miércoles, 1 de julio de 2020

DEBATES ELECTORALES





A diez meses de celebrarse nuevas elecciones presidenciales, los peruanos vivimos tiempos difíciles. La fatalidad real de la pandemia suma alrededor de treinta mil, la economía ha decrecido a -14% y el gobierno pretende convertirnos en otra Venezuela. La prensa comprada por el presidente mantiene desinformada a la población publicando mentirosas encuestas.

Precisamente anoche un encuestador fue entrevistado en un popular programa de nuestras redes sociales y a juzgar por la cada vez más numerosa audiencia, prácticamente no convenció a nadie. Sin embargo, la oportunidad fue propicia para demostrar cómo las encuestas manipulan a la ciudadanía, especialmente si son digitadas desde un gobierno autocrático, ideologizado, mediocre e inmoral.

Como es bien sabido, nuestros usuales procesos electorales dan cabida a una turba de social-confusos que aspiran a ser presidente del país sin otra preparación que la improvisación a que nos tienen acostumbrados. Entre estos individuos, aparecen candidatos merecedores de una seria evaluación la cual, desgraciadamente, no se realiza durante la campaña sino faltando pocos días u horas para depositar el voto. La falta de cultura cívica es un mal endémico de nuestro subdesarrollo y solo podrá adquirirse mediante una moderna reforma educativa.

Este preocupante panorama pre-electoral nos apremia a sugerir que los Debates Presidenciales surgen como una oportuna solución, mucho más provechosa que depender de corruptas encuestas. Idealmente, los debates son organizados por la autoridad electoral, la sociedad civil y la prensa televisiva independiente. Gracias a ellos, nuestra gran mayoría apolítica podrá ver y escuchar directamente a los más diversos candidatos, su posición respecto a los temas de campaña y apreciar sus cualidades personales. La tele-audiencia es muy superior a las encuestas arregladas, los indecisos podrán informarse y la discusión política se beneficiará grandemente.

Haciendo historia, los debates televisados ocurrían en unos 10 países en la década de 1970, pero veinte años después ya se llevaban a cabo en 35 países democráticos. Después del 2011 siguen en aumento. Por supuesto, el comunismo los tiene prohibidos. En Colombia y Chile son rutinarios.

Lo importante es que deben hacerse temprano. Por ejemplo, tan pronto como aparezcan las múltiples candidaturas, un buen debate descubrirá los que no tienen ninguna preparación y éstos procederán a retirarse. Con este sistema, los próximos debates descubrirán al candidato preparado y eficiente que necesitamos para reconstruir nuestro país. Esta es tarea de todos. La sociedad civil tiene que asumir su liderazgo y apoyar al ente electoral y a la televisión responsable. La población debe estar informada con la verdad para preservar su libertad y bienestar.


sábado, 27 de junio de 2020

LA NACION ES HOY UN GRAN BARCO A LA DERIVA. ES HORA DE CONVOCAR A LOS ORGANISMOS TUTELARES DEL ESTADO




Este modesto blog apela a nuestras Redes Sociales, convertidas en un inmenso mar contaminado, no por la pandemia, sino por las aguas turbias de los que pretenden confundir a la opinión pública con el protervo fin de implantar una dictadura comunista en el Perú. El blog ansía discurrir por aguas limpias que encuentren a peruanos resueltos a unirse en una formidable tripulación que nos lleve a buen puerto, mientras 30 millones les darán la bienvenida.

No hay tiempo que perder. Vizcarra y sus adláteres golpistas, criminalmente, están usando la pandemia para semi-inmovilizar al país y conformar un “equipo de especialistas” que desarrollan mediocres acciones sanitarias y económicas de carácter exclusivo, ideológicamente descartando la buena disposición de los sectores privado, eclesiástico  y militar, todo lo cual ha dado lugar a los desastrosos resultados que hoy señala la prensa mundial. La descalificadora traición de la mayoría de la prensa, comprada para ocultar errores y difundir mentirosas encuestas será juzgada no solo por la historia sino especialmente por nuestra justicia, la cual además tendrá que castigar ejemplarmente los increíbles actos de corrupción de este gobierno. Para colmo, la infiltración comunista es evidente y hasta el impresentable Urresti intenta pasar una ley que permita la confiscación de bienes y servicios privados so pretexto de la defensa nacional y del orden interno.

El párrafo precedente nos lleva a recordarles a los vende patrias que la Constitución Política del Perú ha previsto los Organismos Tutelares del Estado, cuya finalidad es velar por nuestra soberanía, mantener el orden interno y buscar el fiel cumplimiento de las disposiciones de nuestra Carta Fundamental, cautelando los derechos de la ciudadanía. Los Organismos Tutelares están constituidos por las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.

Las FFAA están constituidas por el Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea. Asumen el control del orden interno en caso de establecerse un régimen de excepción, cuando se intenta desestabilizar a la Nación con acciones terroristas y de subversión. Si bien el Presidente convoca a las FFAA para asumir esta función, deben existir excepciones si el primer mandatario es el que origina una traición a la Patria. Aquí es fundamental el concurso de nuestros más distinguidos constitucionalistas para evitarnos el camino seguido por Hugo Chávez en Venezuela.

La Fuerza Policial, con sus 170 fallecidos y 9900 contagiados por el coronavirus, también está llamada a unirse a las FFAA en su responsabilidad tutelar y recibir el justo reconocimiento de la población. Asimismo, los Organismos de Justicia y la Defensoría del Pueblo deben estar muy alertas para proteger a la ciudadanía y cautelar su derecho a la libertad y el bienestar.

