Jorge E. Uceda – 6 junio 2026
Perú es un país sudamericano en vías de
desarrollo con una central ubicación geopolítica en las costas del Océano
Pacífico, entre Ecuador y Chile. En la actualidad, Perú tiene un área de 1.29
millones de Km2 y 34 millones de habitantes. A diferencia de los
Estados Unidos, que nació de Trece Colonias ocupando un millón de Km2 en
el siglo XVII y hoy posee 9.83 millones de Km2, el Perú incaico del
siglo XV tenía 2 millones de Km2, pero mientras los peruanos se
peleaban entre sí, perdieron casi la mitad de su territorio.
El Perú de nuestros días es el resultado
de más errores que aciertos, fruto de gobiernos improvisados por la
predominancia de políticos mediocres, irresponsables y corruptos. Así, mientras
Estados Unidos ha tenido una sola Constitución desde 1789, nosotros hemos
tenido 12 desde 1823. Nos faltó unos George Washington, James Madison, Benjamin
Franklin o Alexander Hamilton. Nosotros hemos desperdiciado grandes mentes que no
pudieron contribuir ante la falta de patriotismo o ese característico complejo
de inferioridad llamado envidia a los mejores connacionales. Hoy tenemos un
Estado elefantiásico que sustenta dos millones de empleados, incluidos caviares
y corruptos que, según la Contraloría, ocasionaron un gasto de 24 mil millones
de soles en 2023. Y el nefasto actual Congreso de la República, convertido en
voraz agencia de empleos, maneja un presupuesto de 1700 millones de soles para
2026. La informalidad es 70% y la pobreza 25.7% en 2025.
La indiferencia cívica, corrupción,
pobreza y comunismo mantienen en jaque al país desde 2011, cuando después del
“exitoso Alan II” (solo debido a la minería y a la agroexportación), nuestra
dividida derecha permitió el triunfo del impresentable Ollanta Humala,
promovido además con los dineros de Hugo Chávez. En 2016, PPK y Keiko ganaron, respectivamente,
la presidencia y el congreso; nuevamente reapareció esa patológica y
autodestructiva conflagración entre peruanos. La democracia se envenenó
miserablemente y la izquierda enemiga infiltró las instituciones, incrementó la
corrupción y la pobreza y su fraudulento poder electoral instaló en 2021 a un
vergonzoso e ignorante ¿presidente? La casta caviar y comunista se dedicó al
pillaje, lo que nos salvó de la destrucción del país, como había ocurrido hace
más de seis décadas en Cuba y 27 años en Venezuela. El país rico, la
resistencia democrática y un gigante llamado Julio Velarde lograron en 2025
exportaciones de 90 mil millones de dólares. Sin embargo, el crecimiento del
PBI para la década 2013-2023 promedió 1% y la pobreza monetaria de la población
llegó al 30%.
EL SUBDESARROLLO EN EL PERU
Mientras un importante número de ciudadanos ha alcanzado los
beneficios de la modernidad, millones de peruanos sufren los estragos del
subdesarrollo.
Los ingentes recursos naturales del país no han sido suficiente
para sacarlo del subdesarrollo. Ocupamos el 8º lugar en el ranking mundial de
países con mayor cantidad de agua, pues tenemos 2 billones de metros cúbicos de
agua por año (río Amazonas, lago Titicaca, 12200 lagunas, 1107 ríos, glaciares
y otros acuíferos). Pero 10% de su población carece de agua potable y 30% de
alcantarillado. Y la lista de riquezas continúan apareciendo en un territorio
que ha tiempo debería ser del primer mundo. Este negativo escenario solo puede
ser posible en medio de una abundante corrupción, que ha llevado a
Transparencia Internacional a calificarnos este año en el puesto 128 entre 182
países.
Habiendo vivido seis décadas como médico, tres de ellas en los
Estados Unidos, me fue natural investigar la salud en el Perú. La encontré
regimentada por un anacrónico sistema que clamaba urgente modernización. En
2005, hace una generación, empecé a escribir sobre reforma de la salud en el
Perú, detallando el cómo en un libro digital publicado en junio 2024.1 Progresivamente fui llegando a la conclusión que la causa de
nuestro subdesarrollo tenía una base científica que se encontraría en el sector
de la salud pública.
