Este es un espacio donde se presenta un plan de reforma de la salud, minuciosamente preparado y permanentemente actualizado. El autor es un cirujano pediatra peruano entrenado en los Estados Unidos y que tiene 37 años de experiencia profesional, 22 de ellos en los Estados Unidos y 15 en el Perú, habiendo regresado tres veces a la patria. El autor propone que la opinión pública tiene el derecho de saber COMO se puede realizar una reforma de salud.
lunes, 4 de febrero de 2013
Trabajo completo "A la Opinión Pública: Reforma de la Salud en el Perú - 2013"
Aquí está el trabajo completo
martes, 22 de enero de 2013
El por qué y el cómo de una reforma de la salud en el Perú - IV
EL POR QUÉ Y EL CÓMO DE UNA REFORMA DE LA SALUD EN EL PERÚ (IV)
Completamos hoy la presentación
resumida de tres capítulos:
Programa Nacional de Agua y Saneamiento
La salud pública no puede
concebirse sin que el pueblo satisfaga primero sus necesidades de agua y
saneamiento. El país es hoy 74% urbano y 26% rural; el primero recibe 82% de
agua potable y 67% de alcantarillado, mientras que el segundo solo 39% de agua
potable y 7% de alcantarillado. Estas cifras están muy por debajo de Chile y
Colombia, donde el servicio está mayormente en manos privadas. El servicio y el
tratamiento de aguas residuales es especialmente deficiente en zonas rurales.
Las lluvias serranas descargan al mar por falta de infraestructura. Un estudio
internacional ha concluido que, en el Perú, la cultura administrativa y la
interferencia política atentaron con esta industria.
Privatización o concesiones a
largo plazo son muy deseables para optimizar el servicio. Es necesario
planificar los cauces de los ríos para que las napas freáticas se recarguen y
los valles bajos tengan agua en épocas secas. Se ha calculado una inversión
presupuestal de 10,000 millones de dólares en diez años.
Aseguramiento Universal
EsSalud solo cubre un 19% de la
población debido que la mayoría de trabajadores son informales. En 2002 MINSA
creó su Seguro Integral de Salud (SIS) pero su financiación solo cubría 15% de
lo calculado. Hacia el 2010 el SIS reporta que aseguraba a un 40% de la
población, a pesar de una denuncia periodística que subsidiaba 240,000 personas
no consideradas pobres. En 2009 el gobierno anterior promulgó una ley de
"aseguramiento universal", declarando que "todos los peruanos
accederán a un servicio de calidad cualquiera sea su condición económica";
seguidamente, señaló su aplicación a unas pocas regiones empobrecidas y con una
cobertura solo para ciertas enfermedades. Al 2012, se calcula que un 35-40% de
la población carece de seguro médico, mientras que en Chile y Colombia la
cobertura es, respectivamente, 96% y 88%.
Un estudio financiero previo es
esencial. Para ello, se requiere de un grupo de expertos al más alto nivel,
independiente de responsabilidades políticas o gubernamentales. La población no
puede ilusionarse con asignaciones anuales de 280 soles per cápita. Se
requieren miles de millones de soles a invertir en la próxima década. Podría
pensarse que si las inversiones, especialmente mineras, continuaran, el país
podría lograr sus metas en salud.
Finalmente, hay que disminuir
progresivamente la informalidad, facilitando el registro de nuevas empresas,
generando más y mejores empleos con una nueva ley general del trabajo, etc.
Acceso universal a medicamentos genéricos de calidad
El principio activo del
medicamento genérico es bio-equivalente a la marca original.
Los medicamentos tienen una
importancia indiscutible en salud, pero su gasto per cápita en países ricos es
100 veces mayor que en países pobres (400 vs 4 dólares). La OMS está
facilitando el empleo de medicamentos esenciales contra la SIDA, tuberculosis y
malaria. Casi la tercera parte de la población mundial no tiene acceso regular
a medicamentos esenciales.