Todos nuestros Organismos Tutelares deben dar el ejemplo a las Américas, conduciendo el Perú hacia unas legales y legítimas Elecciones Generales el próximo Abril 2021. Nuestras intervenciones sanitarias, económicas y políticas nos permitirán celebrar nuestro Bicentenario y el comienzo de una verdadera Reconstrucción Nacional.

Sin embargo, ningún triunfo será posible si no nos mantenemos unidos, alertas y libres de mezquinos intereses. Es preciso recordar los errores de nuestra historia. Esta guerra no la podemos perder, pero no nos engañemos, nos quedan duras batallas por librar.


jueves, 11 de junio de 2020

NO AL COMUNISMO EN EL PERU



La malévola camarilla de Vizcarra y sus compinches nos está conduciendo, abierta y descaradamente, al comunismo que hoy asola Venezuela. Aquí no caben medias tintas. Es hora de unirse a las miles de voces de alerta que afortunadamente ocupan las redes sociales, para convertirlas en millones de peruanos unidos para evitar los errores de nuestros antepasados y defender juntos nuestro territorio y nuestra libertad.

Los comunistas que hoy despachan en palacio y los principales ministerios, están perpetrando un crimen de lesa humanidad con la tragedia de un pueblo que experimenta altísimas cifras de infectados y mortalidad por Covid-19, el macabro resultado de una cadena de errores sanitarios y socio-económicos, mantenidos en forma autocrática y engañosa, contando con el silencio cómplice de una prensa comprada y los oportunistas corruptos de siempre.

En estos tiempos de pandemia, la situación política del Perú se puede resumir como sigue:

-Poder Ejecutivo: El presidente elegido democráticamente en 2016 por un escaso margen, fue obligado a renunciar en 2018 por ineficiencias y corruptelas, presionado por la mayoritaria bancada apro-fujimorista. La segunda vice-presidenta terminó renunciando, mientras que el primer vice-presidente, nombrado embajador en Canadá, fue alentado por el Congreso para regresar y ocupar la vacancia presidencial. Ya en la Presidencia, Vizcarra cerró el Congreso mediante un golpe anti-constitucional el 30 setiembre 2019, lastimosamente avalado por un Tribunal Constitucional el 14 enero 2020 (Votaron a favor Marianella Ledesma, Manuel Miranda, Eloy Espinoza Saldaña y Carlos Ramos; votaron en contra Ernesto Blume, Augusto Ferrero y José Luis Sardón). Vinieron los meses con una autocracia rampante, sin control y, cuando la población empezó a manifestar su descontento, a finales de febrero, el Coronavirus ingresó por el Aeropuerto gracias a la criminal falta de preparación de un gobierno alertado del peligro a fines de enero 2020.

-Poder Legislativo: La historia reciente es ya, creemos, definitiva. Fuerza Popular obtuvo 73 de 130 escaños. A pesar de que 80% de los votos válidos presidenciales apoyaban a los dos primeros candidatos, éstos, durante los dos años siguientes, se enfrascaron en una estéril y oprobiosa lucha política que frenó el crecimiento económico ante la complaciente expectativa de los anti-patria, pues la corrupción y la pobreza siempre han sido su alimento y esperanza. La eliminación del Congreso fue reemplazado por otro que también pasará a la historia al darle luz verde a la debacle orquestada por un Gabinete incapaz, mediocre e ideologizado.

-Poder Judicial: Autónomo, elige sus miembros y administra la justicia en el Perú. La población desconfía de este poder por la evidente corrupción que alberga y su falta de independencia con los políticos de turno. También está infiltrada por comunistas. El actual Presidente es José Luis Lecaros Cornejo. Los jueces son ahora nombrados por la Junta Nacional de Justicia desde enero 2020, la cual reemplazó al fenecido Consejo Nacional de la Magistratura. La reforma de este Poder es un sueño inalcanzable mientras no mantengamos una democracia moderna fortalecida por logradas reformas en la salud, educación y trabajo.

Como se desprende de lo anterior, los peruanos se encuentran semi-encarcelados durante tres largos meses por una autocracia usurpadora que se vale del miedo a la enfermedad y a la muerte para prolongar este anormal encierro con su desastroso e ignorante manejo de la crisis sanitaria, a pesar de las múltiples protestas y urgentes consejos de nuestros especialistas en biología molecular, epidemiología, infectología y cuidados intensivos. Este grupúsculo nefasto, a diferencia de ejemplos cercanos en Guayaquil, se ha negado a compartir trabajo con la empresa privada y la sociedad civil, o con la participación eclesiástica o incluso con el muy importante Consejo de Seguridad de las Fuerzas Armadas, que hubiera podido solucionar el problema logístico para distribuir víveres a la población necesitada, imposibilitada de trabajar debido a la informalidad, problema social totalmente ignorado por los usurpadores. 

Necesitamos párrafo aparte para enérgicamente condenar la corta visita y condecoración de cuatro médicos chinos, insultando el sacrificio de 20 médicos peruanos que entregaron su vida pero han sido totalmente ignorados por el usurpador. Adicionalmente, exigimos el inmediato retorno de 85 cubanos expatriados de la isla para desarrollar propaganda y agitación política en departamentos mineros como Ancash, Arequipa, Ayacucho y Moquegua. Exhortamos al Colegio Médico y a la Federación Médica para unirse a esta exigencia y solicitar el inmediato despido del comunista Ministro de Salud.