EL PROBLEMA DE LA ANEMIA
En 1992 el Ministerio de Salud reconoció
dos crónicos flagelos sanitarios en la infancia: la anemia y la desnutrición.2 La anemia, medida en infantes de 6 a 36
meses, afectaba a 68.7% y la desnutrición crónica a 36.5%. Su manejo consistió
en una serie de once ambiciosos programas nacionales, pero con mediocres
resultados hacia 2005 (anemia 56.8% y desnutrición 31%). El prestigioso y
recordado economista y periodista Fritz Du Bois remarcaba en 2004 que “el
problema con estos programas fue la gran cantidad de instituciones a su cargo,
pero sobre todo la superposición de poblaciones objetivo y metas de los
mismos”.3 Se estimó que esos
programas costaron unos 100 millones de dólares.4 Con el tiempo, la prevalencia de la anemia pasó a ser
reportada con frecuencia en diversos medios noticiosos.
Un Decreto Supremo en 2018 estableció el denominado
Plan Multisectorial de Lucha Contra la Anemia, que involucraba nada menos que a
15 Ministerios, todo descrito en 124 folios. Se presentaron 29 indicadores y
metas nacionales y regionales.5
Considerando una anemia de 43.6% en 2017, se fijó la meta de reducirla a 19% en
2021. Lastimosamente, los resultados mostraron unas cifras de anemia de 38.8%
para 2021 y 42.4% para 2022.6
En 2023 tuvimos 43.6% y en 2024, 42.8%.7
Finalmente, en setiembre 2023, el Colegio
Médico publicó un seminario de seis largas sesiones que tuvieron lugar entre
junio y agosto, titulado “La Anemia Infantil en el Perú: Situación y Retos, una
Nueva Perspectiva”. El documento de 218 páginas contenía extensas discusiones
de reconocidos especialistas, con el fin de analizar la falta de resultados en
la reducción de la anemia. Lo más rescatable fue que la anemia reportada era
ferropénica (bajo hierro) en menos del 50% de los casos y la mayoría solo era
del tipo nutricional (hierro normal). Como es sabido, la administración de
hierro ha sido ampliamente difundido entre la población. Fue interesante que se
reconociera la necesidad de dirigir las intervenciones hacia la gestante.
Igualmente, en la sesión final de dicho evento, un prestigioso docente e
investigador de Cayetano Heredia dijo: “La anemia es un síndrome que
depende de una amplia etiología y las discusiones producen una cierta confusión;
es como si creáramos un programa nacional de control de la fiebre, no tendría
sentido aplicar un programa conjunto debido sus numerosas causas. Necesitamos
una aclaración conceptual, debemos rediseñar todo esto pensando que el blanco
es el desarrollo y a partir de ahí diseñar toda la estrategia”.8
El fracaso de las
instituciones públicas motivó la generosa intervención privada de grupos
generalmente empresariales en comunidades urbanas o rurales, muchas con
cuantiosas inversiones. Sendas páginas web publican sus intervenciones con
logros comunitarios esperanzadores. Considero que la anemia infantil es una
manifestación de la pobreza, como lo demuestra el cuadro adjunto.
Cuadro: Anemia, pobreza monetaria y PBI en Perú, 2004 –
2023.
Las barras
amarillas grafican % de pobreza entre 2004 y 2023. Los puntos rojos muestran %
de anemia infantil (6-36m). Las líneas azules indican % de crecimiento del PBI
entre 2005-2011, 2011-2020 y 2018-2023. Se observa la disminución de la pobreza
y la anemia con un PBI creciendo a 6.42% por año y el retorno de ambas con PBI
creciendo alrededor del 1%.
Según el BCRP, desde el 2024, el PBI creció a 3.3% y la pobreza
monetaria bajó a 25.7% en 2025. Consecuentemente, el porcentaje de anemia
infantil (6-36 meses) bajó a 34.9% según INEI. Estas cifras actuales confirman
que la anemia infantil está íntimamente relacionada con la pobreza ciudadana.
Estoy convencido que la pobreza en el Perú origina un círculo
vicioso que deviene en una desnutrición crónica que afecta madres gestantes,
produciendo un retardo en el crecimiento fetal con serias e irreversibles
alteraciones genómicas y neurológicas. Este fenómeno se denomina desnutrición
materno-fetal (DMF) y es previsible, pero ha sido ignorado durante décadas por
las autoridades de salud. Y me temo que, si hubiera sido conocido, podría
haberse mantenido oculto por motivos ideológicos.
