miércoles, 23 de septiembre de 2020

DEBATES ELECTORALES POR LA PRENSA LIBRE

 

Una vez más los peruanos tendrán que elegir un nuevo presidente. La fecha es 11 de abril de 2021.

El día de ayer, Ipsos publicó en El Comercio una nueva encuesta pagada por Vizcarra, que mantiene comprados a manipuladores poblacionales, a fin de promocionar confusos mentales ante un público que se nutre de la farándula y de seguir procesados por la justicia.

La poco numerosa pero cada vez más seguida prensa libre tiene que enfocarse ya en una campaña para combatir y denunciar las encuestas pre-electorales. No estamos en los Estados Unidos, donde las dos únicas candidaturas presidenciales, algo irrealizable en el Perú, son ahora frecuentemente evaluadas con miras a sus elecciones en noviembre y pronto ambos candidatos se enfrentarán varias veces en Debates Electorales televisados en vivo a nivel nacional. Este inmejorable ejercicio de madurez cívica permitirá al electorado aún indeciso tener la información que les permita formular un voto responsable.

Desafortunadamente, nuestra historia republicana pronta a cumplir doscientos años de vida, registra una lucha recurrente por controlar el poder para beneficio de los impresentables de siempre, con sus mezquindades y un condenable desprecio hacia la mayoría de los empobrecidos pobladores. No es de extrañar la indiferencia y el escaso desarrollo de las virtudes cívicas tan necesarias para que un pueblo crezca informado y responsable.

A pesar de los avances científicos y nuestra riqueza territorial, nuestros últimos gobernantes fracasaron en empoderar las mayorías a través de la educación, logro indispensable para sacudir esa indiferencia generacional que nos hace vulnerables a la manipulación, el conformismo y la falta de civismo. Por ello somos conscientes que es difícil pregonar contra las encuestas que medran ante nuestra somnolencia, especialmente en estos miserables tiempos de pandemia y pobreza material. Incluso, estas “encuestas” vienen ahora cargadas del virus de la prensa sometida que busca escudar al mentiroso patológico al final de su mandato.

¿Cuál es la solución? Solo una: La prensa libre tiene que darse cuenta que solo los Debates Presidenciales pueden educar a un electorado que se encuentra en una encrucijada histórica: O elegimos bien esta vez y pronto nos ponemos a la altura de Chile y Polonia, o nos convertimos en un país totalitario que destruye sus riquezas mineras como aquel que dispendió su riqueza petrolera y dejó pobres a sus grandes mayorías, mientras una camarilla vive como reyes del narcotráfico.

Los Debates Presidenciales, descubrirán las inmensas diferencias entre peruanos educados, inteligentes y honestos y los que no tienen la preparación para conducir un gobierno, ya sea por su escasa formación profesional, inexperiencia política o evidente bribonería. Basta que los social-confusos sepan que les espera un concienzudo examen oral en televisión nacional (no la comprada por el gobierno) en una serie de tres Debates, para que queden tres o cuatro candidatos responsables. Y, por qué no, tal vez lleguemos a marzo 2021 con solo dos candidaturas. Esta sería la antesala para tentar convertirnos en un país de primer mundo.

Tenemos un par de canales televisivos, unas tres publicaciones escritas y varios radios. Además, están nuestras redes sociales y programas que transmiten en vivo por Facebook, tweeter o youtube. Ojalá todos recojan el guante. El duelo es contra la corrupción, el autoritarismo y la mentira. El peruano tiene que despertar.

jueves, 17 de septiembre de 2020

VIZCARRA DEBE SER VACADO

 

Hoy, 17 de setiembre 2020, deseo dejar constancia de que estoy por la vacancia del presidente golpista.

Este aserto se origina con muchos meses de haber observado el errático proceder de un político provinciano que fortuitamente llegó al poder central, a pesar de tener una mochila cargada de problemas judiciales. Cuando su jefe defraudó lastimosamente a sus constituyentes, conspiró con sus enemigos políticos para que, lograda la renuncia presidencial, ocupara el cargo por sobre su compañera de fórmula.

Inició su mandato el 23/3/2018, pero cuando sus aliados trataron de controlarlo, cual moderno Judas Iscariote, cerró el ahora impopular Congreso apro-fujimorista valiéndose de un golpe constitucional, avalado por un ideologizado Tribunal Constitucional y el vergonzoso apoyo de las FFAA y Policiales. Esto ocurrió el 30/9/2019 y el autócrata convocó a elecciones de un nuevo congreso para enero 2020. El resultado trajo 9 grupos políticos, el primero obtuvo solo 10% de los votos y el último 6%; 16% de los votos eran nulos y se registró un 25% de ausentismo. “El congreso de Vizcarra” incluyó a politicastros, a un grupo de Antauro Humana (preso por asesinar policías) y a un grupúsculo de 9 comunistas.

A principios de 2020 era evidente que el gobierno marcaba un rumbo mediocre y estéril en obras. El escándalo de Odebrecht en el Perú que databa desde diciembre 2016 fue manejado con sospechosa complacencia por las autoridades judiciales, persiguiendo a opositores al régimen pero evitando molestar a los amigos. Los fiscales, adeptos al gobierno, no han logrado acusaciones formales pero si han encarcelado a algunos oponentes, especialmente a Keiko Fujimori, la otrora lideresa que no supo manejar su inesperado poder.