Pero, como sabemos demasiado bien, el problema no solo es sanitario. El ominoso encierro inicial, no contempló –por ignorancia- que 70% de nuestros trabajadores son informales, la mayoría no tienen agua en sus hogares y 60% carecen de refrigeradoras. No pueden lavarse las manos y el trabajo y las compras son diarias. No tienen cuentas bancarias y el empadronamiento nacional es incompleto, en muchos casos, obsoleto. Este improvisado gobernante, carente de una estrategia científica, torpemente solo decretó cuarentena y toque de queda y, como era de esperarse, afectó la economía nacional. Hemos tenido micro y pequeñas y empresas quebradas y  muchísimos desempleados. El Banco Mundial proyecta que el PBI peruano se contraerá 12% en este año. El emporio de Gamarra habría perdido unos tres mil millones de soles. Los “bonos” de 380 soles anunciados solo produjeron aglomeraciones y más contagios y no se sabe cuántos los recibieron. Los ambulantes que buscaban desesperados saciar el hambre familiar, fueron reprimidos y hasta decomisados por orden dictatorial. Muchos provincianos trataron de huir a su terruño con sus míseros enseres y sus hambrientos hijos y, al no existir transporte, marchaban a pie y pernoctaban al lado de las carreteras. Esta dolorosa historia duró varios días, hasta que les consiguieron buses, les hicieron pruebas serológicas con todos sus falsos negativos y los embarcaron a llevar el virus a provincias. Y ahora, en tan solo tres meses, el 20.5% de la pobreza en el Perú se ha proyectado a 30%.

Peruanos, en este Teatro Nacional, ya se ha levantado el Telón. Ahora debemos pensar en las Elecciones Generales de Abril 2021. No hay tiempo que perder. Hay que buscar líderes que nos lleven a un Gobierno de Reconstrucción Nacional, democrático, honesto, moderno. No permitamos el engaño de políticos de la vieja escuela. Necesitamos políticos honestos, bien informados y con una experiencia profesional intachable. Los hay. No los van a encontrar en las Encuestas (que engañan al pueblo) sino en los Debates (que muestran al pueblo la verdad). No nos queda mucho tiempo. Los Debates nos mostrarán a los más capaces. Hay poca prensa honesta y ellos deben dar el ejemplo para organizar muchos debates. La otra prensa tiene que reaccionar y cumplir con su deber a favor de la población. Aquí si cabe decir: ¡El Perú está primero!


viernes, 15 de mayo de 2020

PERU Y EL COVID-19 EN EL MES DE MARIA



El virus entró mientras las autoridades dormían. Como los enfermos se multiplicaban, la estrategia del gobierno apareció: “A las trincheras con todos”. Dos meses después, todo el Perú supo que la cuarentena fracasó. En este mes pasamos los 2,000 muertos y 70,000 infectados. ¡Ocupamos el puesto 13º de los países más infectados y el puesto 19º de fallecidos/por millón de pobladores en el mundo! Nuestro sistema de salud prácticamente ha colapsado. Nuestros médicos y enfermeras están falleciendo. El temor, la incertidumbre, el hambre de los informales y el terrible impacto económico en los hogares han afectado a la población.

A este noble y estoico pueblo peruano, las múltiples opiniones, discusiones y vaticinios de opinólogos, “expertos”, profesores de universidades mundiales, especialistas en salud pública, epidemiólogos, infectólogos, economistas, empresarios, políticos, periodistas, antropólogos y un largo etcétera de los que asaltan al internet, lo tienen entre confundido y hastiado de “las noticias”.

Lo evidente ahora es ¿qué podemos hacer? La respuesta tiene que ser clara y puntual, pero sería aventurada si antes no revisamos antecedentes verdaderamente importantes.

Durante 15 años he estado proponiendo sin suerte una reforma del sistema de salud en el Perú. Los indicadores de salud actualizados anualmente nos ubican en el puesto 15 de 21 países latinoamericanos. La deficiente atención en salud es conocida por la población. El Sector sigue desconectado por instituciones que dependen de varios ministerios. La educación médica y paramédica se ha convertido en un negociado que funciona a espaldas del pueblo. El financiamiento de la salud ocupa el puesto 13 de 21 países en Latinoamérica y el gobierno ha mantenido este craso error presupuestario. La cobertura de salud es insuficiente. Los recursos humanos están fuertemente concentrados en Lima y escasean lastimosamente fuera de la capital. Una moderna y equipada atención primaria de la salud es inexistente y requiere profesionales y equipamiento. La reforma propuesta consta de siete capítulos explicados en forma detallada. Como toda reforma cuesta, la performance económica de la última década la limitaba cada vez más, hasta que Covid-19 la ha vuelto impracticable por ahora.

Retornemos a lo que podemos hacer en este mes de Mayo. En Medicina, el tratamiento no puede preceder a una acuciosa y verdadera historia clínica.  El 24 enero 2020 la Organización Panamericana de Salud alertó a las Américas sobre el Covid-19, “encareciendo descubrir, aislar y cuidar a pacientes infectados con el nuevo coronavirus, en caso de recibir viajeros provenientes de países con brotes comprobados”. En Brasilia, entre 6-7 febrero, organizó prácticas sobre pruebas moleculares, asistiendo delegados latinoamericanos, incluyendo a Perú. No siendo un médico epidemiólogo, mis 45 años de práctica profesional me hicieron pensar que las fronteras y nuestro aeropuerto principal traerían el virus al Perú y que lo lógico sería esperar a los viajeros con pruebas moleculares a la mano y usarlas si ellos mostraban síntomas o si venían de Europa o Asia. Les hacíamos el hisopado y los internábamos en los salones VIP o en el hotel del aeropuerto; 24-48 horas después, si las pruebas eran negativas salían a sus domicilios y si eran positivas se les ponía en aislamiento por 15 días, en casa o en hospital según la severidad del cuadro clínico.