DESNUTRICION MATERNO-FETAL
La desnutrición es un tipo de malnutrición que se origina cuando el
cuerpo no produce los nutrientes suficientes. La malnutrición, en cambio, es un
estado nutricional que se desvía de lo normal y puede incluir la desnutrición,
el sobrepeso y la obesidad.
La Desnutrición Materno-Fetal (DMF) se presenta en países con una
alta incidencia de pobreza. La desnutrición afecta a la gestante, creándose un
fenómeno metabólico intrauterino que altera el desarrollo genético y
neurológico del feto.
Visualizando el problema
a) Crecimiento fetal intrauterino:
Normal Retardado
La desnutrición de la madre gestante, en su primer
trimestre, afecta el desarrollo placentario, produce retardo en el crecimiento
intrauterino y altera la expresión genética del genoma placentario y fetal. Al
final del segundo trimestre y durante el tercero ocurre el desarrollo del
cerebro fetal, el cual sufre daños irreparables
b) Fotos:
Se muestra a gestante desnutrida por su situación de pobreza; al inicio de su embarazo, evidenció bajo peso, talla e índice de masa corporal. La segunda presenta a una joven madre con su bebe a cuestas; es altamente probable que la desnutrición materna haya afectado al infante.
c) Cifras elocuentes:
Según INEI, a junio 2024 la población fue de
34’039,000, de los cuales 17’163,000 fueron mujeres. Si redondeamos la pobreza
a 30%, tenemos 5’149,000 mujeres pobres y 1’354,000 mujeres pobres entre 15-49
años. En 2023 se registraron 462,755 nacimientos en el país, con 138,826
en situación de pobreza.
En 2023, un estudio de MINSA sobre el estado
nutricional de gestantes que accedieron a puestos de salud, encontró 27,567 gestantes
desnutridas, un 10.5% del total. Es muy probable que nuestras gestantes en
situación de pobreza presenten un alto porcentaje de DMF.
d) Círculo vicioso:
Consideramos que en las últimas décadas se ja
producido un círculo vicioso que mantiene al Perú cativo en el subdesarrollo: Pobreza
– Desnutrición – Madre gestante desnutrida – Neonato con taras genéticas y
cerebrales. Si bien carecemos de estudios confirmatorios, la mediocridad de
nuestros indicadores sanitarios publicados por la OMS (puestos 11-13 en
relación a 21 países latinoamericanos), nos permite considerar que albergamos
generaciones enteras de nuevos ciudadanos con profundas limitaciones
socioeconómicas y mentales.
Revisión somera de la literatura
Recientes estudios sobre DMF en países emergentes concluyen que el
resultante retardo en el crecimiento intrauterino (RCIU) ocurre seis veces más
frecuentemente que en países desarrollados. En el mundo, anualmente, nacen 30
millones de infantes con RCIU, 75% en Asia, 20% en Africa y 5% en Latinoamérica.9,10
En 2008, la revista Lancet publicó una serie de artículos sobre
desnutrición materna e infantil, afirmando que produce millones de muertes en
el mundo y constituye el principal problema de salud pública para países en
vías de desarrollo. Además, preconizaban la necesidad de un manejo precoz y
el reconocimiento de sus efectos a largo plazo.11-15
Habiendo
estudiado prestigiosas publicaciones internacionales de reconocidos expertos
manejando gestantes con carencias nutritivas en países en vías de desarrollo,
encontramos unos 50 artículos científicos que describían intervenciones
nutricionales en madres gestantes desnutridas y sus recién nacidos. Los seguimientos
prolongados incluían la medición del cociente intelectual de los niños a la
edad de 8 años con el fin de demostrar el éxito del manejo preventivo. Nuestra
investigación fue reportada en la revista médica de la Universidad Cayetano
Heredia en junio 2021.16 Fue
decepcionante comprobar la falta de publicaciones nacionales sobre el tema.
Concluíamos que nuestro empobrecido capital humano es originado por la
desnutrición de la gestante, que produce serias y frecuentes alteraciones en el
genoma del embrión y en el sistema nervioso fetal. Propusimos una agresiva
intervención nutricional en los primeros dos años de vida. Por otro lado,
dejamos constancia que el consenso de expertos estimaba que la prevención del
problema requería de una fuerte inversión necesaria no solo para la presente
sino para la siguiente generación.
