CIRUGIA PEDIATRICA EN EL PERU
Jorge E.
Uceda del Campo
Octubre
2023
Autor:
Graduado en Cirugía General (Mayo
Clinic, Rochester, Minnesota) y Cirugía Pediátrica (Children’s Hospital of Michigan, Detroit, Michigan). Diplomado por American Boards of General Surgery and Pediatric
Surgery.
En 1974, la mortalidad de cirugía
neonatal mayor era de 83%. A
fines de la década se creó el primer programa de entrenamiento en cirugía
pediátrica, de tres años de duración (pediatría, cirugía general y cirugía
pediátrica por año), mientras en EEUU duraba 7 años (5 para cirugía general y 2
para cirugía pediátrica).
En 1995 O’Neill estudió los recursos
humanos para practicar cirugía pediátrica en EEUU y encontró una prudente
relación de un
especialista por cada 100000 habitantes en edad pediátrica.1
En el portal del CMP se registran, a octubre 2023, un total de 470
cirujanos pediatras en el país, 324 de ellos (70%) en Lima y Callao.2 La
población 0-17 años de 2’924,000 en Lima y 9’711,000 en todo el Perú3 nos
sugiere, siguiendo el estudio de O’Neill, que solo se necesitarían 29 cirujanos pediatras en Lima y
97 en Perú.
El párrafo anterior nos indica que 5
programas de entrenamiento en cuatro décadas han quintuplicado la producción de
cirujanos pediatras en el Perú, pero las cifras para Lima y Callao ¡se han multiplicado por 10! Como era
de esperarse, Lima metropolitana tiene 19 hospitales con servicios de
cirugía pediátrica,
sin contar con varias clínicas privadas que admiten casos de la especialidad. Pero
lo más inaceptable es que las autoridades sanitarias nunca han determinado las
cifras de morbilidad y mortalidad de la cirugía neonatal mayor en dichos
centros. Nadie controla el funcionamiento y resultados a corto y
largo plazo de la cirugía pediátrica peruana. La gran pregunta es si existe una
asociación de profesionales de la especialidad que hayan tomado conciencia de la responsabilidad que les
compete.
En
1950 un cirujano pediatra alemán llegó a Liverpool y encontró una mortalidad
quirúrgica neonatal mayor de 61%. El Alder Hey Hospital recibió a Peter Paul
Rickham con los brazos abiertos y en pocos años la mortalidad aludida bajó a
5-10%, cifra que es igual a la observada hoy en los países del primer mundo.
Rickham pasó a ser jefe de cirugía pediátrica del hospital de la Universidad de
Zurich y falleció a los 86 años en 2003. El autor de esta nota, regresó a su ciudad natal en 1974 y el Hospital
del Niño y su alma mater, la Universidad de San Marcos, le cerraron sus
puertas. 49 años después,
las cifras de mortalidad quirúrgica neonatal mayor en el Perú nunca han sido
publicadas.
La
importancia de un Organo Rector
En los Estados Unidos, la cirugía
pediátrica se desarrolló en la década de 1950 gracias al impulso del Dr. Robert
Gross en Boston; en las dos décadas siguientes, sus discípulos expandieron la
especialidad y en 1970
crearon APSA (American Pediatric Surgery Association) con la finalidad
de promover altos estándares en el cuidado de la cirugía de infantes y niños.
Gracias a la visión de sus fundadores, APSA funciona desde 1975 y sus juntas
directivas se renuevan anualmente. La aprobación de programas y certificación
de los graduados se originan de APSA.4
En el
Perú no existe un Organo Rector que apruebe los programas de entrenamiento y
certifique a los graduados de dichos programas.
Los residentes de cirugía pediátrica
dependen de una arcaica institución llamada Conareme (Consejo Nacional del Residentado
Médico), que supervisa todas las
especialidades y subespecialidades médicas. Conareme está formada por Minsa
(Ministerio de Salud), escuelas médicas con programas de postgrado, la
Asociación Peruana de Facultades de Medicina, Colegio Médico del Perú y la
Asociación de Médicos Residentes. Es altamente improbable que esta improvisada
institución pueda supervisar la gran cantidad de los programas de entrenamiento
y finalmente obtener indicadores confiables de las competencias de
sus graduados. En lo que a cirugía pediátrica se refiere, es evidente
que nunca evaluaron recursos humanos e, irresponsablemente, graduaron un número
excesivo de especialistas.