No sabemos cómo se preparó el gobierno a pesar de la insistencia de OPS durante todo el mes de febrero, excepto que se veían grandes colas en el aeropuerto para tomar temperatura frontal y preguntar por síntomas; las personas a-febriles y asintomáticas pasaban los controles y esto se replicaba aún en viajeros procedentes de Europa o Asia o países ya afectados. Cuando el primer infectado llegó a su casa proveniente de España, Francia y República Checa, contagiando a siete familiares, el presidente anunció el 6 de marzo en cadena nacional la aparición del “paciente cero”. El 15 de marzo se declaró una férrea cuarentena pero con una “estrategia epidemiológica” acompañada tan solo de ¡45 pruebas moleculares diarias! Sin considerar nuestro 70% de informalidad, la precariedad de sus pobladores y su carencia de agua potable, se insistió en el encierro a ultranza y luego se decidió distribuir pequeños bonos económicos, lo que desencadenó las naturales aglomeraciones que hizo trizas al distanciamiento social. Sin ahondar en los gruesos y nunca reconocidos errores del gobierno, la lógica conclusión a los dos meses de “cuarentena con toque de queda” fue que ella experimentó un rotundo fracaso.

Retornando al inicio de nuestra saga, en aquellos primeros días de marzo, el cerco epidemiológico del virus se tornó imposible por la ausencia de pruebas moleculares. Pronto nos enteramos que el ministerio de salud solo tenía 50,000 de esas pruebas. Nuevamente ésta guerra nos encontró sin suficientes municiones y con una equivocada estrategia. Países avanzados como Taiwán, Japón, Israel, Nueva Zelanda, Alemania y Chile practicaron un efectivo cerco epidemiológico, empleando varios miles de pruebas moleculares al día y sin recurrir a cuarentenas que paralizaran sus economías. Los resultados están a la vista.

La cercanía e interconexión de los países europeos les tomó a muchos de sus gobernantes por sorpresa. Aeropuertos y estaciones de tren no pudieron contactar los numerosos contagiados asintomáticos y los grupos vulnerables no fueron protegidos con la aconsejable rapidez. Hubieron excepciones como la del pueblo del Veneto Vo’Euganeo quienes hicieron pruebas moleculares a todos los pobladores (incluyendo asintomáticos) y pudieron llevar a cabo un exitoso cerco epidemiológico, mientras Lombardía y el resto de Italia alcanzaron el ominoso puesto tres en mortalidad mundial (514 fallecidos por millón de habitantes), detrás solo de Bélgica (763) y España (580) al 13 de mayo. Otros países con mayor mortalidad/millón habitantes son: Inglaterra (489), Francia (415), Suecia (343), Holanda (325), Irlanda (303), Estados Unidos (255), Suiza (216), Luxemburgo (165), Canadá (138), Ecuador (132), Portugal (115), Alemania (93), Dinamarca (92), Irán (81), Austria (69), Perú (62) y Brasil (59).

Hacia mediados de Abril, la propuesta de Knut Wittkowski para proteger la población vulnerable y contener la prolongación de la enfermedad mediante la inmunidad comunitaria, apareció tardíamente, pues la gran mayoría de países habían ya iniciado el distanciamiento social y la mayoría de escuelas habían cerrado sus puertas, algo observado en 95% de los colegios en Latinoamérica.

Perú, a los 2 meses de cuarentena

Entre los países con mayor número de contagios, ocupamos el puesto 13º. Nuestros 62 fallecidos por millón de habitantes nos asigna el puesto 19º en el mundo. Después de haberse extendido la enfermedad en Lima metropolitana, ahora está invadiendo Lambayeque, Piura, Loreto, Ucayali, Ancash, La Libertad, Ica, Junín, Arequipa, Tumbes y Cajamarca. Los “Pueblos Jóvenes”, donde vive la gran mayoría de nuestros 70-75% de informales, carentes de agua y servicios, sin refrigeradoras, sufren hambre, pobreza creciente y abandono sanitario. Las interminables colas que se formaban para lograr la cobranza de esquivos bonos o para buscar en los mercados lo poco que pudieran adquirir o para ser atendidos en hospitales colapsados por doquier, fueron el resultado de la improvisación e incapacidad de nuestros gobernantes. El heroico esfuerzo de médicos, enfermeras y personal sanitario auxiliar, particularmente escaso fuera de la capital, ha cobrado decenas de fallecidos y cientos de infectados. Esto también ha ocurrido en el personal policial y militar. Muchos pobladores de los barrios marginales de Lima, desesperados, procedieron a intentar migrar con familia y escasos pertrechos a sus comunidades de origen y se convirtieron en vectores de la enfermedad.

Estos días de cuarentena se caracterizaron por los “monólogos del presidente”, transmitidos por una prensa cómplice, que llegó al colmo de utilizar encuestas vía celulares para inventar un inexistente masivo respaldo ciudadano, todo en medio de una serie de atolondrados decretos de urgencia para enfrentar la epidemia y resolver la severa crisis económica del país con sus quiebras de empresas de todo tipo, despidos y orfandad laboral. Al final, los “estrategas” aceptaron que la cuarentena no tuvo éxito, pero que el culpable fue el pueblo, dijeron.

