Salud, Octubre 2016) en la que aparecen los inaceptables resultados de los últimos cinco exámenes nacionales de graduación, administrados por ASPEFAM (Asociación Peruana de Facultades de Medicina) desde 2003: Entre 2011 y 2015, ¡la nota promedio de unas 25 escuelas fue 10.868! ¿Se imaginan la nota global de 50 escuelas?

Los exámenes de licenciatura en los Estados Unidos requieren un puntaje de aprobación de 75 sobre 100. La licencia médica peruana se obtiene solo con el carnet del Colegio Médico. Para emigrar a los Estados Unidos o a países europeos se requiere mucho más que las evaluaciones de ASPEFAM.

Es urgente reformar la educación médica en el Perú. En esta oportunidad, queremos abogar por nuestros jóvenes, informándoles e instándolos a exigir reglas claras como las que gozan sus pares en países avanzados. La carrera demanda muchos sacrificios e incontables horas de esfuerzo y dedicación. Estamos convencidos que ellos aportarán la fuerza y el entusiasmo necesarios para unirse a la lucha por lograr que las instituciones educativas se acrediten con estándares internacionales modernos. Las desautorizadas tendrán que cerrar sus puertas. La OCDE nos dio la razón hace dos años: lo ideal es que exista una escuela médica por cada dos millones de habitantes. Para nosotros, la cifra es 16 escuelas. Solo así sus exámenes de graduación mostrarán los altos niveles de enseñanza alcanzados. La corrupción quedará atrás.

Esta nota sería incompleta si no hacemos mención a la educación de post grado. La medicina moderna tiende a especializarse, de tal modo que los generalistas desaparecerán en el futuro, dando lugar a la Medicina Familiar y la Medicina Comunitaria. En el Perú, es totalmente injusto exigir a los graduados médicos servir un año en el arcaico y peligroso sistema del SERUMS (servicio rural urbano-marginal en salud) creado en 1982. Esta condición previa para realizar estudios de post grado o ser contratado por el Estado debe desaparecer. La discusión sobre el Residentado médico pertenece a la reforma del ejercicio profesional, uno de los siete pilares de la Reforma de la Salud que venimos proponiendo desde 2005.

BUSCANDO LIDERAZGOS


Hace décadas que los peruanos escuchan a sus políticos que hay que reformar la educación, la justicia y la salud. La clamorosa ausencia de proactividad en el país, ha dado lugar a que se espere a que surjan grandes escándalos para ensayar cambios en los sistemas mencionados.

Durante el segundo gobierno de García, aparecieron los primeros resultados de las pruebas PISA (Programme for International Student Assessment), organizados por los países de la OECD (Organisation for Economic Co-Operation and Development) y con la participación de otros países invitados, entre ellos el Perú. Los temas a resolver por los alumnos de 15 años eran Matemáticas, Ciencias y Habilidad Lectora. Al aparecer los peruanos en el último lugar se produjo el primer escándalo. Todo el Perú se acordó súbitamente de promover una reforma educativa. Comenzaron por tomar examen a los maestros, ahora agrupados en un paupérrimo gremio comunistoide y la mayoría desaprobaron. El Doctor Jaime Saavedra inició una verdadera reforma educativa durante tres años, pero la torpeza de nuestro mediocre Congreso y la persistencia de facciones gremiales anti-sistema, han paralizado esa reforma por ahora. Hay importantes voces que no quieren ser oídas por las autoridades de turno.

Y ahora nuestro cuarto poder incendió la pradera con audios de autoridades judiciales corruptas mientras se investigaba el hampa del primer puerto. ¡A reformar el poder judicial se ha dicho! Cayó el Ministro de Justicia, renunció el presidente del poder judicial, se bajaron al Consejo Nacional de la Magistratura, salió el Fiscal de la Nación pero el sucesor quebró el empate entre cuatro miembros votándose como el nuevo Fiscal. Ahora tenemos un grupo de notables convocados por el Presidente Vizcarra que alista un anteproyecto de reforma a ser presentado en los próximos días. Demás está decir que estamos muy distantes de corregir un sistema de justicia profundamente corrupto e ineficiente y constituido por profesionales pobremente educados. Tenemos un lustro por delante para ver hasta donde llegamos.