Pero al aparecer el nuevo coronavirus en el mundo, su llegada al Perú encontró un gobierno mediocre y pésimamente preparado a pesar de haber sido puntualmente advertido por la Organización Panamericana de Salud con 36 días de anticipación. Cientos de infectados que llegaron a nuestro aeropuerto a fines de febrero procedentes de Asia y Europa, no recibieron una prueba molecular, para esperar los resultados en las áreas VIP o en el hotel del aeropuerto, sino pasaron a sus casas porque “se sentían bien”. Asustado por la aparición de enfermos en distritos centrales de Lima, Vizcarra ordenó una cuarentena por 15 días y se ufanaba de lo temprano y oportuno de su acción, ocultando miserablemente que no había aprobado el informe de su ministerio de salud del 31 de enero y publicado en El Peruano al día siguiente. Esta gran mentira posibilitó que muchos peruanos elogiaran “la rápida respuesta del gobierno al Covid 19”.

A mediados de marzo el gobierno inicia una serie de desastrosas intervenciones, excluyendo el apoyo de respetados especialistas médicos o de los sectores privado, eclesiástico y la logística militar. Pedían lavarse las manos con frecuencia y no abarrotar los mercados, cuando grandes bolsones poblacionales carecen de agua potable o refrigeración en sus modestísimos hogares. Incluso ofrecían bonos, lo que originó más aglomeraciones y contagios. Pronto la Lima periférica y las provincias del norte y el oriente empezaron a experimentar crecientes números de fallecidos, lo cual se complicó por la falta de camas UCI y hasta el vital oxígeno. Seis meses después, el Perú lidera mundialmente en muertos por Covid-19 por millón de habitantes. Pero el encierro destrozó la economía, dirigida por una joven sin experiencia, e impedida por su jefe de recibir el auxilio de nuestros mejores economistas. A todo este desmadre no faltaron los usuales ejemplos de miserables corruptelas, que hoy conforman una creciente lista.

En junio se hizo evidente que Vizcarra y sus adláteres golpistas, criminalmente, estaban usando la pandemia para semi-inmovilizar al país y activar una infiltración comunista, apoyándose en una prensa comprada por millonario avisaje para ocultar errores y difundir mentirosas encuestas de aprobación. Era hora de pensar en las próximas elecciones de abril 2021. Todo hace suponer que “el Moqueguano” está maquinando como evadir a la justicia al final de su mandato.

Mientras tanto, el 10 de setiembre 2020 estalla el asunto de tres audios en el entorno de Palacio, autentificados por el propio Vizcarra y en el que participaban él y sus asistentes, Karem Roca (secretaria personal) y Mirian Morales (secretaria general del presidente). Los audios fueron escuchados en el Congreso. En ellos, se aprecia a Vizcarra coordinar con sus asistentes para que declaren ante el Parlamento y la Fiscalía que el polémico músico Richard Swing visitó solo dos veces Palacio de Gobierno y no cinco como ya habían declarado. Era sabido que Swing, apellidado Cisneros, era muy amigo de Vizcarra (al principio, negado por el presidente) y fue contratado en el Ministerio de Cultura bajo Salvador del Solar y después por Patricia Balbuena por un total de 155,400 soles. Se sabe que visitó a Vizcarra un total de ocho veces.

Otros audios han seguido que revelan una probable organización criminal en Palacio de Gobierno, dirigido por un mentiroso patológico y una camarilla de adláteres con oscuros intereses y que ciertamente constituyen un peligro para la ciudadanía, engañada por una prensa cuya complicidad ha sido comprada por avisos valorados en 175 millones de soles.

El abogado Enrique Ghersi, reputado constitucionalista, encuentra los siguientes delitos que se derivan de los audios de Vizcarra: “Obstrucción a la justicia, manipulación de testigos y alteración de pruebas, en una probable organización criminal enquistada en Palacio de Gobierno”. Sostiene el Dr. Ghersi que “los audios revelan una incapacidad moral absoluta para gobernar. Corresponde al Congreso, con respeto absoluto por el debido proceso, que haga cumplir estrictamente la ley”.

El artículo 113, capítulo IV (Poder Ejecutivo) de la Constitución Política del Perú de 1993, indica que la incapacidad moral para gobernar es causal de vacancia por el Congreso de la República.

El Congreso ha citado a Vizcarra para mañana viernes 18 de setiembre, quien puede ser acompañado por su abogado defensor. Naturalmente, el gobierno y su prensa cautiva, así como sus aliados en el Tribunal Constitucional y la Fiscalía, han intentado por todos los poderosos medios a su alcance bloquear la acción punitiva correspondiente al Congreso, muchos de cuyos miembros han sido sometidos a toda clase de maniobras y “acomodos” para no vacar a nuestro patológicamente mentiroso presidente.