¿Cómo explicar el fracaso de la cuarentena? Expertos europeos y asiáticos han establecido que no se puede combatir el virus si no se sabe dónde está y eso se hace mediante las pruebas moleculares. En Alemania, el 6 de enero se creó un Comité Permanente de Vigilancia que incorporó pruebas de diagnóstico. Según el Instituto Koch, Alemania hace 160,000 pruebas moleculares por semana; Corea del Sur registró 10,000 de ellas diariamente. El mayor número de pruebas y de casos detectados hace que la tasa de mortalidad de los infectados sea menor. En Alemania, 70% de los infectados tenían entre 20 y 50 años de edad.

En Italia, 2º país con más adultos mayores después de Japón, 58% de los infectados eran mayores de 60 años (media de 66 años). Sin embargo, Italia tiene 514 muertos por millón de habitantes y Japón solo 5 fallecidos por millón. Esto nos enseña que la detección precoz es un factor muy importante y esto se logra con el uso masivo de pruebas moleculares.

En el Perú, el presidente y su renovado equipo de salud, tercamente han utilizado estadísticas basadas en 84% de pruebas serológicas (446,575) mezcladas irresponsablemente con un 16% de pruebas moleculares (85,594) al 13 de mayo. Calificamos de irresponsable este proceder, porque los test serológicos o pruebas rápidas tienen un alto porcentaje de falsos negativos por lo que no deben ser realizados como prueba diagnóstica, sino solo para hacer estudios epidemiológicos y para evaluar respuesta a una vacuna que tardará mucho en aparecer. Además, la positividad de las pruebas moleculares es el triple de las otras. Así, la actual cifra de 70,000 infectados debería estar cerca de 200,000 si solo se hubiera empleado pruebas moleculares para desenmascarar una enfermedad esquiva al diagnóstico en nuestro país. También se descubre la irresponsabilidad y hasta crasa ignorancia del gobierno al haber abandonado por completo la detección precoz de nuestra pandemia al usar esta insignificancia de pruebas diagnósticas. Finalmente, no queremos pensar que el menor precio de las pruebas rápidas habría tenido relación con su masiva compra.

Y hablando de compras, a mediados de Abril, el gobierno desechó la extraordinaria oferta de una empresa estatal israelí que ofrecía 1,000 respiradores con todos sus aditamentos, por un total de US$ 10.8 millones (unos 10,000 dólares c/u, comparado con los adquiridos en Ate por 52,000 dólares c/u (que luego se devolvieron por irregulares) y los adquiridos en Ica en 2019 por 58,000 dólares c/u. La compra se tenía que hacer de gobierno a gobierno. Mientras tanto, los enfermos graves, especialmente en provincias, fallecen sin soporte ventilatorio.

Ahondando su incongruencia, el presidente ayer opinaba que el Perú había llegado a la cima de los contagios y que “comenzaba un nivel de descenso”. Increíblemente, reportaba 4,247 casos desde el día anterior. Este número es 4º en el mundo, detrás de Estados Unidos (21,712 casos y 331 millones de habitantes), Brasil (11,555 y 213 mill) y Rusia (10,028 y 146 mill).

No siendo economista, este recuento no ahondará en este tipo de discusiones que, con el tiempo, abarca urgentes y muy importantes consideraciones. Es evidente que el impacto de la prolongada cuarentena cada día ahonda la crisis socio-económica en el país, requiriendo del concurso y sapiencia de connotados especialistas nacionales.

Hasta que el 14 de mayo apareció la verdad

El diario Expreso responde hoy a la pregunta que nos hicimos en el sexto párrafo de este documento: El 31 de enero, MINSA presentó su Plan Nacional de Preparación y Respuesta frente al riesgo de introducción del Coronavirus 2019-nCoV, que forma parte de la Resolución Ministerial Nº 039-2020/MINSA y que apareció en El Peruano al día siguiente. El paquete normativo estaba firmado por la Ministra de Salud y los vice-ministros de Salud Pública y de Prestaciones y Aseguramiento. Aquí se lee que los técnicos del Ministerio siguieron las recomendaciones de OPS/OMS y el Plan se orientaba a preparar sistemas de vigilancia de Migraciones en nuestras puertas de entrada, capacitar y proteger al personal de salud, incluyéndose la necesidad e importancia de las pruebas moleculares basadas en la experiencia norteamericana y pasadas pandemias. Las directivas específicas planteaban “la necesidad de adquirir materiales para la obtención de muestras y equipos de protección personal por el Instituto Nacional de Salud y los Laboratorios de Referencia Nacional”. Además, se planteaba la vocería única del Ministerio. El Plan demuestra importante metodología y se acompañaba de una amplia bibliografía.

Este trascendental documento técnico parece haber sido ignorado por un Ejecutivo que gobernaba sin Congreso, mientras la Prensa pareciera haber dejado hace tiempo de ser “la más noble de las profesiones”.


Nos queda la segunda mitad de este mes de Mayo del 2020. La devoción a la Virgen María nació hace muchas décadas durante nuestros formativos años juveniles, alegres y llenos de fe y esperanza. A Ella recurrimos ahora para que ayude a este pueblo que sufre injustamente.  


lunes, 27 de abril de 2020

COVID-19 Y LA DESINFORMACION EN EL PERU



La población peruana sufre días difíciles ante una pandemia viral que comenzó en China, se extendió por Europa y Norteamérica y ahora nos ataca, causando miles de enfermos y cientos de muertos.