También en 2021, un importante grupo de
investigación colombiano publicó su “Revisión de Alcance sobre Nutrición
Materna y el Desarrollo Neurológico”.17
Las revisiones de alcance son proyectos
exploratorios que mapean sistemáticamente la literatura disponible sobre un
tema, identificando conceptos clave, teorías, fuentes de evidencia y lagunas en
la investigación. Los autores estudiaron artículos publicados entre 2000-2020
sobre desnutrición materna y la
inadecuada ingesta de vitaminas (B12, ácido fólico, A, D, E, K),
micronutrientes (cobre, hierro, creatina, colina, zinc, iodo), macronutrientes
(ácidos grasos, proteínas), dietas ricas en grasas, dietas ketogénicas y dietas
hipercalóricas. De los 3590 artículos revisados, 84 estudios fueron incluidos
en base a la síntesis cualitativa.
En su introducción, los autores hacen un
recuento de los avances sobre la nutrición materna y el desarrollo fetal
durante la segunda mitad del siglo XX. Las investigaciones en la década del 60
señalaron la sucesiva importancia del ácido fólico y el hierro durante la
gestación. Después vinieron estudios sobre desnutrición materna y el fenómeno
de la “programación fetal”, hasta que con el nuevo siglo se empezó a publicar
la directa influencia de la nutrición de la gestante sobre el desarrollo
nervioso fetal y del recién nacido. La abundante información obtenida arribó a
las siguientes conclusiones:
-
La
desnutrición durante la gestación está relacionada con la falta de crecimiento
y maduración de las estructuras cerebrales, especialmente de la corteza
cerebral prefrontal, el cerebelo, el hipotálamo y el sistema nervioso
autonómico.
-
La
deficiencia de micronutrientes produce alteraciones en la memoria y el
neurodesarrollo (hierro), anomalías congénitas, cretinismo, déficit de
conocimiento y disfunción motora (iodo), alteraciones tempranas como defecto
del tubo neural (folatos), alteraciones neuronales (vitamina A), problemas en
la neurogénesis y angiogénesis en el hipocampo fetal (colina).
La deficiencia de macronutrientes también es importante en el
desarrollo nervioso fetal, especialmente la ausencia de ácidos grasos
poliinsaturados (omega 3); finalmente, el déficit proteico ha sido asociado
también con desórdenes neuropsiquiátricos.
La investigación del instituto colombiano es la más
completa evidencia científica que asocia la desnutrición con el pobre
desarrollo cerebral.
SITUACION EN EL PERU
En el Perú, la ciudadanía desconoce mayoritariamente el problema
que estamos discutiendo. Los políticos presentan su plan de gobierno afirmando
que, en salud, desaparecerán la anemia infantil en 5 años. Avances quirúrgicos
son anunciados por la prensa con fruición. Pero el nacimiento de inocentes con
taras genéticas y cerebrales durante décadas no es noticia. ¿Cómo no
albergar el sueño de lograr prevenir el infortunio de vivir en un país
indiferente o ignorante de su principal problema de salud pública? Los
diagnósticos y demás estudios sanitarios locales han sido insuficientes por su
inconsecuencia. La intervención nutricional publicada en la literatura ya
existe con detalle. Solo tenemos que aplicarla sin demora. Nosotros proponemos un
plan de prevención de la DMF que pasamos a discutir.
PREVENCION DE LA DESNUTRICION MATERNO-FETAL EN EL
PERU
En la
actualidad tenemos un gobierno ideologizado con insuficiente gobernanza en
salud y una frondosa corrupción, que nos impide organizar, científica y
económicamente, una cruzada nacional de 10 a 20 años de duración. A escasos
días de culminar un fraudulento proceso electoral, no sabemos qué dirección
tomará el Estado Peruano. Solo un gobierno democrático puede eventualmente
iniciar la prevención de la DMF, que requerirá dos grandes pasos:
PLAN PILOTO
1. Este indispensable, ambicioso pero impostergable proyecto tiene
que iniciarse a nivel distrital en el país. Con el fin de asegurar un mejor
control de las cifras, especialmente en cuanto a seguimiento necesario y manejo
presupuestal, se planea el posible concurso inicial de los siguientes consejos
distritales: La Molina, San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo,
Pachacamac, Lurín y Villa El Salvador.
2. Por lo expuesto, creemos que la Municipalidad Metropolitana de
Lima, con sus Hospitales de la Solidaridad, sería la institución idónea para
llevar a cabo esta tarea.