Algunos distinguidos constitucionalistas, periodistas y peruanos consideran que no es conveniente optar por una vacancia mientras el Perú confronta la pandemia y su severa situación económica. Sin embargo, yo pienso que cualquier peruano que tome las riendas del poder, tendrá la visión de convocar a un nuevo y decente equipo ministerial que nos lleve a buen puerto, a pesar de la tormenta que ya vivimos. Ya es hora que los peruanos aprendan a “tomar el toro por las astas” y no refugiarse en la indefinición de los débiles y los pusilánimes. No es suficiente enseñar a nuestros niños Somos Libres. Tenemos que mostrarles el camino. Se trata, compatriotas, de parar no solo al comunismo sino también a la corrupción, al engaño y a la incultura cívica.


viernes, 14 de agosto de 2020

PRESIDENTE SE BURLA DE LOS PERUANOS Y SUS MUERTOS

  

A pesar de las desastrosas consecuencias de su gobierno y obtenida la confianza de su gabinete ministerial por un congreso de mediocres, Vizcarra se atreve a repetir su fracasada y criminal política sanitaria, tercamente ignorando los consejos de los que saben y, en el colmo de su enfermizo pensamiento, se burla de los peruanos y sus más de 50,000 muertos contratando como consultor nada menos que a su ex ministro de salud, ejecutor político de la desgracia que sufre el país.

No le queda ninguna duda a este escriba que aunque miles de peruanos ya no pueden expresarse, sus dolidos familiares y las grandes mayorías nacionales, desean expresar su protesta y exigir un punto final ante tantos desaciertos e insultos.

La ciudadanía reclama:

1. Hacer pruebas moleculares para identificar a las personas infectadas por el coronavirus.

2. Hacer un cerco epidemiológico del virus, buscando los recientes contactos de las personas infectadas, aplicando a ellos una respectiva prueba molecular.

3.  Aislamientos de infectados y sus contagios positivos por 15 días, los menos graves en sus domicilios (darles medicamentos y comestibles) y los más graves en hospitales o carpas de campaña militares (darles medicamentos, oxígeno y cuidados especiales) hasta su total recuperación.

El ministerio de salud no es capaz por sí solo de llevar a cabo la estrategia señalada, sin el concurso de la empresa privada, las fuerzas armadas y la iglesia. Las fuerzas armadas y policiales, como importante fuerza tutelar de la nación, hace meses está preparada para activar su inmejorable organización logística para hacer posible una cruzada nacional acorde con la extensión y severidad de la pandemia. La iglesia cuenta con numerosos activistas con experiencia y una probada actuación en el campo. Finalmente, la empresa privada tiene la fuerza organizativa para adquirir respiradores, pruebas moleculares, oxígeno y los insumos necesarios para proteger a los enfermos y al personal sanitario.

La otra desesperada crisis nacional, la económica, tiene que ser liderada por expertos economistas que hace tiempo vienen expresando medidas acorde con la gravedad sistémica del caso, en contraposición con el manejo ineficaz e inexperto de un ministerio de economía que también ha mostrado gruesos fallos e incapacidad para manejar una informalidad y desocupación que siguen creciendo, sumadas a quiebras comerciales, endeudamiento general y una galopante recesión económica.

Por otro lado el pueblo no puede, como pretende el gobierno, desatender el proceso electoral de abril 2021, el cual nos hace recordar al peligroso iceberg que causó el hundimiento del Titanic en 1912. Hay que estar muy atentos. La tripulación debe estar muy unida, no con la aparición de varios grupos de social-confusos que nos lleven a naufragar y despertar luego en una isla donde se instale un dictador que reparta mendrugos a todos por igual, mientras su grupúsculo familiar dominante vivan como reyes por siempre jamás.

A la indignación expresada arriba, hemos insistido en aquello que los peruanos exigen, a pesar de la prensa comprada y sometida al gobierno. Sin embargo, es hora de que las fuerzas vivas de la nación entren a tallar ante tanta burla, ineptitud, arbitrariedad e injusticia. De no hacerlo, la errática mentalidad de este gobierno golpista producirá 100,000 fallecidos a fin de año. ¿Seguiremos pusilánimes o la juventud y la inteligencia de los confinados mayores de 65 nos harán despertar y nos llevarán por los caminos seguros para sobrevivir y retomar la libertad y la democracia?


miércoles, 1 de julio de 2020

DEBATES ELECTORALES





A diez meses de celebrarse nuevas elecciones presidenciales, los peruanos vivimos tiempos difíciles. La fatalidad real de la pandemia suma alrededor de treinta mil, la economía ha decrecido a -14% y el gobierno pretende convertirnos en otra Venezuela. La prensa comprada por el presidente mantiene desinformada a la población publicando mentirosas encuestas.

Precisamente anoche un encuestador fue entrevistado en un popular programa de nuestras redes sociales y a juzgar por la cada vez más numerosa audiencia, prácticamente no convenció a nadie. Sin embargo, la oportunidad fue propicia para demostrar cómo las encuestas manipulan a la ciudadanía, especialmente si son digitadas desde un gobierno autocrático, ideologizado, mediocre e inmoral.

Como es bien sabido, nuestros usuales procesos electorales dan cabida a una turba de social-confusos que aspiran a ser presidente del país sin otra preparación que la improvisación a que nos tienen acostumbrados. Entre estos individuos, aparecen candidatos merecedores de una seria evaluación la cual, desgraciadamente, no se realiza durante la campaña sino faltando pocos días u horas para depositar el voto. La falta de cultura cívica es un mal endémico de nuestro subdesarrollo y solo podrá adquirirse mediante una moderna reforma educativa.