Luego de seis semanas de rígida cuarentena, el Perú marcha en puesto 17º en el mundo, en número de casos infectados, 2º en Sudamérica detrás de Brazil. Nuestro sistema de salud está al borde del colapso, con cientos del personal de salud infectados (muchos en estado crítico), insuficiente número de ventiladores mecánicos y hasta ¡personal tres meses impago!

En medio de un sombrío ambiente de noticias, discusiones, opiniones y el profuso empleo del internet, considero fundamental erradicar la terrible desinformación que recibe el peruano común incluyendo, desgraciadamente, a personas reputadas por su liderazgo educacional. Todo un politólogo de una prestigiosa universidad nacional afirmaba ayer que “ante la emergencia sanitaria, la actuación del gobierno ha sido encomiable; impuso una cuarentena temprana que ha salvado vidas y lanzó un paquete económico macizo”. Hasta el director del diario receptor de la ignorante declaración que consignamos, finalmente escribió que “el discurso del mandatario no solo es falaz en lo técnico, es también equivocado respecto a la tutela moral” y “cada vez es más claro que se hicieron muy pocas pruebas (y a destiempo), así como no nos preparamos respecto a camas UCI y ventiladores en su momento”.

Revisemos, pues, la verdad de los hechos.

-         - El 16 de enero del año en curso, la PAHO (Pan American Health Organization, Oficina Sanitaria Panamericana) y la Oficina Regional para las Américas de la WHO (World Health Organization, Organización Mundial de la Salud) publicaron una Alerta Epidemiológica por la aparición de un nuevo Coronavirus (nCoV) en la ciudad china de Wuhan (población de 19 millones) a finales de Diciembre 2019. Revisando el documento se lee textualmente: “PAHO/WHO does not recommend any screening at entry points regarding this event, nor any restrictions on travel or trade” (PAHO/WHO no recomiendan control en los puntos de ingreso o restricciones en viajes o comercio). Este craso error fue corregido el 24 enero, cuando PAHO Director, Clarissa Ethienne, en una conferencia a Embajadores de la Organización de Estados Americanos dijo: “Hoy encarecemos a los países de las Américas a prepararse para descubrir, aislar y cuidar a pacientes infectados con el nuevo coronavirus, en caso de recibir viajeros provenientes de países con brotes comprobados”. Esta declaración debería haber alertado a nuestras autoridades sanitarias para desarrollar el plan de contención respectivo.

-          - El 30 de enero la Organización Mundial de la Salud declaró a Covid-19 como una emergencia de salud pública. Solo la declaró Pandemia el 11 de marzo. Ya se ha señalado el nefasto tinte ideológico del presidente de la organización mundial y su actitud complaciente con el gobierno chino, que ocultó información inicial.

-         -  El 6 de febrero, PAHO anunció que estaba dando asistencia técnica sobre Covid-19 a los países miembros y que 29 laboratorios nacionales tendrían la capacidad de realizar las pruebas de diagnóstico. En Brasilia, entre 6 y 7 de febrero, se hicieron prácticas sobre la prueba molecular con laboratoristas de 9 países sudamericanos (Perú incluido), promovidas por PAHO, el ministerio de salud de Brazil y Fiocruz, una fundación brasilera.

-          - Durante el resto de febrero, incluyendo la primera semana de marzo, la PAHO continuó difundiendo información precisa a las entidades de salud bajo su jurisdicción, con el fin de preparar una respuesta a los casos importados, brotes y transmisiones comunitarias del coronavirus SARS-CoV-2.

¿Cuál fue la respuesta de las autoridades de salud en el Perú? Uno podría pensar que después de 36 días (24 a 31 enero + 29 días de febrero) MINSA ya tendría un Protocolo de Prevención en los Aeropuertos y las fronteras del país para hacer pruebas moleculares a toda persona con síntomas de Covid-19 y/o que provinieran de países con la enfermedad, especialmente Asia y Europa. Ninguno de estos viajeros debería haber ingresado al país sin tener los resultados de las pruebas moleculares. Nuestro Aeropuerto Internacional tenía espacios para que los viajeros testeados esperaran los resultados (salas VIP’s o el hotel del aeropuerto). Hasta hoy no sabemos cómo actuaron los epidemiólogos y autoridades del Ministerio de Salud, ni el gobierno ha informado sobre ello a la población. MINSA debería conocer la precariedad de nuestro equipamiento y la necesidad imperiosa de aplicar un protocolo sanitario en los puntos de ingreso (aeropuertos y fronteras). Ya la PAHO nos había “machacado” estos conceptos, según lo arriba descrito.

Lo único que se sabe es que el primer caso de Covid-19 en Perú fue publicado en TV por el Presidente de la República a las 07.33 horas del 6 de Marzo. Se trataba de un primer oficial de LATAM que había regresado al Perú de un viaje por España, Francia y República Checa. No se sabe la fecha de ingreso al aeropuerto, pero sí que no regresó a trabajar por presentar los síntomas y que contagió a siete familiares antes de tener un resultado positivo a la prueba molecular. Con este afán de figuración presidencial, la población se enteró de sucesivos casos infectados en los próximos días, reportados por una prensa que aparentemente no tenía ni idea de protocolo sanitario en los puntos de ingreso. Lo que hemos escuchado de viajeros amigos y conocidos es que grandes colas en el aeropuerto eran manejadas por sanitarios que preguntaban por síntomas y aproximaban un termómetro frontal a la persona; si no había síntomas o fiebre, los viajeros pasaban a sus domicilios. Aparentemente, el proceder de Europa o Asia  no era indicación para hacer la prueba.