Con respecto a la salud de los peruanos olvidados y de su niñez indefensa, no hay tiempo que perder. Bastante sufrimiento ha ocurrido en los últimos trece años en que venimos proponiendo por qué y cómo llevar a cabo una reforma integral de los servicios de salud en el país. El pueblo ignora que nuestros indicadores de salud (agua y saneamiento, mortalidad infantil, mortalidad materna, retardo en crecimiento, gasto en salud) figuran entre los puestos 11 y 17 al compararse con los de 21 países latinoamericanos, que 30% de peruanos no tienen cobertura de salud, o que el Perú aparece en el puesto 93 de 137 países en salud y educación primaria (Índice de Competitividad Global 2018). No podemos seguir contentándonos con un status quo mediocre e informal y mirar con miopía el crecimiento anual de nuestra brecha científica con países desarrollados.

Así como las reformas de educación y justicia son tan difíciles de lograr, lo mismo ocurre con la reforma de salud. Nadie duda de la complejidad, costo y tiempo necesarios para emprender tan formidables retos. Creemos que sin liderazgo y una masiva comunicación para informar a la población, las reformas aludidas nunca podrán lograrse. En cuanto a liderazgos, no solo es preciso enlistar profesionales reconocidos, probos y exitosos sino encontrar jóvenes que comprendan que con los esfuerzos y estrategias del presente solo ellos podrán administrarlos en las próximas generaciones. 

En la Sección Artículos de Interés de www.jorgeuceda.org se publicó en Febrero 2018 un detallado resumen de “Reforma del Sistema de Salud en el Perú” con 26 referencias bibliográficas. Sin embargo, el tiempo sigue su curso. En la puna los niños mueren de frío. Ahora hablan de malos manejos en el SIS. Hay problemas que nunca salen a la luz. En lugar de tener solo 16 escuelas médicas (una por cada dos millones de habitantes), el Colegio Médico ha contado 58. La multiplicación de profesores ha alcanzado proporciones bíblicas. Los graduados, mal preparados, no encuentran trabajo, pero sus padres –orgullosos e ilusionados- nunca dejaron de solventar la educación de sus hijos.

La explicación de nuestro fracaso en reformar instituciones no puede ser otra que la de mantener sistemas arcaicos, perdidos en el tiempo y en la historia. Necesitamos un moderno Petrarca que nos rescate de la “edad oscura” de la Edad Media y nos coloque en su “siglo XIV del Renacimiento”. Debemos reconocer que nuestro Perú de hoy no puede estar tan atrasado, incluso dentro de la comunidad latinoamericana. Somos un país con abundantes recursos naturales y una progresista clase media. Desgraciadamente, existe una gran indiferencia para contribuir al bien común. Típicamente, nuestros obligados electores producen autoridades generalmente mediocres y frecuentemente corruptas, que medran en un status quo cortoplacista e improvisado.
Así fue cómo se gestó la última ley universitaria 30220, aprobada en Junio 2014 y reglamentada en 2016. Nació un órgano “acreditador” llamado Sunedu que se autodenominó “protectores de la calidad universitaria en el Perú”. Debemos reconocer que en Enero 2017, se publicó una lista de 50 carreras ilegales de segunda especialidad, 37 vinculadas a ciencias de la salud. Sin embargo, esta institución se ha embarcado en evaluar universidades, incluyendo sus diferentes programas o carreras. El 7 de Junio pasado anunció 40 universidades acreditadas (de un total de 143), 15 de las cuales tienen programas de medicina. Con respecto a estas últimas, se ignora los estándares de acreditación empleados o la calidad de los acreditadores. Decimos esto, porque para acreditar escuelas de medicina en los Estados Unidos y Canadá, se emplean 12 estándares, descritos en 41 páginas y publicados en Marzo 2017 para acreditar escuelas médicas en los años académicos 2018-2019, www.lcme.org. Por estas razones insistimos que Sunedu no puede ni debe intentar acreditar 58 escuelas médicas. Más bien, habría que tomarles un examen nacional de graduación y ciertamente publicar los resultados en las primeras páginas de los diarios.