Nuestro mercado farmacéutico
factura 1,400 millones de dólares anuales, 28% de los cuales corresponde al
sector público. La venta por unidades es mayor en el sector público (60%). Un
problema serio es la mafia que trafica con medicamentos falsificados. Por otro
lado, el control de calidad es un problema complejo pero susceptible de
mejorarse. Finalmente, la venta de medicamentos esenciales se realiza sin
receta médica.
Proponemos: 1. Dar prioridad a
medicamentos genéricos de calidad. 2. Compra anual por oficina especializada
dirigida por personal honrado y eficiente. 3. Prohibir ventas sin receta
médica. 4. Combatir mafia de medicamentos falsos, lo cual requiere el apoyo de
la judicatura. 5. Un mejor financiamiento del seguro universal permitirá que
más peruanos adquieran fármacos de buena calidad y a bajos precios. 6. La
privatización de importantes servicios dentro del sector salud debe tenerse en
cuenta, para aumentar su eficiencia y mejorar los salarios de los técnicos de
control de calidad, cuya importante labor debe ser justamente remunerada.
El por qué y el cómo de una reforma de la salud en el Perú - III
EL POR QUÉ Y EL CÓMO DE UNA REFORMA DE LA SALUD EN EL PERÚ (III)
Hoy trataremos cómo reformar la Atención Primaria de la Salud.
En el Perú, el terrorismo de
sendero luminoso destruyó el sistema de salud. Hoy, la atención al primer nivel
de salud es un clamor no solo de los profesionales médicos sino también de los
responsables políticos. Las universidades deben modificar su plan de estudios
para orientarlos al primer nivel de atención. La reciente bonanza económica ha
logrado dotar a las regiones de un importante capital de inversión, pero solo
un 30% de ese capital se ha logrado plasmar en obras debido a dificultades
gerenciales. Lima congrega a 70% de especialistas, la mayoría entrenados para
trabajar en un hospital. 80 a 90% de los cuidados de salud se prestan a nivel
comunitario, donde los centros de atención primaria constituyen la espina
dorsal del sistema.
La Medicina Comunitaria o
preventiva es una disciplina prácticamente ausente en el país y, sin embargo,
es absolutamente indispensable para países como el nuestro. Esta especialidad
aplica cuidados de salud con recursos basados en las comunidades, es decir,
trabajando con los colegios, organizaciones religiosas, clubes sociales,
comercios locales, municipalidades distritales y fundaciones, todas interesadas
en promocionar la salud, prevenir la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
La Medicina Familiar es la otra
especialidad que, junto con la Comunitaria, deben ser los pilares de la
atención primaria en el país. Ambas existen bien organizadas en los Estados Unidos
desde hace cuatro décadas, donde son posibles estudios de post grado para
médicos extranjeros.
Propuestas:
1. En 2008, la Organización
Mundial de Salud (OMS) afirmaba que "la atención primaria atiende una
serie de problemas de salud; es
inaceptable que en países de ingresos bajos la atención primaria solo se ocupe
de unas cuantas enfermedades prioritarias".
2. La OMS también recomendaba que
"la atención primaria ofrezca equipos de profesionales sanitarios:
médicos, personal de enfermería y personal auxiliar, con aptitudes sociales y
conocimientos biomédicos concretos y especializados; es inaceptable que en países de ingresos bajos la atención primaria sea
sinónimo de atención prestada por personal no profesional con escasos
conocimientos técnicos a los pobres de zonas rurales que no pueden permitirse
nada mejor".
3. Finalmente la OMS dijo que "la
atención primaria requiere inversiones y recursos suficientes; es inaceptable que en países de ingresos
bajos la atención primaria se tenga que financiar con pagos directos, partiendo
del supuesto equivocado de que es barata y los pobres deben poder permitírsela".
4. El Instituto Nacional de
Recursos Humanos debe completar una planificación a nivel nacional de
profesionales de salud, integrando equipos de médicos, enfermeras, auxiliares
de enfermería, obstetrices o parteras y personal administrativo. El salubrista,
experto en salud pública, no puede faltar en el equipo.