Este preocupante panorama pre-electoral nos apremia a sugerir que los Debates Presidenciales surgen como una oportuna solución, mucho más provechosa que depender de corruptas encuestas. Idealmente, los debates son organizados por la autoridad electoral, la sociedad civil y la prensa televisiva independiente. Gracias a ellos, nuestra gran mayoría apolítica podrá ver y escuchar directamente a los más diversos candidatos, su posición respecto a los temas de campaña y apreciar sus cualidades personales. La tele-audiencia es muy superior a las encuestas arregladas, los indecisos podrán informarse y la discusión política se beneficiará grandemente.

Haciendo historia, los debates televisados ocurrían en unos 10 países en la década de 1970, pero veinte años después ya se llevaban a cabo en 35 países democráticos. Después del 2011 siguen en aumento. Por supuesto, el comunismo los tiene prohibidos. En Colombia y Chile son rutinarios.

Lo importante es que deben hacerse temprano. Por ejemplo, tan pronto como aparezcan las múltiples candidaturas, un buen debate descubrirá los que no tienen ninguna preparación y éstos procederán a retirarse. Con este sistema, los próximos debates descubrirán al candidato preparado y eficiente que necesitamos para reconstruir nuestro país. Esta es tarea de todos. La sociedad civil tiene que asumir su liderazgo y apoyar al ente electoral y a la televisión responsable. La población debe estar informada con la verdad para preservar su libertad y bienestar.


sábado, 27 de junio de 2020

LA NACION ES HOY UN GRAN BARCO A LA DERIVA. ES HORA DE CONVOCAR A LOS ORGANISMOS TUTELARES DEL ESTADO




Este modesto blog apela a nuestras Redes Sociales, convertidas en un inmenso mar contaminado, no por la pandemia, sino por las aguas turbias de los que pretenden confundir a la opinión pública con el protervo fin de implantar una dictadura comunista en el Perú. El blog ansía discurrir por aguas limpias que encuentren a peruanos resueltos a unirse en una formidable tripulación que nos lleve a buen puerto, mientras 30 millones les darán la bienvenida.

No hay tiempo que perder. Vizcarra y sus adláteres golpistas, criminalmente, están usando la pandemia para semi-inmovilizar al país y conformar un “equipo de especialistas” que desarrollan mediocres acciones sanitarias y económicas de carácter exclusivo, ideológicamente descartando la buena disposición de los sectores privado, eclesiástico  y militar, todo lo cual ha dado lugar a los desastrosos resultados que hoy señala la prensa mundial. La descalificadora traición de la mayoría de la prensa, comprada para ocultar errores y difundir mentirosas encuestas será juzgada no solo por la historia sino especialmente por nuestra justicia, la cual además tendrá que castigar ejemplarmente los increíbles actos de corrupción de este gobierno. Para colmo, la infiltración comunista es evidente y hasta el impresentable Urresti intenta pasar una ley que permita la confiscación de bienes y servicios privados so pretexto de la defensa nacional y del orden interno.

El párrafo precedente nos lleva a recordarles a los vende patrias que la Constitución Política del Perú ha previsto los Organismos Tutelares del Estado, cuya finalidad es velar por nuestra soberanía, mantener el orden interno y buscar el fiel cumplimiento de las disposiciones de nuestra Carta Fundamental, cautelando los derechos de la ciudadanía. Los Organismos Tutelares están constituidos por las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.

Las FFAA están constituidas por el Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea. Asumen el control del orden interno en caso de establecerse un régimen de excepción, cuando se intenta desestabilizar a la Nación con acciones terroristas y de subversión. Si bien el Presidente convoca a las FFAA para asumir esta función, deben existir excepciones si el primer mandatario es el que origina una traición a la Patria. Aquí es fundamental el concurso de nuestros más distinguidos constitucionalistas para evitarnos el camino seguido por Hugo Chávez en Venezuela.

La Fuerza Policial, con sus 170 fallecidos y 9900 contagiados por el coronavirus, también está llamada a unirse a las FFAA en su responsabilidad tutelar y recibir el justo reconocimiento de la población. Asimismo, los Organismos de Justicia y la Defensoría del Pueblo deben estar muy alertas para proteger a la ciudadanía y cautelar su derecho a la libertad y el bienestar.

Todos nuestros Organismos Tutelares deben dar el ejemplo a las Américas, conduciendo el Perú hacia unas legales y legítimas Elecciones Generales el próximo Abril 2021. Nuestras intervenciones sanitarias, económicas y políticas nos permitirán celebrar nuestro Bicentenario y el comienzo de una verdadera Reconstrucción Nacional.

Sin embargo, ningún triunfo será posible si no nos mantenemos unidos, alertas y libres de mezquinos intereses. Es preciso recordar los errores de nuestra historia. Esta guerra no la podemos perder, pero no nos engañemos, nos quedan duras batallas por librar.


jueves, 11 de junio de 2020

NO AL COMUNISMO EN EL PERU



La malévola camarilla de Vizcarra y sus compinches nos está conduciendo, abierta y descaradamente, al comunismo que hoy asola Venezuela. Aquí no caben medias tintas. Es hora de unirse a las miles de voces de alerta que afortunadamente ocupan las redes sociales, para convertirlas en millones de peruanos unidos para evitar los errores de nuestros antepasados y defender juntos nuestro territorio y nuestra libertad.