Estudios
de fuerza laboral en cirugía pediátrica
En países desarrollados, varias
investigaciones de este tipo han sido publicadas con el fin de asegurar que los
especialistas mantengan sus habilidades para efectuar operaciones complejas en
el futuro.5-9
Ricketts señala la importancia de
“controlar el número de programas de entrenamiento en cirugía pediátrica para
reconocer problemas en su distribución, el volumen de casos necesario para
mantener buenos resultados y las dinámicas del retiro o cambios de
especialidad”.6
No cabe duda que, hace décadas, estos
estudios deberían haber sido realizados en Perú.
Propuestas
para reformar la cirugía pediátrica en el Perú
1.
Que tres
respetados cirujanos pediatras nacionales organicen una encuesta entre los 470
cirujanos pediatras registrados en CMP, con el propósito de elegir
un Comité de Reforma de cinco miembros, cuyos nombres serán comunicados al Colegio Médico, Academia de
Cirugía, Ministerio de Salud y Asociación Peruana de Facultades de Medicina.
2.
El Comité
de Reforma organizará la creación de la Asociación Peruana de Cirugía
Pediátrica (APCP), que trabajará en la aprobación de sus
nuevos estatutos. La Junta Directiva se renovará anualmente.
3.
APCP creará el Directorio
de Cirugía Pediátrica Peruana, que será el Organo Rector de la especialidad y tendrá cuatro funciones
fundamentales: a) Aprobar los programas de entrenamiento. b) Certificar los
graduados con exigente examen escrito y oral. c) Recertificar los especialistas
cada 10 años. d) Velar por el desarrollo de una verdadera atención de calidad a
la población. Los
miembros del Directorio serán los primeros en tomar el exigente examen (siguiendo el ejemplo de Beardmore,
Randolph y Rowe cuando aprobaron el primer examen del American Board of
Pediatric Surgery en 1975).
4.
Los nuevos programas serán de DOS AÑOS, después de completar CUATRO AÑOS en Cirugía General. Los nuevos residentes en cirugía
pediátrica realizarán 200 operaciones en infantes y niños y 20 operaciones
neonatales mayores. Debería producirse un moratorio de cuatro años
para que los nuevos postulantes completen su entrenamiento en cirugía general.
5.
Los
actuales programas tendrán que ser aprobados por el Directorio. Si un residente
desaprueba el examen, tendrá dos oportunidades cada año para aprobarlo. Si
falla en dos exámenes consecutivos no podrá ejercer la especialidad a menos que
apruebe un nuevo Residentado de dos años.
6.
Es
fundamental derogar el
aparato legal que mantiene a nuestra cirugía pediátrica cautiva en
el siglo pasado.
Referencias
1 O’Neill JA & al.
Update on the analysis of the need for pediatric surgeons in the Unites States.
J
Pediatr Surg 1995;30:204-213
2 www.cmp.org.pe
Octubre 2023
3 www.inei.gob.pe
Agosto 2023
4
apsapedsurg.org
5 Dell A & al. Pediatric
surgery density in South Africa. J Pediatr Surg.2018;53:2065-2071
6 Ricketts TC & al.
Future supply of pediatric surgeons. Analytical study of the current and
projected supply of pediatric surgeons in the context of a rapidly changing
process for specialty and subspecialty training. Ann Surg.2017;265(3):609-615
7 Nakayama DK & al.
Pediatric surgery workforce: supply and demand. J Pediatr Surg.
2009;44:1677-1682
8 Pye JK. Survey of general
pediatric surgery provision in England, Wales and North Ireland. Ann R Coll
Surg Engl. 2008;90(3):193-197
9 Snyder CL. Temporal geomapping
of pediatric surgeons in the United States. J Pediatr Surg. 2008;43:424-429