5. Medicina Familiar y Medicina
Comunitaria deben ser enseñadas tanto a nivel pre como post grado. Los médicos
generales, que suman unos 60000 en el país pueden entrenarse para la atención
primaria y acceder a los beneficios económicos de la descentralización
(salarios 30% mayores que en Lima).
6. Mal podría plasmarse una
reforma como ésta sin los incentivos económicos y sociales que garantice su
atractivo y continuidad en el tiempo. Aquí es donde el incremento
presupuestario es crítico. Primero hay que reorganizar seriamente pero luego
hay que recompensar a los profesionales de la salud para que lleguen a los
lugares alejados del país.
7. Un potencial servicio de los
médicos comunitarios podría ser su asignación a las decenas de albergues de
personas afectadas por alcoholismo, drogadicción, abandono de hogar, etc. Estos
hogares funcionan irregularmente, totalmente carentes de atención profesional.
El por qué y el cómo de una reforma de la salud en el Perú - II
EL POR QUÉ Y EL CÓMO DE UNA REFORMA DE LA SALUD EN EL PERU (II)
Reseñamos ahora cómo reformar el Ejercicio Profesional Médico.
La licencia médica se obtiene sin
examen, tan solo basta colegiarse. Si el graduado desea hacer estudios de post
grado, tiene primero que trabajar durante un año en el servicio rural urbano
marginal (SERUM), injusta medida ideada por un sistema obsoleto e ineficiente
con el fin de suplir la ausencia de profesionales de la atención primaria. En
el Perú 2/3 son médicos generales y 1/3 especialistas. En Lima tenemos 60% de
los médicos generales y 70% de los especialistas. A fines del 2011 el Colegio
Médico solo registraba 48 especialistas en Medicina Familiar. Muchos graduados
no encuentran trabajo o tienen que aceptar sub-empleos. Miles no alcanzan
vacantes para estudios de post grado. Entre 1994 y 2004, 1300 emigraban cada
año. ¡Y así un funcionario de la oficina sanitaria panamericana declaraba hace
poco en la televisión que "faltan médicos en el Perú"!
La actividad hospitalaria se
caracteriza por su desorganización administrativa. La mayoría de hospitales pertenecen
al ministerio de salud, la seguridad social y a militares. Recientemente han
aparecido hospitales municipales. Las instituciones privadas o Clínicas están
siendo adquiridas por compañías de seguros. Los pacientes ambulatorios están
acostumbrados a asistir masivamente, desde muy temprano, a los consultorios
externos o salas de emergencia, presentando problemas de todo tipo, la mayoría
de los cuales deberían ser vistos en centros de atención primaria o postas
médicas. Para atender hospitalizados, los médicos actúan por turnos. Como no
hay hospitales universitarios, numerosos estudiantes compiten por campos
clínicos y sus prácticas son insuficientes. El seguimiento del paciente es
esporádico y usualmente no hay publicaciones institucionales de resultados
terapéuticos. Finalmente, no existe una institución reguladora de los
nosocomios en el Perú.
Con respecto a las especialidades, éstas son manejadas desde
1992 por un comité de residentado médico integrado por delegados de
universidades, hospitales, colegio médico y el ministerio de salud. La
obtención de certificados es centralista y no requiere de un examen
especializado. En los Estados Unidos,
como consecuencia del Informe Flexner, se empezaron a formar los Directorios de
Especialistas, la mayoría después de 1930. Así, cada especialidad y
sub-especialidad desarrollaron entes
rectores y los programas de residentado florecieron, produciendo
generaciones de eminentes médicos especialistas. Es inconcebible que en el
Perú, los especialistas no hayan podido conformar sus respectivos entes
rectores.