Los comunistas que hoy despachan en palacio y los principales ministerios, están perpetrando un crimen de lesa humanidad con la tragedia de un pueblo que experimenta altísimas cifras de infectados y mortalidad por Covid-19, el macabro resultado de una cadena de errores sanitarios y socio-económicos, mantenidos en forma autocrática y engañosa, contando con el silencio cómplice de una prensa comprada y los oportunistas corruptos de siempre.

En estos tiempos de pandemia, la situación política del Perú se puede resumir como sigue:

-Poder Ejecutivo: El presidente elegido democráticamente en 2016 por un escaso margen, fue obligado a renunciar en 2018 por ineficiencias y corruptelas, presionado por la mayoritaria bancada apro-fujimorista. La segunda vice-presidenta terminó renunciando, mientras que el primer vice-presidente, nombrado embajador en Canadá, fue alentado por el Congreso para regresar y ocupar la vacancia presidencial. Ya en la Presidencia, Vizcarra cerró el Congreso mediante un golpe anti-constitucional el 30 setiembre 2019, lastimosamente avalado por un Tribunal Constitucional el 14 enero 2020 (Votaron a favor Marianella Ledesma, Manuel Miranda, Eloy Espinoza Saldaña y Carlos Ramos; votaron en contra Ernesto Blume, Augusto Ferrero y José Luis Sardón). Vinieron los meses con una autocracia rampante, sin control y, cuando la población empezó a manifestar su descontento, a finales de febrero, el Coronavirus ingresó por el Aeropuerto gracias a la criminal falta de preparación de un gobierno alertado del peligro a fines de enero 2020.

-Poder Legislativo: La historia reciente es ya, creemos, definitiva. Fuerza Popular obtuvo 73 de 130 escaños. A pesar de que 80% de los votos válidos presidenciales apoyaban a los dos primeros candidatos, éstos, durante los dos años siguientes, se enfrascaron en una estéril y oprobiosa lucha política que frenó el crecimiento económico ante la complaciente expectativa de los anti-patria, pues la corrupción y la pobreza siempre han sido su alimento y esperanza. La eliminación del Congreso fue reemplazado por otro que también pasará a la historia al darle luz verde a la debacle orquestada por un Gabinete incapaz, mediocre e ideologizado.

-Poder Judicial: Autónomo, elige sus miembros y administra la justicia en el Perú. La población desconfía de este poder por la evidente corrupción que alberga y su falta de independencia con los políticos de turno. También está infiltrada por comunistas. El actual Presidente es José Luis Lecaros Cornejo. Los jueces son ahora nombrados por la Junta Nacional de Justicia desde enero 2020, la cual reemplazó al fenecido Consejo Nacional de la Magistratura. La reforma de este Poder es un sueño inalcanzable mientras no mantengamos una democracia moderna fortalecida por logradas reformas en la salud, educación y trabajo.

Como se desprende de lo anterior, los peruanos se encuentran semi-encarcelados durante tres largos meses por una autocracia usurpadora que se vale del miedo a la enfermedad y a la muerte para prolongar este anormal encierro con su desastroso e ignorante manejo de la crisis sanitaria, a pesar de las múltiples protestas y urgentes consejos de nuestros especialistas en biología molecular, epidemiología, infectología y cuidados intensivos. Este grupúsculo nefasto, a diferencia de ejemplos cercanos en Guayaquil, se ha negado a compartir trabajo con la empresa privada y la sociedad civil, o con la participación eclesiástica o incluso con el muy importante Consejo de Seguridad de las Fuerzas Armadas, que hubiera podido solucionar el problema logístico para distribuir víveres a la población necesitada, imposibilitada de trabajar debido a la informalidad, problema social totalmente ignorado por los usurpadores. 

Necesitamos párrafo aparte para enérgicamente condenar la corta visita y condecoración de cuatro médicos chinos, insultando el sacrificio de 20 médicos peruanos que entregaron su vida pero han sido totalmente ignorados por el usurpador. Adicionalmente, exigimos el inmediato retorno de 85 cubanos expatriados de la isla para desarrollar propaganda y agitación política en departamentos mineros como Ancash, Arequipa, Ayacucho y Moquegua. Exhortamos al Colegio Médico y a la Federación Médica para unirse a esta exigencia y solicitar el inmediato despido del comunista Ministro de Salud.