Recién el 15 de Marzo se declaró el aislamiento social obligatorio por 15 días. Ya se habían registrado 71 casos de Covid-19 en el territorio nacional, siendo la mayoría en la Capital. Es probable que durante la primera quincena de Marzo, el coronavirus SARS-CoV-2 invadió al Perú sin que nosotros, característicamente, opusieran una organizada resistencia.

Otra gran incógnita ha sido el número de pruebas moleculares diarias realizadas durante el mes de Marzo. La PAHO nos enseñó cómo hacerlas a principios de febrero, pero se supone que MINSA las debería haber comprado. El liderazgo en el equipo de salud no se mostraba con claridad; simplemente, el 16 cambiaron a la  ministra de salud. Esto demostró que el gobierno nunca estuvo preparado para contener al enemigo. Parecía ufanarse de un relativo bajo número de personas infectadas, pero el número de pruebas moleculares era groseramente insuficiente. Entre el 6 y el 16 de marzo solo se hicieron ¡45 pruebas moleculares por día! El 16 de marzo se suspendieron los vuelos internacionales desde Europa y Asia al Perú, que el gobierno había decretado tres días antes. La autoridad portuaria debe tener la relación exacta de los cientos o miles de viajeros que ingresaron por nuestro aeropuerto internacional, muchos de los cuales –con toda seguridad- eran infectados asintomáticos. El 16, la ministra de salud reportó que ya se habían identificado 86 infectados.

Desde fines de marzo y principios de abril las cifras de infectados aumentaron considerablemente, así como las de los fallecidos. Y es que el gobierno empezó a emplear pruebas rápidas en gran número, mezcladas con algunas moleculares. Así llegamos al 25 de abril, donde pudimos analizar la positividad de las pruebas. El total de las moleculares a la fecha fueron 47,624 y 11,432 (24%) fueron positivas. En cambio, las serológicas alcanzaban ahora la cifra de 150,725 y solo 10,216 (6.8%) resultaron positivas. Considerando el alto número de falsos negativos de las pruebas rápidas, es imposible lograr el cerco epidemiológico del virus, debido a la falta de pruebas moleculares.

La semana pasada la incompetencia del gobierno suspendió la compra de medio millón de pruebas moleculares de una empresa coreana debido a que no satisfacían “nuestras especificaciones técnicas”. Ahora tenemos cientos y miles de provincianos que buscan regresar a sus tierras de origen para escapar de la crisis económica, alimentaria y del mortal virus. Les hacen una prueba rápida y si son negativos, suben al ómnibus con cargo a someterse a cuarentena solo al llegar. Mientras tanto, las aglomeraciones ocurren sin control, gracias a las enormes colas de los que buscan los bonos personales o incluso familiares, registrados en un incompleto Padrón  General de Hogares.

En resumen, estamos perdiendo esta guerra porque no tenemos pruebas moleculares para lograr un cerco epidemiológico efectivo. Necesitamos un urgente cambio de autoridades sanitarias, incluyendo a nuestros mejores epidemiólogos y salubristas. La población no merece monólogos no médicos y sí un equipo de expertos científicos que nos saque de este rumbo totalmente equivocado.

domingo, 2 de febrero de 2020

PUEBLO DESINFORMADO NUNCA ESTARA LISTO PARA ELEGIR



Y pasó lo que tenía que pasar. El país sigue a la deriva. La prensa dice que ahora hay nueve partidos políticos en el nuevo Congreso. No son partidos, solo “agrupaciones políticas”, la gran mayoría carentes de un mensaje positivo para el Perú. Y entre los elegidos, abundan los que llegaron por sorpresa, cosas de una organización electoral que requiere una urgente reforma. El congresista más votado resultó Daniel Urresti con 486,513 votos, De Belaúnde logró 233,942 y Martha Chávez 153,224. ¿Se imaginan?

Entre los 9 grupos, el primero recibió 10% de los votos, tres tuvieron 8%, dos 7% y tres 6%. Otros 7 grupos quedaron fuera al no pasar la valla del 5%. 16% votos nulos, 2% en blanco, 25% de ausentismo. Acción Popular, prácticamente sin historia política los últimos 20 años, se valió de la reciente conquista de la Alcaldía de Lima para apuntarse 25 escaños. Hasta el partido de un dueño de universidades norteñas que plagiaba autorías de libros alcanzó 22 escaños. Los etno-caceristas tienen ahora 13 curules gracias a sus electores anti-mineros del sur.

La fragmentación del voto y la cifra repartidora ha sido usada nuevamente por “los vivos” para hacerse de más curules. Los “votantes de ‘ultima hora” ni cuenta se dan. Resulta que los nuevos ricos (universidades y otros negociados) identifican “sujetos con arrastre” y los invitan a candidatear por el partido, con gastos de campaña incluidos. El mediocre reglamento electoral permite la trampa. APP hoy goza de 22 escaños a pesar de recibir 68,836 votos (en 2016 obtuvo 9 escaños con 125,682 votos); solo 8 de los nuevos congresistas son inscritos en el “partido”, los demás son invitados. La misma historia de los 73 congresistas de Fuerza Popular del 2016, 62 fueron invitados por Keiko.