Para reformar el ejercicio
profesional de la medicina en el Perú se requiere:
1. Directorio Nacional de
Examinadores Médicos, encargado de administrar exámenes de licenciatura, con el
fin de garantizar competencias mínimas para diagnosticar y tratar pacientes en
general. El examen nacional único se debe aplicar obligatoriamente a las 10
promociones más recientes, cuyos graduados tendrían que pasarlos para poder
practicar medicina. Para el resto será opcional.
2. Directorio Nacional de
Especialidades Médicas, cuya creación es fundamental para mejorar
significativamente el nivel de la atención médica. Este directorio asesorará a
cada especialidad para conformar su respectivo directorio o ente rector, será sin fines de lucro y
dirigida por destacados médicos. Las funciones fundamentales serán: a) Aprobar
los programas de entrenamiento; b) Certificar a los graduados de cada programa
que hayan aprobado un exigente examen escrito y oral; c) Administrar un
programa de re-certificación periódica que documente el mantenimiento de
expertas capacidades profesionales. Un certificado de especialista tendrá valor
para calificar en concursos de plazas asistenciales y docentes. Cada postulante
tendrá tres oportunidades anuales para aprobar el examen. Tres desaprobaciones
demandarán un año adicional de entrenamiento. Siendo éste un proceso voluntario,
se estima que la gran mayoría de candidatos lo asumirá, como ocurre en países
avanzados. La población conocerá su importancia.
3. Los Directorios de Salud
Pública y Medicina Familiar se necesitan con urgencia, por la demanda que
originará la modernización de la Atención Primaria en el Perú (ver siguiente
entrega).
4. Investigación clínica en
hospitales, para documentar seguimientos de pacientes.
5. Reajustes salariales. Al
abrazar los médicos las reformas, nada más justo que reconocer el trabajo de
tan noble profesión.
6. Creación de un Comité
Interdisciplinario de Acreditación de Hospitales, que será la institución
reguladora sin la cual difícilmente se podrá re-organizar el caos descrito.
El por qué y el cómo de una reforma de salud en el Perú - I
EL POR QUÉ Y EL CÓMO DE UNA REFORMA DE SALUD EN EL PERÚ (I)
El extraordinario progreso de la
medicina en el último siglo ha producido una creciente brecha científica entre
los países que lideraron los avances y el resto del mundo. El Perú marcha en el
tercio inferior de 191 sistemas de salud evaluados por la Organización Mundial
de la Salud en el año 2000. Esta posición debe haber mejorado en la última
década gracias a nuestro sorprendente repunte económico, pero la brecha científica
continúa ampliándose debido a una desorganización institucional que mantiene al
Sector cautivo en el siglo pasado. Mientras tanto, la necesidad de una reforma
de la salud continúa en boca de todos. Sabemos el por qué pero no el cómo.
Hay que comenzar, como hizo
Estados Unidos hace un siglo, reformando
la Educación Médica. En 1908, la American Medical Association (AMA),
institución tutelar equivalente al Colegio Médico Peruano (CMP), solicitó a la
Fundación Carnegie evaluar 155 escuelas, la mayoría de las cuales producían médicos pobremente entrenados. La
Carnegie encargó al pedagogo Abraham Flexner tal estudio. Su reporte de 386
páginas fue presentado en Nueva York en 1910, impactando a la población de tal
modo que muchas escuelas cerraron sus puertas o se anexaron a otras. Treinta
años después solo habían 60 escuelas en Estados Unidos. Durante ese tiempo, los
médicos obtenían su licencia mediante examen y las especialidades médicas
formaron entes rectores para aprobar sus programas de entrenamiento y certificar
a los graduados mediante exámenes escritos y orales. Hoy, 750,000 médicos
norteamericanos ya han recibido tales certificaciones en 145 especialidades y
sub-especialidades. La población allá sabe perfectamente el significado y
validez de un certificado de especialista.