Pero, como sabemos demasiado bien, el problema no solo es sanitario. El ominoso encierro inicial, no contempló –por ignorancia- que 70% de nuestros trabajadores son informales, la mayoría no tienen agua en sus hogares y 60% carecen de refrigeradoras. No pueden lavarse las manos y el trabajo y las compras son diarias. No tienen cuentas bancarias y el empadronamiento nacional es incompleto, en muchos casos, obsoleto. Este improvisado gobernante, carente de una estrategia científica, torpemente solo decretó cuarentena y toque de queda y, como era de esperarse, afectó la economía nacional. Hemos tenido micro y pequeñas y empresas quebradas y  muchísimos desempleados. El Banco Mundial proyecta que el PBI peruano se contraerá 12% en este año. El emporio de Gamarra habría perdido unos tres mil millones de soles. Los “bonos” de 380 soles anunciados solo produjeron aglomeraciones y más contagios y no se sabe cuántos los recibieron. Los ambulantes que buscaban desesperados saciar el hambre familiar, fueron reprimidos y hasta decomisados por orden dictatorial. Muchos provincianos trataron de huir a su terruño con sus míseros enseres y sus hambrientos hijos y, al no existir transporte, marchaban a pie y pernoctaban al lado de las carreteras. Esta dolorosa historia duró varios días, hasta que les consiguieron buses, les hicieron pruebas serológicas con todos sus falsos negativos y los embarcaron a llevar el virus a provincias. Y ahora, en tan solo tres meses, el 20.5% de la pobreza en el Perú se ha proyectado a 30%.

Peruanos, en este Teatro Nacional, ya se ha levantado el Telón. Ahora debemos pensar en las Elecciones Generales de Abril 2021. No hay tiempo que perder. Hay que buscar líderes que nos lleven a un Gobierno de Reconstrucción Nacional, democrático, honesto, moderno. No permitamos el engaño de políticos de la vieja escuela. Necesitamos políticos honestos, bien informados y con una experiencia profesional intachable. Los hay. No los van a encontrar en las Encuestas (que engañan al pueblo) sino en los Debates (que muestran al pueblo la verdad). No nos queda mucho tiempo. Los Debates nos mostrarán a los más capaces. Hay poca prensa honesta y ellos deben dar el ejemplo para organizar muchos debates. La otra prensa tiene que reaccionar y cumplir con su deber a favor de la población. Aquí si cabe decir: ¡El Perú está primero!


viernes, 15 de mayo de 2020

PERU Y EL COVID-19 EN EL MES DE MARIA



El virus entró mientras las autoridades dormían. Como los enfermos se multiplicaban, la estrategia del gobierno apareció: “A las trincheras con todos”. Dos meses después, todo el Perú supo que la cuarentena fracasó. En este mes pasamos los 2,000 muertos y 70,000 infectados. ¡Ocupamos el puesto 13º de los países más infectados y el puesto 19º de fallecidos/por millón de pobladores en el mundo! Nuestro sistema de salud prácticamente ha colapsado. Nuestros médicos y enfermeras están falleciendo. El temor, la incertidumbre, el hambre de los informales y el terrible impacto económico en los hogares han afectado a la población.

A este noble y estoico pueblo peruano, las múltiples opiniones, discusiones y vaticinios de opinólogos, “expertos”, profesores de universidades mundiales, especialistas en salud pública, epidemiólogos, infectólogos, economistas, empresarios, políticos, periodistas, antropólogos y un largo etcétera de los que asaltan al internet, lo tienen entre confundido y hastiado de “las noticias”.

Lo evidente ahora es ¿qué podemos hacer? La respuesta tiene que ser clara y puntual, pero sería aventurada si antes no revisamos antecedentes verdaderamente importantes.

Durante 15 años he estado proponiendo sin suerte una reforma del sistema de salud en el Perú. Los indicadores de salud actualizados anualmente nos ubican en el puesto 15 de 21 países latinoamericanos. La deficiente atención en salud es conocida por la población. El Sector sigue desconectado por instituciones que dependen de varios ministerios. La educación médica y paramédica se ha convertido en un negociado que funciona a espaldas del pueblo. El financiamiento de la salud ocupa el puesto 13 de 21 países en Latinoamérica y el gobierno ha mantenido este craso error presupuestario. La cobertura de salud es insuficiente. Los recursos humanos están fuertemente concentrados en Lima y escasean lastimosamente fuera de la capital. Una moderna y equipada atención primaria de la salud es inexistente y requiere profesionales y equipamiento. La reforma propuesta consta de siete capítulos explicados en forma detallada. Como toda reforma cuesta, la performance económica de la última década la limitaba cada vez más, hasta que Covid-19 la ha vuelto impracticable por ahora.

Retornemos a lo que podemos hacer en este mes de Mayo. En Medicina, el tratamiento no puede preceder a una acuciosa y verdadera historia clínica.  El 24 enero 2020 la Organización Panamericana de Salud alertó a las Américas sobre el Covid-19, “encareciendo descubrir, aislar y cuidar a pacientes infectados con el nuevo coronavirus, en caso de recibir viajeros provenientes de países con brotes comprobados”. En Brasilia, entre 6-7 febrero, organizó prácticas sobre pruebas moleculares, asistiendo delegados latinoamericanos, incluyendo a Perú. No siendo un médico epidemiólogo, mis 45 años de práctica profesional me hicieron pensar que las fronteras y nuestro aeropuerto principal traerían el virus al Perú y que lo lógico sería esperar a los viajeros con pruebas moleculares a la mano y usarlas si ellos mostraban síntomas o si venían de Europa o Asia. Les hacíamos el hisopado y los internábamos en los salones VIP o en el hotel del aeropuerto; 24-48 horas después, si las pruebas eran negativas salían a sus domicilios y si eran positivas se les ponía en aislamiento por 15 días, en casa o en hospital según la severidad del cuadro clínico.