El decano dice hoy que pasó el temblor y aconseja al gobierno a buscar consensos, recuperar el tiempo perdido y vigilar la evaluación de los ciudadanos…. En la misma onda perdida, un ex procurador escribe en un semanario que “las encuestadoras quedaron como la mona”; sin embargo, les sugiere que “recuperen su nivel técnico” pues “en estas elecciones han demostrado que no sirven para nada”. Le faltó hablar de los debates. Hay otras apreciaciones periodísticas que, por superficiales e inconsecuentes, no vale la pena discutir.

Pienso que el país queda postrado en el desconcierto y con esa actitud tan pusilánime nuestra. Un año más perdido, pero ya viene el 2021 para “celebrar” el bicentenario. Sin embargo, la clave ahora es la información, el civismo que debe despertar finalmente. Debemos considerar que el voto no sea obligatorio, como en Colombia, u obligatorio pero sin sanción por no ir a las urnas, como en Costa Rica y Panamá. El voto desinformado, de última hora, el manipulado por la prensa y sus encuestadoras, y con un organismo electoral mediocre y timorato, están destruyendo a un país lleno de oportunidades. No debemos contentarnos con autoridades de segundo nivel, con los improvisados de siempre. El Perú necesita gobernantes honestos, con probada trayectoria profesional, protegidos por una justicia verdadera que les permita cumplir con el eficiente servicio que los ciudadanos anhelan. Todo esto se logra informando al pueblo a través de debates políticos que logren definir las candidaturas, describiendo los problemas y explicando las soluciones. Los electores también tendrán tiempo para prepararse, ilustrarse y tomar decisiones lo más acertadas posibles. El voto es un deber ciudadano pero debe ser un voto maduro, bien pensado, sin obligaciones.

Insisto en el concepto que la campaña para las próximas elecciones debe versar en torno a la preparación técnica de grupos de especialistas que hayan estudiado nuestros problemas más urgentes y tengan la capacidad de transmitir las soluciones mediante esclarecedores debates. Estos idealmente deben comenzar seis meses antes de la elección. Los moderadores de tales eventos deben ser personajes debidamente preparados para conducirlos por televisión en cadena nacional.

Los debates y el voto informado, tal vez obligatorio pero sin sanción, hará la diferencia para todos los peruanos. Vendrán mejores autoridades que nos permitirán retomar la senda del progreso, llevando a cabo las reformas sociales y políticas tan urgentes para el país.


miércoles, 22 de enero de 2020

A PROPOSITO DE LAS ELECCIONES DEL 2021: LA CULTURA CIVICA PERUANA Y EL INALTERABLE POBRE PAPEL DE LA PRENSA




Hace unos días Perú21 publicó muy orondo la última encuesta de Datum… nada menos que cómo van los candidatos para las elecciones presidenciales del 2021. A la punta Del Solar con 19%, George Forsyth 8%, Julio Guzmán y Verónica Mendoza 7%, Keiko 6% y así, como escribía un ex director de ese diario, ahora en otro que hace lo mismo.

¡Qué bárbaros! Ninguno de los mencionados tiene una idea de cómo gobernar al Perú. Si hasta mencionaron a Acuña con 4%. Estamos ad portas de una elección congresal tipo chicha, muy peruana, debido a una muestra más de nuestra improvisación política, a un gobierno que inició su mandato en 2016 con grandes expectativas pero que, por enésima vez, se presentó sin haberse preparado con un nutrido equipo de especialistas que llevaran al país por el camino de las reformas que tanto necesitaba. Este trabajo debió llevarlo a cabo 2-3 años antes. Y fracasó estrepitosamente, más aún empujado al abismo por un grupo de desconocidos que se beneficiaron por un poder electoral mediocre y mal organizado. Los políticos medraron una vez más para satisfacer sus mezquinos intereses y lograron frenar el crecimiento de una nación que se benefició por su minería y su agro-exportación.

El pasado 1º de noviembre publiqué un blog titulado Carta al Electorado Peruano en vista de la confusión de un conocido periodista que –a pesar de sus décadas en la profesión- aún no se explicaba por qué no funcionan los gobiernos. Le respondía con tres acápites, el primero con lo expresado arriba sobre la preparación entre gobiernos; el segundo, instando al periodismo local que imite al periodismo del primer mundo, organizando debates (pedagogía cívica que tanto necesitamos) y desterrando las encuestas que idiotizan a la población; y el tercero, esperando que el electorado utilice nuevos métodos de comunicación para encontrar los líderes que necesitamos.

En la “campaña” que culmina este domingo participan 21 “partidos políticos” y 2331 candidatos. La prensa peruana realizó debates “de a dos” estos últimos días. ¿Quién y cómo escogieron las parejas? Misterio mayúsculo. Los pasaban en la televisión, en los periódicos, de repente en los radios. Yo pregunto a la prensa, ¿de veras ustedes creen que hicieron un servicio a la población? No les puedo asignar total responsabilidad por la falta de civismo del electorado peruano, especialmente si aquí se empeñan en hacer las votaciones obligatorias, a pesar de nuestras deficiencias culturales. Los electores, prácticamente la mayoría, están confundidos y no saben por quién votar.

Párrafo final para sugerir a nuestro “cuarto poder” que me impresiona su mediocridad, teniendo elementos notables. Las encuestas deben cesar. La prensa tiene una inmensa labor pedagógica que realizar para mejorar nuestro civismo electoral. Y eso lo podrá lograr a través de sesudos debates presidenciales que deberían comenzar pronto. Solo así el Perú tendrá una ventana de oportunidad, reconociendo que nos falta mucha educación. La votación no debe ser obligatoria. Los políticos deben agrupar técnicos preparados que estudien y les asesoren cómo gobernar, si llegan al poder. No más improvisación.