En el Perú ha ocurrido, un siglo
después, lo que sucedió en los Estados Unidos. De 7 escuelas médicas que
funcionaban en 1980, ahora tenemos 32. La sobre-producción de galenos ha sido
tal que, entre 1994 y 2004, la Dirección de Migraciones registró un promedio
anual de 1251 médicos peruanos emigrantes definitivos. En 2011 se graduaron
3200 médicos. De los 40000 médicos colegiados en 2006, ahora están registrados
60000. En cuanto a indicadores de calidad, no los hay. Los exámenes nacionales
de graduación solo reportan a las escuelas y a sus graduados. En 2008
publicaron un promedio nacional de 61.78 sobre 100. Para aprobar el examen de
licenciatura en los Estados Unidos el puntaje mínimo es 75. El 2007 se
evaluaron 28 escuelas y 27 acreditaron. A diferencia de Flexner, que era
pedagogo, el estudio en nuestro país fue conducido por médicos. Un estudio de
varios países avanzados encontró que la relación escuela médica/habitantes es
una escuela por cada 2 millones de pobladores, por lo que el Perú solo
necesitaría 15 escuelas médicas.
Las correcciones saltan a la
vista:
1. Completar estudio de recursos
humanos de salud a nivel nacional.
2. Re-acreditación de nuestras
escuelas de medicina. Instituciones como el CMP, la Comisión de Salud del
Congreso de la República y el Ministerio de Salud (entre otras) podrían
solicitar el invalorable apoyo de la Fundación Carnegie, que hoy opera desde
Stanford, California. Tenemos insignes pedagogos en el país para hacerse cargo
del proceso.
3. Licenciatura Médica mediante
Examen Nacional de Graduación, administrado por un Directorio Nacional de
Examinadores Médicos. Esta entidad será corporativa e independiente de las
universidades. Los miembros del Directorio deben ser personalidades de
reconocido prestigio y solvencia moral. Ya lo dijo el eminente catedrático
Jorge Casas Castañeda: "Las universidades no pueden ser juez y
parte".
4. Cambios legislativos. Expertos
en salud y el Congreso de la República, pueden lograr la derogación de leyes
obsoletas y ofrecer legislación moderna, transparente y comprometida con la
comunidad. La población, como parte interesada, debe estar al tanto de los
pormenores de este proceso.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
A la Opinión Pública: Reforma de la Salud - 2013
El documento "A la Opinión Pública: Reforma de la Salud en el Perú - 2013" acaba de ser actualizado y revisado. Creemos que esta versión es la mejor lograda. Tiene 39 páginas y 78 referencias bibliográficas y esperamos editar un pequeño libro de este material. Por ahora, ofrecemos un link abajo para acceder al trabajo, el cual también aparece en mi página web www.jorgeuceda.org
A la Opinión Pública: Reforma de la Salud en el Perú - 2013A la Opinión Pública: Reforma de la Salud en el Perú - 2013
jueves, 25 de octubre de 2012
SOLO LA EDUCACIÓN CÍVICA SALVARÁ AL PERÚ
¿El
Perú está en peligro? ¡Claro que lo está! A fines de Octubre, el gobierno
mantiene la economía en piloto automático, mientras insiste en un
asistencialismo que solo trata los síntomas de la pobreza. La inseguridad
ciudadana sigue afectando a la población y las autoridades deambulan perdidas
en un mar de improvisaciones. Todos los días observamos a los traidores de la
patria, caviares unos y rojos calatos los demás, alimentando el odio entre
peruanos y pretendiendo detener el progreso y el desarrollo social, a vista y
paciencia de un gobierno timorato y de políticos empequeñecidos por sus bajas
pasiones. En este caótico escenario, el narco-senderismo continúa cobrando
vidas de jóvenes militares. En Educación, una incipiente reforma se quedó a
medio hacer y ha retrocedido lastimosamente. La Salud sigue ignorada y el Poder
Judicial permanece cautivo por una corruptelas e impericia general. Salvo
honrosas excepciones, los políticos mantienen una improductiva existencia,
aunque bien remunerada. Ahora discuten sobre el indulto a Fujimori: Corruptos
criticando la corrupción de siempre. Distinguidos juristas opinan que la
condena judicial solo se convirtió en venganza política.