Reconociendo, por ahora, que hemos pisado terrenos utópicos, me vienen a la memoria los versos del poema Masa de nuestro insigne César Vallejo: Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Cinco estrofas describen cómo, al final de la batalla, murió el combatiente; se acercaron uno y muchos hombres para rogarle que no se muera, pero el cadáver siguió muriendo. Finalmente, cuando se aunaron todos los hombres de la tierra expresándole su amor, les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar…

El poema nos enseña a no claudicar, pues las esperanzas y los sueños nunca mueren, mientras existan seres humanos que se congreguen para velar por los menos afortunados. Se buscan líderes y comunicadores sociales.

sábado, 30 de junio de 2018

EL FÚTBOL Y LA REFORMA DE LA SALUD

Hacía 36 años que no asistíamos al Mundial de Fútbol y ya van 13 que vengo proponiendo una Reforma de Salud. Finalmente llegamos al Rusia 2018 y la excelente crónica de Umberto Jara la resume y la comentaremos más adelante. Con respecto a la Salud, a veces pienso que –como en el Fútbol de hace 20 años- los primeros éxitos aún parecen distantes.

Soy aficionado y he practicado el fútbol desde que tengo uso de razón. Mi puesto de arquero me enseñó una responsabilidad especial de trabajar en equipo. Cuando empecé a operar niños tuve que dejar el arco pero formé el Sport Boys de Dallas con peruanos y otros latinos, me puse la #10 y participamos 15 años en la categoría >30, obteniendo varios campeonatos. Todavía juego fulbito en Barranco.

“Cómo no te voy a querer” cantaban miles y miles de peruanos en Rusia, luciendo orgullosos la camiseta peruana. Dice Umberto Jara que la hinchada peruana fue un ejemplo y un modelo que cautivó. La emoción de cantar el himno, el apoyo incansable y ensordecedor y hasta el notable gesto de ponerse muchos a limpiar los estadios han trascendido las fronteras. Para mí, ese es el civismo que muchos tenemos y que necesitamos inyectar como una inmensa vacuna en los que habitamos el suelo que nos vio nacer.

Estamos todos de acuerdo que la actuación de la Selección fue aprobatoria. Dos derrotas ante potencias por la mínima diferencia y una despedida con un triunfo inobjetable ante un exigente rival son logros impensados hace lustros. Lo que pasó es evidente, surgió un nuevo liderazgo hace tres años y comenzó un proceso de reforma futbolística que el Sr. Jara explica con meridiana claridad: “El entrenador, el director deportivo y el gerente de selecciones propusieron dotar al fútbol peruano de profesionalismo, incorporar criterios y elementos de trabajo modernos y modificar la actitud de los jugadores”. Este proceso, para modernizarse, aplicó métodos europeos. 

El señor periodista aludido, además, utiliza un párrafo para explicar que todo proceso demora años en plasmarse. Lo que acabamos de celebrar en Rusia es solo la primera gran prueba. Hay futuro, siempre que exista continuismo, una palabra que nuestros políticos solo utilizan para perpetuarse en el poder, más no para mantener y superar lo que se hace bien. Y también se discute el rol de la prensa y su deber de abandonar el cortoplacismo.

No podría, pues, dejar de relacionar el progreso de mi deporte favorito con el sueño de modernizar la Salud en el Perú, inspirado por 30 años de trabajar en un país extranjero cuyas instituciones de salud han alcanzado un desarrollo envidiable. Tres veces he retornado al Perú, la última y definitiva en 2011. Los indicadores actuales de salud entre 21 países latinoamericanos nos colocan a mitad de la tabla, para usar un término deportivo y ningún “cuarto poder” se ha molestado en publicarlo, ni siquiera en páginas interiores. Incluso el Índice de Competitividad Global publicado este año nos coloca en Salud y Educación Primaria en el puesto 93 de 137 países. No debe extrañarnos que la atención de salud es de mala calidad según encuestas poblacionales o que 30% de peruanos no tienen cobertura de salud.

Para modernizar nuestra Salud, el paso inicial debe ser la reforma de la educación médica, la cual vive una crisis de proporciones mayores. El Colegio Médico dice que tenemos 58 escuelas de medicina funcionando  en el país. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la relación ideal es una escuela médica por cada 2 millones de habitantes (16 escuelas para nuestros 32 millones de peruanos). El Ministerio de Salud reportó el año pasado que 25 escuelas tomaron exámenes anuales de graduación entre 2011 y 2015, con una nota global promedio de 10.868 sobre 20. Sin embargo, la SUNEDU continúa alegremente acreditando universidades enteras (múltiples facultades incluidas) y ya suman 40 de 143 universidades; calculamos que unas 15 escuelas médicas han sido aprobadas mediante este sistema.