No sabemos cómo se preparó el gobierno a pesar de la insistencia de OPS durante todo el mes de febrero, excepto que se veían grandes colas en el aeropuerto para tomar temperatura frontal y preguntar por síntomas; las personas a-febriles y asintomáticas pasaban los controles y esto se replicaba aún en viajeros procedentes de Europa o Asia o países ya afectados. Cuando el primer infectado llegó a su casa proveniente de España, Francia y República Checa, contagiando a siete familiares, el presidente anunció el 6 de marzo en cadena nacional la aparición del “paciente cero”. El 15 de marzo se declaró una férrea cuarentena pero con una “estrategia epidemiológica” acompañada tan solo de ¡45 pruebas moleculares diarias! Sin considerar nuestro 70% de informalidad, la precariedad de sus pobladores y su carencia de agua potable, se insistió en el encierro a ultranza y luego se decidió distribuir pequeños bonos económicos, lo que desencadenó las naturales aglomeraciones que hizo trizas al distanciamiento social. Sin ahondar en los gruesos y nunca reconocidos errores del gobierno, la lógica conclusión a los dos meses de “cuarentena con toque de queda” fue que ella experimentó un rotundo fracaso.

Retornando al inicio de nuestra saga, en aquellos primeros días de marzo, el cerco epidemiológico del virus se tornó imposible por la ausencia de pruebas moleculares. Pronto nos enteramos que el ministerio de salud solo tenía 50,000 de esas pruebas. Nuevamente ésta guerra nos encontró sin suficientes municiones y con una equivocada estrategia. Países avanzados como Taiwán, Japón, Israel, Nueva Zelanda, Alemania y Chile practicaron un efectivo cerco epidemiológico, empleando varios miles de pruebas moleculares al día y sin recurrir a cuarentenas que paralizaran sus economías. Los resultados están a la vista.

La cercanía e interconexión de los países europeos les tomó a muchos de sus gobernantes por sorpresa. Aeropuertos y estaciones de tren no pudieron contactar los numerosos contagiados asintomáticos y los grupos vulnerables no fueron protegidos con la aconsejable rapidez. Hubieron excepciones como la del pueblo del Veneto Vo’Euganeo quienes hicieron pruebas moleculares a todos los pobladores (incluyendo asintomáticos) y pudieron llevar a cabo un exitoso cerco epidemiológico, mientras Lombardía y el resto de Italia alcanzaron el ominoso puesto tres en mortalidad mundial (514 fallecidos por millón de habitantes), detrás solo de Bélgica (763) y España (580) al 13 de mayo. Otros países con mayor mortalidad/millón habitantes son: Inglaterra (489), Francia (415), Suecia (343), Holanda (325), Irlanda (303), Estados Unidos (255), Suiza (216), Luxemburgo (165), Canadá (138), Ecuador (132), Portugal (115), Alemania (93), Dinamarca (92), Irán (81), Austria (69), Perú (62) y Brasil (59).

Hacia mediados de Abril, la propuesta de Knut Wittkowski para proteger la población vulnerable y contener la prolongación de la enfermedad mediante la inmunidad comunitaria, apareció tardíamente, pues la gran mayoría de países habían ya iniciado el distanciamiento social y la mayoría de escuelas habían cerrado sus puertas, algo observado en 95% de los colegios en Latinoamérica.

Perú, a los 2 meses de cuarentena

Entre los países con mayor número de contagios, ocupamos el puesto 13º. Nuestros 62 fallecidos por millón de habitantes nos asigna el puesto 19º en el mundo. Después de haberse extendido la enfermedad en Lima metropolitana, ahora está invadiendo Lambayeque, Piura, Loreto, Ucayali, Ancash, La Libertad, Ica, Junín, Arequipa, Tumbes y Cajamarca. Los “Pueblos Jóvenes”, donde vive la gran mayoría de nuestros 70-75% de informales, carentes de agua y servicios, sin refrigeradoras, sufren hambre, pobreza creciente y abandono sanitario. Las interminables colas que se formaban para lograr la cobranza de esquivos bonos o para buscar en los mercados lo poco que pudieran adquirir o para ser atendidos en hospitales colapsados por doquier, fueron el resultado de la improvisación e incapacidad de nuestros gobernantes. El heroico esfuerzo de médicos, enfermeras y personal sanitario auxiliar, particularmente escaso fuera de la capital, ha cobrado decenas de fallecidos y cientos de infectados. Esto también ha ocurrido en el personal policial y militar. Muchos pobladores de los barrios marginales de Lima, desesperados, procedieron a intentar migrar con familia y escasos pertrechos a sus comunidades de origen y se convirtieron en vectores de la enfermedad.

Estos días de cuarentena se caracterizaron por los “monólogos del presidente”, transmitidos por una prensa cómplice, que llegó al colmo de utilizar encuestas vía celulares para inventar un inexistente masivo respaldo ciudadano, todo en medio de una serie de atolondrados decretos de urgencia para enfrentar la epidemia y resolver la severa crisis económica del país con sus quiebras de empresas de todo tipo, despidos y orfandad laboral. Al final, los “estrategas” aceptaron que la cuarentena no tuvo éxito, pero que el culpable fue el pueblo, dijeron.