3. Elegidos los distritos, identificar a las gestantes en situación
de pobreza y ofrecerles su inclusión en el programa de prevención de la DMF. Si
la gestante es menor de edad, el permiso familiar es indispensable. En vista de
que la malnutrición del feto afecta su desarrollo genético durante el primer
trimestre de la gestación y el sistema nervioso al principio del tercer trimestre, las
gestantes incluidas para someterse a recuperación nutricional intensiva serán
organizadas en dos subgrupos: gestación temprana y gestación tardía, separados
por edad gestacional de 20 semanas.
4. Intervención nutricional. Cada gestante recibirá una evaluación
médica completa, incluyendo el índice de masa corporal y ecografías prenatales.
Evaluadas las futuras madres, la intervención nutricional incluye dos
categorías:
a)
Materna: Gestantes recibirán una dieta hiperproteica con omega 3 y
micronutrientes (hierro, zinc, iodo, vitamina A, ácido fólico y vitamina B).
Cada paciente recibirá controles prenatales hasta completar sus embarazos. En cada
caso, el crecimiento intrauterino y posibles anomalías serán investigados. El
trabajo de parto será hospitalario. Detallada información familiar es
fundamental.
b) Recién nacidos: Si las gestantes asumen
lactancia materna, la nutrición se realizará con leche materna fortificada
hasta alcanzar 24 cal/onza. Si no se elige lactancia materna, la nutrición se
hará con una fórmula enriquecida para alcanzar 24 cal/onza. De acuerdo con el
estudio pionero de Lucas en 1998, la intervención nutricional neonatal será de
cuatro semanas. Luego, se mantendrá una adecuada nutrición en los primeros dos
años de vida.
5. Seguimiento: Todos estos niños serán seguidos durante 8 años, al
cabo de los cuales se les medirá el Cociente Intelectual por el método de Wechsler.
Dichas pruebas son tres: CI verbal, funcional y total. Adicionalmente, creemos
importante la medición del CI a los 16 años, de acuerdo con controles
publicados por Lucas en 2009. Este tipo de seguimientos han sido practicados
con todo el rigor científico de conocidas instituciones de primer mundo, pero
hechas en países emergentes. En el Perú solo nos resta aplicar la metodología
empleada para exitosamente prevenir la DMF.
6. Naturalmente, la labor sanitaria y presupuestaria de este
Proyecto Piloto desarrollado por la Municipalidad Metropolitana (Gobierno) de
Lima debe abarcar un tiempo prudencial de 1-2 años. Confiamos que el éxito de
este proyecto pueda permitir la creación de un Instituto altamente confiable y
sostenible en el tiempo para trabajar en todo el territorio nacional.
INSTITUTO
DE PREVENCION DE LA DMF
Creación de
un organismo especializado y autónomo, tipo Banco Central de Reserva, para gestionar a nivel nacional el programa aplicado
en el proyecto piloto. Se trata de asegurar
la continuidad institucional, libre de influencias gubernamentales y políticas
y evitar la superposición de poblaciones objetivo y metas de los mismos, según
enseñaba Du Bois.
Esta institución se creará durante la
duración del programa piloto. Deberá contar con un Directorio ad-honorem,
elegido cada 1-2 años y con prominentes profesionales y técnicos peruanos
contratados a tiempo completo mediante estricto concurso nacional. El
presupuesto será auditado anualmente por acreditadas firmas nacionales o
extranjeras. Es fundamental precisar que el Instituto debería solicitar y
contar con el reconocimiento y entusiasta apoyo de las diferentes instituciones
de salud del gobierno. Los investigadores de este imprescindible organismo
facilitarán frecuentes reportes y presentaciones de los avances logrados.
Una función especial del Instituto
consistirá en el seguimiento médico de los neonatos intervenidos
nutricionalmente por 8 y 16 años, para medirles el Coeficiente Intelectual
(verbal, funcional y total) por el método de Wechsler.
Un buen coeficiente de inteligencia
infantil es importante para una vida exitosa, para producir liderazgos y
mejores logros escolares. Una fuerte inversión real es necesaria no solo
durante la presente sino también en la siguiente generación. Los fondos pueden
venir de fundaciones extranjeras o nacionales. Es urgente educar selectivamente
a las mujeres que aún sufren de pobreza, darles asistencia social por
especialistas comunitarios y proveerles de nutrición y suplementos. Nuestro
capital humano florecerá y ocho años después podremos demostrar que tendrá un
futuro promisor.