El párrafo precedente es solo la punta del iceberg. Hay siete pilares en un proceso de reforma de nuestra salud: Adecuación legal, Plan de agua y saneamiento, Reforma de la educación médica, Reforma del ejercicio profesional, Atención al primer nivel de salud, Aseguramiento universal y Acceso universal a medicamentos genéricos de calidad. Toda esta temática está en las redes sociales (www.jorgeuceda.org) y ha sido publicada en la Revista de la Sociedad Peruana de Medicina Interna en 2015.

No es mi intención arrastrar al lector a profundidades submarinas que consumirían muchos tanques de oxígeno, sino utilizar el ejemplo de la Reforma Futbolística que vivimos y que aún requiere de mucho seguimiento y cuidados, para algún día interesar a “una creciente hinchada” a iniciar otro proceso más difícil y oneroso. Los medios de comunicación son imprescindibles para que la población se entere y ésta, una vez más, le dé su apoyo incondicional, porque la victoria redundará en su propio beneficio. Necesitamos liderazgo y la visión de jóvenes que puedan concluir la obra.

Hace unos días falleció Julio Hevia (65 años), querido profesor universitario que en reciente entrevista periodística musitó estas sabias palabras. “El día en que el Perú salga de este manejo de lo inmediato a una planificación más civilizada, no nos va a parar nadie”.

Y finalizo con unas expresiones cantadas a dúo por Arturo “Zambo” Cavero y Oscar Avilés, en el vals compuesto por Augusto Polo Campos y que entonaron los peruanos en Rusia a manera de despedida, la mayoría con lágrimas de orgullo y fervor:

                               Somos tus hijos
                               Y nos uniremos
                               Y aquí triunfaremos contigo Perú
                                               Unido el trabajo
                                               Unido el deporte
                                               Unimos el norte, el centro y el Sur
                                                               Te daré la vida
                                                               Y cuando yo muera
                                                               Me uniré en la tierra
                                                               Contigo Perú

Ya los bardos se han ido y ahora hacen fiesta con Chabuca. Pero este humilde escribidor, aunque no sabe cantar, todavía puede dar la vida para que los peruanos menos afortunados tengan algún día una atención de calidad, con instituciones de salud modernas (como las de Europa y los países desarrollados) y que los líderes nos conduzcan a la victoria, que será nuestra gratitud, querido Perú.

Jorge Enrique Uceda

martes, 16 de enero de 2018

LA NUEVA PÁGINA WEB EN ESTOS TIEMPOS DE CÓLERA




La Comunicación es hoy más importante que nunca. Lo difícil es lograr que llegue a destino, que sea breve y que valga la pena. Al atreverme a escribir confieso llevar mi chaleco salvavidas pues mi vetusto pero longevo velero surca aguas inseguras y no hay puerto a la vista. Como decía el bardo “ese es mi Perú”. Me apresuro, pues, a decirles que tengo una nueva página web, que solo deseo ayudar a los que necesiten un cálido consejo. Tal vez habrá otro niño más que encuentre una respuesta.

Luego viene pensar en el Perú. Su cólera no es diarreica, es la del pueblo, a quien sus gobernantes han mecido nuevamente. Esta vez tuvimos un presidente diferente, mucho mejor que los aventureros de siempre, pero no hizo su tarea y fracasó rotundamente. Este país no puede ser dirigido por informales. Antes del proceso electoral, los mejores peruanos tienen que hacer la tarea para decirle al pueblo por qué y cómo van a realizar las reformas que necesitan. La cólera del pueblo está harta de los miserables políticos de carrera, que ya es hora que suelten la teta congresal y permitan que los senadores ingresen a restablecer el orden parlamentario.

Y finalizo con la Reforma de la Salud. Nunca la tendremos sin una Reforma de la Educación Médica. Necesitamos 16 escuelas médicas pero ya tenemos 40 (los del Ministerio de Salud, dicen que son 49). Que Sunedu se encargue de las 147 universidades peruanas, menos las médicas. Todas las 40 o 49 deben ser nuevamente acreditadas por una entidad que no tenemos aún (ver mi página web). No es posible que en los años 2011-2015, el examen nacional de graduación de las escuelas médicas promedió 10.868 sobre 20. En los Estados Unidos, la nota para dar licencia médica es 15/20. ¿Ustedes creen que los periódicos les van a contar esta verdad?

Jorge Uceda