¿Cómo explicar el fracaso de la cuarentena? Expertos europeos y asiáticos han establecido que no se puede combatir el virus si no se sabe dónde está y eso se hace mediante las pruebas moleculares. En Alemania, el 6 de enero se creó un Comité Permanente de Vigilancia que incorporó pruebas de diagnóstico. Según el Instituto Koch, Alemania hace 160,000 pruebas moleculares por semana; Corea del Sur registró 10,000 de ellas diariamente. El mayor número de pruebas y de casos detectados hace que la tasa de mortalidad de los infectados sea menor. En Alemania, 70% de los infectados tenían entre 20 y 50 años de edad.

En Italia, 2º país con más adultos mayores después de Japón, 58% de los infectados eran mayores de 60 años (media de 66 años). Sin embargo, Italia tiene 514 muertos por millón de habitantes y Japón solo 5 fallecidos por millón. Esto nos enseña que la detección precoz es un factor muy importante y esto se logra con el uso masivo de pruebas moleculares.

En el Perú, el presidente y su renovado equipo de salud, tercamente han utilizado estadísticas basadas en 84% de pruebas serológicas (446,575) mezcladas irresponsablemente con un 16% de pruebas moleculares (85,594) al 13 de mayo. Calificamos de irresponsable este proceder, porque los test serológicos o pruebas rápidas tienen un alto porcentaje de falsos negativos por lo que no deben ser realizados como prueba diagnóstica, sino solo para hacer estudios epidemiológicos y para evaluar respuesta a una vacuna que tardará mucho en aparecer. Además, la positividad de las pruebas moleculares es el triple de las otras. Así, la actual cifra de 70,000 infectados debería estar cerca de 200,000 si solo se hubiera empleado pruebas moleculares para desenmascarar una enfermedad esquiva al diagnóstico en nuestro país. También se descubre la irresponsabilidad y hasta crasa ignorancia del gobierno al haber abandonado por completo la detección precoz de nuestra pandemia al usar esta insignificancia de pruebas diagnósticas. Finalmente, no queremos pensar que el menor precio de las pruebas rápidas habría tenido relación con su masiva compra.

Y hablando de compras, a mediados de Abril, el gobierno desechó la extraordinaria oferta de una empresa estatal israelí que ofrecía 1,000 respiradores con todos sus aditamentos, por un total de US$ 10.8 millones (unos 10,000 dólares c/u, comparado con los adquiridos en Ate por 52,000 dólares c/u (que luego se devolvieron por irregulares) y los adquiridos en Ica en 2019 por 58,000 dólares c/u. La compra se tenía que hacer de gobierno a gobierno. Mientras tanto, los enfermos graves, especialmente en provincias, fallecen sin soporte ventilatorio.

Ahondando su incongruencia, el presidente ayer opinaba que el Perú había llegado a la cima de los contagios y que “comenzaba un nivel de descenso”. Increíblemente, reportaba 4,247 casos desde el día anterior. Este número es 4º en el mundo, detrás de Estados Unidos (21,712 casos y 331 millones de habitantes), Brasil (11,555 y 213 mill) y Rusia (10,028 y 146 mill).

No siendo economista, este recuento no ahondará en este tipo de discusiones que, con el tiempo, abarca urgentes y muy importantes consideraciones. Es evidente que el impacto de la prolongada cuarentena cada día ahonda la crisis socio-económica en el país, requiriendo del concurso y sapiencia de connotados especialistas nacionales.

Hasta que el 14 de mayo apareció la verdad

El diario Expreso responde hoy a la pregunta que nos hicimos en el sexto párrafo de este documento: El 31 de enero, MINSA presentó su Plan Nacional de Preparación y Respuesta frente al riesgo de introducción del Coronavirus 2019-nCoV, que forma parte de la Resolución Ministerial Nº 039-2020/MINSA y que apareció en El Peruano al día siguiente. El paquete normativo estaba firmado por la Ministra de Salud y los vice-ministros de Salud Pública y de Prestaciones y Aseguramiento. Aquí se lee que los técnicos del Ministerio siguieron las recomendaciones de OPS/OMS y el Plan se orientaba a preparar sistemas de vigilancia de Migraciones en nuestras puertas de entrada, capacitar y proteger al personal de salud, incluyéndose la necesidad e importancia de las pruebas moleculares basadas en la experiencia norteamericana y pasadas pandemias. Las directivas específicas planteaban “la necesidad de adquirir materiales para la obtención de muestras y equipos de protección personal por el Instituto Nacional de Salud y los Laboratorios de Referencia Nacional”. Además, se planteaba la vocería única del Ministerio. El Plan demuestra importante metodología y se acompañaba de una amplia bibliografía.

Este trascendental documento técnico parece haber sido ignorado por un Ejecutivo que gobernaba sin Congreso, mientras la Prensa pareciera haber dejado hace tiempo de ser “la más noble de las profesiones”.


Nos queda la segunda mitad de este mes de Mayo del 2020. La devoción a la Virgen María nació hace muchas décadas durante nuestros formativos años juveniles, alegres y llenos de fe y esperanza. A Ella recurrimos ahora para que ayude a este pueblo que sufre injustamente.