La
preocupante realidad arriba descrita provoca naturalmente la búsqueda de
soluciones. En el 2011 los peruanos demostramos
no ser buenos electores. La mayoría de votantes conformaban tres agrupaciones
progresistas, pero sus líderes, cegados por mezquinos intereses, fueron
incapaces de buscar el bien común, dejando al país en manos inexpertas. Uno de
esos líderes, vergonzosamente, se trepó al carro ganador.
En
España el Pacto de la Moncloa de 1977 fue la tabla de salvación de un país
destrozado civilmente, con una inflación del 47%, un desempleo que no se podía
medir por el éxodo masivo de sus ciudadanos y con severas restricciones a la
libertad de prensa. El Perú del 2011 experimentaba todo lo contrario. Y, sin
embargo, los comicios se enfrentaron sin la preparación cívica que podría haber
cambiado la historia que ahora vivimos.
Hace
décadas que padecemos la ausencia de partidos políticos organizados
democráticamente. Abundan los caudillos, a cual peor. Como se dijo, los buenos
políticos son la excepción a la regla. Por otro lado, esperar que nuestra
paupérrima Educación mejore, es una meta a largo plazo. Es evidente que para el
2016, las esperanzas del pueblo descansan en un Frente Democrático
cuidadosamente constituido por personas competentes, con experiencia e
intachable conducta. Desde luego, es imprescindible que los cuadros deben
abocarse a desarrollar la organización y las reformas fundamentales para la
buena marcha del país, comunicándolas al público con antelación, a diferencia
de la improvisación tan característica de nuestros pasados gobiernos.
Pero
hay algo que no podemos obviar para que el Frente pueda formarse. El Perú
necesita urgentemente desarrollar la Educación
Cívica de sus ciudadanos. La educación cívica está dirigida a fortalecer la
convivencia social entre las personas, ayudándoles a ser solidarios y
cooperativos con los demás. Se trata de la enseñanza de las reglas del
ordenamiento. De este modo se adquiere la capacidad de interpretar información
política o desarrollar un análisis crítico de la democracia y del papel de los
ciudadanos. Se trata de fomentar la colaboración y participación en actividades
cívicas.
La
Educación Cívica actúa a diversos niveles: Organización social (familia,
parentesco, matrimonio, agrupaciones), judicial (normas, derechos, deberes) y política
(Estado, Constitución, elecciones). Es necesaria para lograr que los ciudadanos
sean respetuosos del orden establecido y practiquen la moral y el patriotismo.
Claro está que estos principios son harto conocidos por la mayoría de la
población, pero no se practican. Es como pertenecer a una religión solo de nombre. Si los incultos
no obedecen las señales de tráfico, el resto hace lo mismo; si aquéllos botan
basura en la calle, éstos también lo hacen. La prensa, oral, escrita y
televisiva, debería liderar campañas de civismo a nivel nacional.
Mientras
la Educación de las siguientes generaciones mejore, nuestro civismo hará la
diferencia. Trabajemos y apostemos todos por el Perú. Esto no es utópico.
Ocurre en países avanzados, donde la limpieza y el respeto aparecen por
doquier. En las calles, nadie arroja basura. El tráfico es fluido y obedece las
señales de tránsito, protegiendo al peatón y al ciclista. La gente camina
segura. El transporte respeta los horarios. Los servicios funcionan con
eficacia y prontitud. Todos pagan sus impuestos. La diferencia la marca la
ciudadanía.
En
conclusión, mejorando nuestra Educación Cívica, podríamos optar por un Pacto
Ciudadano para corregir los errores del pasado reciente y evitar que nuestro
país retroceda a épocas a las que nunca debe volver. Así, llegadas las
elecciones, tendremos el gobierno que merecemos. Ojalá hayamos aprendido la
lección. Nuestra descendencia nos estará profundamente agradecida.
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