El cálculo apropiado de los fondos
requeridos, escapa al conocimiento de los profesionales de la salud, pero
tenemos expertos economistas financieros que podrían no solo elaborar y cuantificar
los presupuestos, sino también interesar fundaciones nacionales o extranjeras
que hagan posible este sueño.
PALABRAS FINALES
El 3 de noviembre de 1937, el gran César
Vallejo escribió su angustioso y desgarrador poema Los nueve monstruos, que
finalizaba diciendo
Señor
Ministro de Salud: ¿qué hacer?
¡Ah!
desgraciadamente, hombres humanos,
hay,
hermanos, muchísimo que hacer.
Han pasado casi nueve décadas y los
ministros de salud continúan ignorando la tragedia del Perú profundo, donde
nacen generaciones de niños con taras genéticas y neurológicas. ¿Quién
no ha visto niños peruanos que subsisten en la pobreza?
Estamos acostumbrados a mirarlos con su talla pequeña, flacos y pálidos,
viviendo en zonas periféricas y poblaciones alejadas o en la capital,
acompañando a familiares pidiendo limosna. Sin embargo, la costumbre adormita la
iniciativa y conduce a la indiferencia. Cada ciudadano tiene por delante su
propia realidad y la percepción de los problemas depende a veces de
revelaciones periodísticas.
Desgraciadamente, hombres humanos
peruanos, el problema descrito que nos hemos esforzado en resumir con 3700
palabras, es que ello no es noticia. Los periodistas, los políticos y las autoridades
de salud solo piensan en el futuro cercano. La clave está en el largo plazo. Si
revisamos nuestra historia reciente y aceptamos que debemos proteger nuestra
descendencia sumida en la pobreza más injusta, solo nos queda aplicar la receta
descrita y prevenir la Desnutrición Materno-Fetal. Solo entonces romperemos el
circulo vicioso que nos mantiene cautivos en el subdesarrollo. El Perú solo
será mejor cuando recordemos lo que cantaba Cavero… que somos hermanos…
REFERENCIAS
1.
Uceda, JE. Uceda JE. Reforma de la
Salud para la Próxima Generación. https://drive.google.com/file/d/1y5dZz1Vbs4JB6b5js2I8tQt-FQVtKUrX/view?usp=drive_link junio 2024.
2. Ugarte, O. Aprender de la experiencia para vencer la anemia.
Ideele 2019, Nº284.
3.
Du Bois, Fritz. Programas sociales, salud y
educación en el Perú: Un balance de las políticas sociales. Instituto Peruano
de Economía Social de Mercado (IPESM). 2004.
4.
Vásquez, E. y Riesco, G. “Inversión social para
un buen gobierno en el Perú”. Centro de Investigación de la Universidad del
Pacífico. Lima. 2000.
6.
www.gob.pe INEI, 2022.
7.
www.gob.pe ENDES, 2024.
10. Kesavan K, Devaskar SU. Intrutero growth restriction: Postnatal monitoring and outcomes. Pediatr Clin N Am. 2019;66:403-4
11. Black RE, Allen L, Bhutta Z, et al. Maternal and child undernutrition: Global and regional exposures and health consequences. Lancet. 2008; 371(9608):243- 60. doi: 10.1016/S0140-6736(07)61690-0
12. Victora CG, Adair L, Fall C, Hallal PC, et al Maternal and child undernutrition: Consequences for adult health and human capital. Lancet. 2008; 371:340- 357.
13. Bhutta ZA. What works? Interventions for maternal and child undernutrition and survival. Lancet. 2008; 371:417-440.
14. Bryce J. Maternal undernutrition: Efective action at national level. Lancet 2008; 371:510-526.
15. Morris SM. Effective international action against undernutrition: Why has it proven so difficult and what can be done to accelerate progress? Lancet 2008; 371:608-621.
16. Uceda JE, Caravedo-Reyes L, Figueroa ML. Malnutrición materno-fetal: Revisión de la bibliografía internacional y la urgencia de estudios, prevención e intervención en el Perú. Rev Med Herediana. 2021;32:52-58
17. Cortés-Albornoz ME et al. Maternal Nutrition and Neurodevelopment: A Scoping Review. Nutrients 2021, 13(10), 3530; https://doi.org/10.3390/nu13103530